Atajos

Leyendo una biografía de Bola de Nieve me topo con que hay un pasaje de La consagración de la primavera en que Carpentier recrea –literal– una de las veladas que solían tener lugar en la casa natal de Bola en Guanabacoa. Con música, bailes ñañigos y ararás, y la exquisita comida de la señora Inés.

No recordaba la escena. Que es, ciertamente, muy pobre. Vera, la bailarina europea que no es más que el chivo expiatorio que utiliza Carpentier para soltar de contrabando sus elogios sobre la cultura americana en boca de una extranjera, se explaya sobre la destreza y espontaneidad de los danzantes, sus impresionantes cualidades físicas, y llega a decir, muy afectada, que esos ejecutantes eran lo que pedía la música de Stravinsky, “no los blandengues y afeminados del ballet de Diaghilev”.

Estoy firmemente convencido, por el hastío que provocan sus últimas obras, de que los descubrimientos temáticos de la narrativa carpenteriana pasaron de ser eso, descubrimientos, a barato y ramplón proselitismo. Como si no lo hubiese dicho primero que todos, e inmejorablemente en más de una novela, siguió martilleando hasta el final sobre las incontrastables ventajas que albergaba un continente vasto y virgen, repleto de potencialidades físicas y estéticas, inabarcable y puro.

Terminó, sin embargo, haciéndolo tan mal, su lenguaje se nota tan cansado, que ya no fue más que un chovinista. Amputado, como todo chovinista, y apoyado en las muletas que le quedaban, malas representaciones de sí mismas: el colchón de su erudición; la cadencia del barroco, que, para quien lo domina, es solo una bestia a la que basta con soltarle las riendas; el intento de novela total.

No tenía más nada que decir. Suele suceder. Dios nos libre de ese y de todo mal. La consagración de la primavera está armada a tijeretazos, con trozos dispares recortados del amplio telar de sus referencias. Lo que me interesa destacar, no obstante, es que La consagración de la primavera fue la primera novela de Carpentier que devoré, y que, independientemente de que yo fuera un pésimo lector, la impresión que me dejó fue tal que desde ese momento, y durante una larga temporada, lo único que hice fue seguir leyéndolo. Todo. Hasta sus crónicas y entrevistas más insulsas.

Y lo cierto es que crecí, que crecí mucho y que, mientras lo leía, era consciente del acto, como si fuese yo un montículo de tierra que de repente una excavadora removiera y alzara por los aires para dejarme ahí, suspendido, sin saber exactamente dónde ponerme. Desde entonces, entré a un pasadizo que bien pude haber descubierto por otra puerta, pero que al fin y al cabo lo descubrí por la puerta Carpentier, y nada menos que por la que es considerada, con diferencia, su peor novela.

Eso me lleva a cuestionar qué es, después de todo, un mal libro. O no qué es un mal libro, porque La consagración de la primavera lo es, sino en si son del todo desechables. Hay malos libros, supongo, que no llevan a ningún lugar, y hay malos libros que nos siguen llevando a malos libros, como una espiral de nobles adicciones, pero hay malos libros que nos llevan a piezas memorables, verdaderos milagros. La recompensa detrás del valle de lágrimas.

Están también, lo cual es primordial, porque son muy distinguibles unos de otros, los malos libros de los grandes narradores y los malos libros de los narradores esforzados que son como una voraz legión de langostas, o los malos libros de los narradores promedios, que son igualmente malos, porque no hay en la narrativa algo como un promedio. Mi salud mental hubiera sido muy distinta si, en vez de perder el tiempo con el Carpentier diletante, lo hubiera perdido con cualquiera de sus epígonos o con los realistas de los noventa o con los rompedores punk de los dos mil.

Hay errores que la vida no perdona. Lo veo en decenas de escritores con menos de cuarenta. Persistir en la lectura enfermiza de cada uno de nuestros premios literarios te va a llevar, más temprano que tarde, a ganar alguno. Luego una tertulia colectiva en algún frondoso jardín del Vedado o la venia de algún defenestrado del quinquenio y luego, inconfundible, el horror.

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Comentarios

un lector

20 octubre, 2015

y he aquí el horror…

Todo puede decirse, incluso que Carpentier es un caza moscas. Se puede ser chovinista y ser un escritor genial, incluso se puede ser anarquista, socialista, de derechas, ecologista, pacifista, ególatra, orinarse en la cama…en fin. ¿qué tiene que ver eso con su altura como escritor?

Bueno, es una opinión. Noto algunos errores de redacción en tu articulo. Por ej., olvidaste el punto final al citar. Después de las comillas va un punto final. El gerundio de martillear es martilleando.
Hay un verbo que usas que no tiene desperdicio:”lo cierto es que crecí, crecí mucho y mientras crecí estaba… Ese estaba es erróneo, en realidad quisiste decir era.

La egolatría te devora, Carlitos. Lo tuyo es demostrar que todos somos tontos, excepto tú. Concuerdo en muchas cosas contigo, pero la vanidad -!Oh, vanitas vanitatum!-, siempre te juega una mala pasada. Igual conozco que te ríes con todos estos comentarios, que inflaman aún más tu impenitente yo interior. Es una suerte tener un tipo talentoso como tú, para demostrar a quienes no debemos aupar.

Cansadodelomismo

20 octubre, 2015

Carlos eres el mejor exponente de un genero que surgió en Cuba y por suerte no tiene casi fuerza ,, me refiero ONANISMO LITERARIO, sigue, sigue , hasta que te agotes.

cuba_mi_pais

20 octubre, 2015

Carlos, sal del closet ya…

Carlos Manuel Álvarez

20 octubre, 2015

Cierto, Ray. Muchas gracias.

Carlos, de este y todos tus escritos saco una conclusión, tu carrera empezó donde mismo dices q terminó la de Carpentier, puro diletantismo. Y no vuelvas a hablar de chovinista, hazme el favor, q Nicolás Chauvan se revuelve en su tumba francesa. Como no sabes quién es este último, pues ve a tu fuente y casa matriz, el internet y tus lecturillas de prólogos, ahí te enterarás.

sanguili

21 octubre, 2015

DE CARPENTIER siempre he pensado que se le han dado mas meritos que los que realmente tiene,se le ha querido definir como un cubano 100 por cien y segun he leido se paso mas de la mitad de su vida vviendo fuera de la isla,tan asi que murio fuera de ella, en FRANCIA,como puede una persona definirse 100porciento cubano si vivio tantos años fuera de la realidad del pais,recuerdan como hablaba? ,con un acento totalmente alejado del de nuestro pais,como si fuera frances,despues ,que me perdonen esto que voy a decir,que pesadas esas novelas que escribia,recuerdo que en el pre habia que empujarselas obligado,y salian en los examenes,muchos me diran inculto ,pero lo que pienso lo digo , no soy gracias a dios hipocrita,y carpentier nunca me gusto

Leo el artículo con deleite, con odio, con asco. Siempre será mejor eso, odiar a un autor, que desestimarlo del todo. De tanto querer alejarse del rebaño, de tanto querer aparentar ser un lobo solitario, renegar de su generación (degenerada generación), CM termina quemándose las barbas (falta que haría).

Saguili, gracias por no ser hipócrita. Como yo tampoco lo soy te anuncio la mala nueva: DESAPROBASTE, mi hermano!

Pues a mí tampoco me gustó nunca Carpentier y que conste que lo digo no como el que dice “yo no como aguacate” y nunca lo ha probado, sino como alguien que no le gusta luego de intentar deglutirlo con buen ánimo. He leído un par de libros de él y no me gusta. No por eso lo considero un mal escritor.
Tampoco me gustó Faulkner, con todos sus méritos… me incita ganas de arremeter de cabeza contra una pared de hormigón armado cuando leo cosas como “Luz de Agosto”…
Pero de ahí a decir que sus libros son malos… hay que ser osado. No es que no se pueda decir que son malos, es bueno ser iconoclasta, pero siempre con motivos que convenzan. Los de Carlos no me convencen esta vez, aún desagradándome Carpentier. Honor a quien honor merece.

sanguili

21 octubre, 2015

kkk y quie t pidio tu opinion,no la necesito, no me respondas a este ultimo comentario , para gusto se han hecho los colores y para escoger los autores de libros ,por favor no quiero la opinion de nadie, reservensela

de alguien a nadie

21 octubre, 2015

Yo normalmente te doy palo y podría señalarte cositas en lo de hoy, pero me temo que tengo que apuntar un par de cosas que van a tu favor. La primera, “La consagración…” es floja. Flojísima incluso por momentos, aunque como a ti, me gustó cuando la leí en el pre. Y me parece que la pregunta que haces, y que todos están ignorando, acerca de si determinados libros malos tienen interés por lo que pueden sugerir o por la orientación que prestan, es sugerente e interesante.

Ahora, si “Concierto barroco” te provoca hastío, te queda mucho por crecer como lector. Es la novela más divertida de Carpentier y una de las mejores, pero también es cierto que exige conocimientos de historia de la música y de música para apreciar determinados chistes. La jam session en el Ospedale della Pietá es fabulosa, una escena brillante y bien resuelta desde el punto de vista narrativo. “El arpa y la sombra” tendría que releerla porque no lo he hecho desde la adolescencia. Entonces me aburrió, pero igual fue ignorancia. Personas más inteligentes que yo me insisten en que le dé una oportunidad, que vale la pena. Igual un día de estos o a lo mejor como lector no me merezco esa novela. También pasa.

Horrible texto. Pudiera no gustar o no entender a Carpentier. Pero fue un erudito. No sé cómo este sitio publica escritos como éstos, totalmente desacertado y innenteligible. SU autor jamás se ganará ni n premio Lucas.

Ernesto Cárdenas

22 octubre, 2015

Sanguili, quien merece méritos, tu lo dudo. Carpentier es grande, no le han hecho suficientes honores, hasta Francia le otrgó la Legion de Onor, por favor date una vuelta y opina de otro tema

de alguien a nadie

22 octubre, 2015

Sanguili, como tantos, anda por ahí entregando carnets de cubanía. Como si necesitáramos a otro más en esa función. Ahora, Sanguili, considera, si la permanencia en Cuba es condición imprescindible para ser considerado cubano, debemos retirarle el carnet a Heredia y, muy principalmente, a Martí, que apenas vivió en la Isla. Y tranquilo, hermano, además de sincero eres inculto; no es una opinión, es un hecho.

Heriberto

22 octubre, 2015

Oye muchachito… te atreves tú a escribir tanta mier** junta. No puedes ni besar el aire que dejaba detrás Carpentier cuando caminaba.

SANGUILI

22 octubre, 2015

Si una persona es culta o no, no se determina por un solo item, la cultura gracias a dios es muy amplia y abarca muchos aspectos ,que no me guste CARPENTIER,no significa que sea inculto,soy medico, aunque quizás mis mayores conocimientos estén en mi campo de acción ,también me gusta la literatura y he leído mucho,no solo de pan vive el hombre,y a los que me han dado su opinion sin yo pedírsela por favor le doy las gracias,pero dénsela a otros.la mía respétenla .

sanguili

22 octubre, 2015

y al quien escribe con el nombre de alguien a nadie,no se que palos me podrás dar tu a mi?mejor dáselo a la gente de tu ambiente,y tu ernesto cardenas yo opino de lo que yo quiera o es que tu eres el dueño de ON CUBA, creo que no

de alguien a nadie

22 octubre, 2015

Sanguilí, hijo, médico serás, pero leer, no sabes. Los palos, metafóricos por cierto, son para Carlitos y hace referencia al hecho de que lo he criticado en el pasado. Si hubieras leído con un mínimo de atención lo que escribí, te darías cuenta que estoy hablando sobre la columna y por tanto no está dirigido a ti. Lo que estaba dirigido a ti es el segundo comentario y quedo a la espera de que informes fecha y día en que piensas quitarle la nacionalidad cubana a Martí por poco tiempo vivido en la Isla. (Eso es sarcasmo, por si no lo entiendes.) Miedo me da pensar que seas médico y atiendas a personas enfermas con esa capacidad para malinterpretar lo más evidente.

Para alguien

23 octubre, 2015

Alguien, me maravilla como te abrogas el derecho de darle palos a Carlos M cuando eres el doble de arrogante y de prepotente q él, te la pasas en todos tus comentarios sentando cátedra de todo, imponiendo tu criterio de las cosas, cuando advierto en tus propias líneas q no eres más q un intelectual de cafetín, q en tu ámbito te dan palos constantemente los q saben más q tú, (y eso lo dijiste tú en otras palabras). Me doy cuenta de q no eres más q un niño abusado q sublimó su energía y de grande la emprende con los demás, ejemplo Sanguilí.
Sanguilí es médico, ya te lo dijo, pq no le vas a discutir de medicina, bastante q le q muchos médicos y otros profesionales solo se dedican a su profesión. Y además, expresó con valentía y honradez su criterio, q pa eso es este sitio, entonces vienes tú a censurarlo, pero el otro día bastante q criticaste a los censores en el artículo sobre Cremata. Pq coartas la libre expresión de los demás q tanto tú defiendes. Eres el clásico cubano q siempre tiene la razón y los q no concuerdan con sus criterios están equivocados. Supera tu trauma, bicho de poca monta, no puedes con los de tu especialidad y la vienes a emprender contra los demás q son gente sencilla. Eres tan diletante como le dijeron a Carlos al principio. Extremista, prejuiciado y de seguro ignorante en millones de temas en los q te darían también muchos palos. Supera tu trauma de niño abusado para q dejes de ser alguien y te conviertas en algo mejor.

Jorge Peré

23 octubre, 2015

Carlos, concuerdo en mucho contigo. Luego, y para el resto de los lectores, CONDENAR UNA NOVELA DE CARPENTIER, NO SUPONE EN ABSOLUTO CONDENAR A TODO CARPENTIER!!!! Por Dios dejen de hacer la apologia insipida y el retoque innecesario de maquillaje al escritor más egolatra de nuestra literatura. No hace falta recordarnos todo el maldito tiempo que fue, es, y sera un monumento de las letras universales. Ahora, que “Consagracion…” es una novela pauperrima respecto al resto de su novelistica es una realidad comparable desde el simple acto de lectura. Me parece que Carlos acierta al hablar de la retorica chauvinista que en Carpentier fue el atisbo más claro de decadencia escritural. Carlos, es normal que los lectores reaccionen asi frente a tu articulo, que puede tener problemas de puntuacion y algun que otro galimatias, pero al menos se propone desarticular ciertas visiones enquistadas. A nadie le gusta ver cómo se desmoronan las torres de marfil de nuestra cultura. Carpentier, hoy es más un mártir que un escritor. Jijijijijij el beato Alejo Carpentier. Demostrar que La consagracion no es una buena novela excede los marcos de este blog. Igual creo que son un poco duros con sanguily. El chico dice lo que siente y punto. O acaso es un requisito indispensable la veneracion de Carpentier. A mí, en lo personal, me fascina su obra. Sin embargo, no dejo de identificar sus puntos bajos. Carlos animate y comenta sobre la valia de Jose Lezama Lima como narrador, QUE ES PÉSIMO!!!! INSOPORTABLE!!!! Incluso para sus contemporáneos. “Paradiso” es la guata que rellena un contexto cubano -los 60-mediocre en cuanto novelas, ayudada además por la parcial censura. Luego, Lezama, fue un poeta excelso. Y ya basta…

La consagración de la primavera es un compendio de saber, una síntesis, y al mismo tiempo una eclosión, un principio de algo nuevo, no sólo literario y estético, ni siquiera político, o político en el sentido más abarcador y humanista del término. El autor, atento a la profunda transformación que la humanidad vivió en la primera mitad del siglo XX, quiso ofrecer su correlato literario estético, que contribuyera a construir nuevos criterios artísticos y en definitiva nuevos lectores, más conscientes, más formados, pero también sensibles y apasionados, con la hermosa y dolorosa sensibilidad y pasión que sólo acompañan a la lucidez. Del carácter epifánico de tal experiencia supieron mucho los lectores de La consagración de la primavera, que podrán evocar –si por azar la hubieran olvidado- y profundizar en esta nueva edición enriquecida de introducción y notas, oportuna para los que en su momento se adentraron en la propuesta de Alejo Carpentier con el mismo entusiasmo con el que se disponían a construir una nueva sociedad. La consagración de la primavera fue publicada por primera vez en México en 1978 y su título procede de la obra del mismo nombre de Stravinsky. (Julio Rodríguez Puértolas, editor literario de la primera edición anotada de la novela de Carpentier, publicada por Castalia).
Es un libro de una riqueza extrema que merece un estudio profundizado, considera, por su parte, andré jansen, de la universidad de amberes, en una ponencia crítica que titula preguntándose si no será esta la obra maestra del autor.
Esa novela queda como una summa artis donde el escritor acumula todos sus ideales, sus pasiones, sus creencias políticas, con una sinceridad y un lirismo que nos invita a compartir cualquiera que sea nuestra propia convicción política, opina en su crítica, y añade: La cultura literaria y musical del autor, en esa obra cumbre, no parece tener límites. En una prosa espléndida sabe glorificar la danza con tantas precisiones técnicas que parece más que un aficionado, un verdadero especialista del baile clásico. La misma impresión sigue con la música. Maneja la descripción de los ritmos, compases, movimientos, como un maestro. La novela abunda también en citas de personajes célebres sin que el proceso nos canse. Estamos mejor fundidos en el ambiente bullicioso que fue el París de entre dos guerras, en la atmósfera patriótica y exaltante de los combatientes que lucharon para defender la agonía de la democracia española. Pintores, escultores, escritores, filósofos y artistas conocidos desfilan ante nuestros ojos en lugares famosos como ciudades y centros nocturnos afamados.
No bastándole, concluye: La muerte del autor nos prohibe esperar una obra futura con el aspecto crítico de la revolución castrista, cuando los protagonistas sean confrontados con la convivencia directa de lo que los cubanos habían conseguido, la distancia entre la palabra y el acto que tanto había lamentado el autor del Siglo de las luces. Pero nuestra visión no debe ser política sino más bien literaria. Y bajo esa óptica, es evidente
que La consagración de la primavera es y quedará una obra maestra dedicada a exaltar el ideal de su autor. Y lo ha conseguido con una maestría sin par. (http://cvc.cervantes.es/literatura/aih/pdf/07/aih_07_2_005.pdf)
puede que carlos manuel, quien seguramente conoce con suficiencia las decenas de sentencias absolutorias consagradas al arte narrativo del novelista cubano, al igual que buena parte de la obra humana en narrativa, ni se inmute por estos decires, si no es capaz como parece de enfurecerse con las fundadas opiniones distintas a la suya y a las otros de su estilo, y tal vez por eso mismo crea que la suya tiene similar valor, y si la novela y el autor de marras son personas como todas y todos lo somos, ¿qué pueden tener ellos que no tenga yo? !¿…?!
ya que anda por los atajos de las antiapologías empollando primicias de cuervo con un compatriota de letras universalmente respetado por las suyas, no estaría de más que los lectores de oncuba esperáramos ansiosamente un venidero “atajo” iconoclasta de carlos manuel dedicado a ese fulano de tal y más cual más conocido por don miguel de cervantes y saavedra, y a su tan mentada novela acerca del ingenioso hidalgo, que bien se lo merecen ese creído español y su caballero de lengua, quienes, como se sabe, han sido siempre unos consentidos, pero a quienes tirios y troyanos han visibilizado desde siempre debido a que se también gastan muy tristes figuras.

Para alguien

23 octubre, 2015

Alguien, mira esta joyita q acaba de escribir Víctor. Y antes Jorge Peré. Ves, con estas personas es con quien te tienes q medir, q mano de palo te han dado ya mismo sin referirse a ti. Es q para ellos no existes, no eres más q el q les trae el períodico, o el oscuro bibliotecario q le da los libros q ellos si se saben leer y sobre todo comentar.
No la emprendas más con la gente común, gente tal vez muy buena en su profesión pero q como hobbit lee y tiene cultura general integral y eso es suficiente. En Víctor se adivina un intelectual del ramo, alguien versado, o al menos cercano al giro literario o artístico, pero con sabia, materia gris y muy poca mala leche, pq no aprendes de él?? No sigas pasándotela solo por ahí castigando lagartijos, encerrando cocuyos en vasos, madura y supera tu trauma de niño abusado, bicho de poca monta jajajajaja, (ah, me estoy riendo de ti, sabes, jajajajajja).

de alguien a nadie

23 octubre, 2015

Oye, lo de arrogante no lo voy a discutir. No sólo soy más arrogante que Carlos, sino que llevo más años de práctica. A mi favor juega que mi pedantería (también soy pedante, ¡cómo puedo!) me lleva a verificar las cosas antes de hacer afirmaciones, algo que Carlos todavía tiene que aprender ya que su relación con los hechos es complicada, por decir lo menos. Y ni siento cátedra ni impongo criterios. Troleo, eso es lo que hago. Y no soy sólo yo, trolear a Carlitos es uno de los deportes de OnCuba. Y yo creo que en el fondo a él le gusta. Pero me especulo.

Respecto a Sanguilí, si no hubiera salido con ese ataque de patrioterismo a negar la cubanía de Carpentier, lo habría ignorado. Su comentario no habría sido más que uno de tantos entre la mucha gente que no entiende de literatura. (Como por lo general la gente sabe leer, cree que entiende de libros, aunque jamás se le ocurriría decir lo mismo de las matemáticas por saber contar; sin embargo, los estudios literarios no son algo menos especializado y difícil que las matemáticas y saber leer es el equivalente de saber contar, no de ser un as en Cálculo.) Pero cuando a la gente le da por ese chauvinismo bobo, no está mal darles un cocotazo. ¿Viste como no me da fecha y hora para quitarle la nacionalidad a Martí por ausencias? Y esa es la pésima consecuencia del nacionalismo de hojalata que enseñan en las escuelas de este país.

Ahora, yo no lo censuro. Jamás le pedí que se callara. Yo lo critico, que es operación muy diferente. Es otro equívoco bastante extendido ese de suponer que criticar a las ideas de una persona es mandar a callar a quien las expone. Nada más lejos. Todo el mundo tiene el derecho a expresarse como le parezca y donde le parezca. Ahora, una vez que se expresa, está expuesto a ser criticado. A mí jamás se me ocurriría sugerir que tú tratas de censurarme. Claro que tienes todo el derecho del mundo a rebatirme, aunque preferiría que te limitaras a mis ideas y te dejaras de psicología barata.

Porque yo digo que personas más inteligentes que yo me han hecho una sugerencia, supones que la mayoría de las personas que me rodean son más inteligentes que yo. Eso se llama sobreinterpretar y es un vicio que cuesta mucho trabajo quitárselo a los estudiantes en asignaturas como narratología y similares. Francamente, a pesar de mi arrogancia, a mí no cuesta reconocer que he conocido a algunas personas más inteligentes que yo y que sabían, de los temas que me ocupan, más. Varios fueron mis maestros. Inferir de ahí que alguien me da palos… De hecho, considerando la realidad, es muy cómico. ¿E intelectual de cafetín? Dios, ni siquiera tomo café. ¿De qué hablas? ¿Con qué gente te mueves? ¿Y dónde has sacado esa tendencia al melodrama? ¿Ves la telenovela que te montas? ¿Niño abusado? ¿No te da vergüenza? Yo me descojono.

Si quieres discutir ideas, vale. Aunque te advierto que esto no es algo que me tome en serio y que me dedico básicamente a trolear, no a otra cosa. Pero por favor, dejar de psicoanalizarme, es muy cómico, pero da la impresión de que no tienes mejores argumentos que los ataques ad hominem y eso te quita interés.Recuerda, a mí no, a mis ideas.

Victor, me temo que en esto estoy de acuerdo con Jorge Peré y Carlos. “La consagración de la primavera”, digan lo que digan esas notas de contracubierta, es muy floja. No es mala entera, es Carpentier, y para ese entonces el viejo tenía mucho oficio, pero en general es mala. Nada de summa artis ni nada por el estilo. Sus mejores obras son “Los pasos perdidos” y “El siglo de las luces”. Después de eso, nunca volvió a llegar a esa altura.

Jorge, no esperes que Carlos se meta con Lezama. ¿No decía el otro día que después de leerse “Paraíso” se pasó 6 meses con el libro en la mochila para dejar claro que era un “postalita” de mucho cuidado? No esperes nada por ahí.

Para alguien

24 octubre, 2015

No se censura a alguien solo cuando directamente le dices, cállate. Se censura también cuando descalificas a ese alguien, lo minimizas, lo ridiculizas, cuando se utiliza el sarcasmo ramplón, cuando lo ninguneas, y tú te la pasas ninguneando a los demás aquí desde tu púlpito académico. Claro, ahora todo eso se llama trolear, ok.
Alguien, eres una persona inteligente, culta de segurísimo, pero dejémonos de boberías, la arrogancia y la prepotencia, q tienes el valor de admitir al menos, son grandísimos defectos, te descalifican a ti, te hacen desmerecer toda esa cultura q tienes. Y no está nadita mal tener una buena dosis de autoestima, no conozco un buen profesional q no la tenga y q no sea autosuficiente en alguna medida, pero cuando uno se prepara un cóctel de autosuficiencia, arrogancia, prepotencia, sapiencia y comienza a machacar concienzudamente a los demás por verter una opinión diferente, coño, eso te convierte en alguien deleznable. Puedo incluso concordar contigo en algunos de tus criterios, pero pierdes cuando no los viertes de forma respetuosa, pedagógica, amorosa, de eso se trata lo q haces cuando impartes una clase, de intentar ser ese evangelio vivo q niniguno somos. Si no lo haces así, simplemente eres un tipo muy inteligente, muy capaz, pero muy muy mal profesor, pq no se le puede llamar a eso ser maestro, y no se trata de q los estudiantes aprendan más contigo pq los pones a correr, no creo q ese sea el método, eso es un cliché. Los estudiantes siguen al más inteligente, al más csapaz pero al q mejor los trata y les hace sudar la camisa pero sin denigrar, a ese le hacen rechazo y no es ejemplo de nada, o sí, de todo lo malo en conducta humana.
A ver, pq no le respondiste de la misma forma a Víctor q a Sanguilí, fue una respuesta diferente, y no me vengas con q los comentarios de ellos fueron diferentes, eso lo se, pero se le podía haber objetado al médico, como le objeto yo, eso de q Carpentier no es cubano y bla bla, pero en buena forma y todo hubiera quedado zanjado, pq eso no soporta el más mínimo análisis, pero hay q cuidar las formas, independientemente de q el contenido sea lo más acabado del mundo. Ves como a unos sí y a otros no, tu rol es educar, si quieres trolear hazlo con Carlos M q es lo peor según dicen aquí, hazlo con los q se creen lo último, pero no con gente q sabes bien q solo expresan un criterio, es simple doxa, o sea, no algo científico pq este sitio no es una revista científica, es popular, a esa gente hay q educarla, y a los q son como Carlos también, pero este último con tu troleo, q no te niego esté mal para ese tipo de personas, lo llevan.
Y sobre el pequeño y barato psicoanálisis q te hice, jejeje, te picó, bueno, no lo haré más, se q hay cosas muy simples pero muy profundas q duelen mucho, tranquilo, no seré como tú, lo dejamos ahí entonces.
Sigue con el troleo q yo me río con eso, pero con quien se lo merezca, y quero ver debate de altura entre tú y Víctor y Peré, así se educa también a los q leen. Soberbia para los soberbios y humildad para los q la llevan. Besitos, q se también te gusta jajajajaja. (troleo)

El inagotable

25 octubre, 2015

Comenta Victor:

Es un libro de una riqueza extrema que merece un estudio profundizado, considera, por su parte, andré jansen, de la universidad de amberes, en una ponencia crítica que titula preguntándose si no será esta la obra maestra del autor.
Esa novela queda como una summa artis donde el escritor acumula todos sus ideales, sus pasiones, sus creencias políticas,
————
Para el lector ordinario, una obra insoportable, sumamente aburrida, lo mismo que su primera novela que tiene a un negro abacua , de nombre imposible de recordar, como protagonista.

Ay Inagotable, acabas de firmar tu sentencia de muerte literaria e intelectual en este sitio, ahora viene el alguien para nadie a destruirte por ignorante, por expresar tu criterio, y después el más bobo de para alguien a querer educar a todos, perdón, el más bobo no, el más pedagogo jajaja. Q fauna q hay en este sitiecito. No se puede educar a viejos cañengos y crematosos (de Cremata).
Lo único bueno es qme dieron la posibilidad de q naciera mi nick aquí, gracias.
Pero como empecé nuevo en esto diré algo serio, a riesgo de q alguien paranadie me destruya, pero antes me inmunizaré, yo la verdad es q me declaro tal vez mal lector y no me merezca a Carpentier, pero debo confesar q estando en la Universidad, sí, pq fui a la Universidad, comencé a leerme Los pasos perdidos, y q va, me perdí en la mitad del libro y me regresé, no pude má,s y llegué hasta la mitad con un diccionario al lado, y yo q me preciaba de tener buen dominio de la lengua española y un buen registro, balde de agua fría para mí.
Después me compré Paradiso de Lezama, más por moda q por otra cosa, (q para eso uno va madurando en la Univesidad y supera lo kitsch) y q va, no pude pasar del prólogo de Vitier, q enredo Dios mío para decir algo, por suerte existía ese exquisito capítulo VIII, y allá me fui directo, ya saben, jejeje. Después quise cambiarle el libro a una amiga mía filóloga, muy inteligente y capaz por cierto, (bueno, hasta hoy creía eso, pq con las enseñanzas de alguien para… me di cuenta q no era tal, ya no la quiero como amiga jajaja) y ne dijo, yo no me meto eso, jajajaa, y me quedé sin el intercambio lebresco.
Esas han sido mis hazañas con estos personajes encumbrados de nuestra literatura, me adecué y me puse a leer las mil y una noches jajajaja, y después Wampanpiro timbereta de Feijoo, jajaja, en serio, fue lo q hice. Y ya he crecido, me leo a Padura, Chavarría, Graham Greene, John le Carré y otros, voy por buen camino creo, no se q pensará el erudito de esta página, espero su comentario.

El inagotable

25 octubre, 2015

Comenta troleo:
..ahora viene el alguien para nadie a destruirte por ignorante..
——-
!Ja, Ja! Falta que me hace que me baje la autoestima. “Menos petulancia, inagotable”, me recomendaba Gissell de Cubaprofunda, pues tambien sufro de ese mal, sobre todo en estos dias que en mi lugar de empleo me han colocado como psedonimo: “El Hombre que mato a Billy el Ninno” aunque admito que este Alguien parece haber roto el arrogantimetro. Aclaro, como hizo el medico, que mi fuerte es la Teoria Economica., no las letras.

Volviendo a mis humildes, (bien humilde, Orlando) me dijo el Secretario General de mi nucleo cuando me dieron separacion por tiempo indefinido de la UJC) precisamente por “autosuficiente”) criterios sobre la obra de Carpentier.
De las que he leido, admito que no recuerdo de que va “Los Pasos Perdidos”. Je Je. Debe ser tan mala que estoy perdido. Pero, recomiendo a los lectores que se esfuercen en El Siglo de las Luces y en el Recurso del Metodo.

A Alguien, que pese a sus indudables conocimientos, le aclaro que el tampoco se las sabe todas, como le paso a Billy el Ninno cuando se metio conmigo, Je Je. Y le pongo un pequeno examen;
?Por que se titula su obra “El Recurso del Metodo”

Saludos.

El Agotado

26 octubre, 2015

Q especulas inagotable, ya una vez te apagué el farol aquí y estuvite como un mes sin portarte por ningún lugar, pq te crees sabio y en historia y política eres un ignorante. Así q no hace falta q venga Alguien a decirte 4 cosas, ya yo te las dije una vez. Tú eres otro diletante y verborreico más.

de alguien a nadie

26 octubre, 2015

Me he reído con ustedes dos y el chucho que dan, incluyéndome a mí. Y hacen bien, la irreverencia es una virtud. Además, yo al menos prefiero dar cuero y que me lo den a entrar en psicoanálisis sin base.

El ataque a sanguilí probablemente no fue del todo justo, pero me disgustan mucho esas posiciones de lector ultra de CubaDebate tipo “Carpentier no es cubano porque no vivía en Cuba”. Incluso obviando el hecho de que es una tontería, que no se nos olvide que el tipo es el único narrador de primera línea que hemos tenido así que, por favor, no me le cambien la nacionalidad.

Yo puedo entender a El inagotable y su desinterés por “La consagración…” Para mí es una novela fallida. No sé, igual trató de escribir la “novela de la Revolución” (por esos años muchos andaban en ello y los resultados fueron todavía peores que este libro) la consecuencia son escenas flojas como la que recuenta Carlos Manuel en el segundo párrafo del artículo y lo falso que suena todo por momento. Se puede hacer buena literatura política (la Eneida de Virgilio es prueba de ello, aunque sea mucho más que un panfleto, claro), pero a Carpentier no le alcanzó el talento aquí.

Ahora, en general, lo mejor es siempre tirar de la humildad y pensar que igual lo que sucede es que no nos merecemos ese libro (por ejemplo, a mí no me gusta “El recurso del método”, la encontré forzada y pujona, pero seguramente la falta está en mí). A veces pasa incluso con los clásicos menos pensados. Hasta el Romanticismo, fuera de Italia, la opinión de los intelectuales europeos sobre Dante no era particularmente halagüeña. Incluso más tarde Nietzsche no se cortó para decir que Dante era la hiena que versificaba entre las tumbas (o algo parecido, cito de memoria y me da pereza buscar sus palabras exactas). Y eso es sólo un ejemplo. Carpentier no es un autor fácil y leerlo requiere o la paciencia de la adolescencia o entrenamiento. En general literatura moderna (me refiero con eso a algunos libros [no todos] escritos entre la publicación de “Las flores del mal” de Baudelaire y los 60 del siglo pasado aproximadamente) requiere un entrenamiento importante y un conocimiento profundo de las convenciones literaria y la historia de la literatura. Es igual de complicado que tratar de entender la pintura de las vanguardias o la música de vanguardia de principios de siglo XX. Llegar ahí sin un aprendizaje previo suele llevar al desastre. Y si no lo creen, busquen en Youtube Ionisation de Varèse o six bagatelles for string quartet de Anton Webern (que no es lo peor de este último) y sufran. El que se crea duro de verdad, que mire a ver si puede dar con el quintet for wind instruments de Schoenberg y a sufrir. Inagotable, tú habrás matado a Billy el Niño, pero estoy seguro que Schoenberg te mata a ti.

El problema reside en que está muy extendida la idea de que la obra de arte tiene que ser evidente y fácil de acceder, cuando incluso las que nos parecen más “normales” (no sé, piensen en un cuadro renacentista) exigen un conocimiento previo acerca del desarrollo de las artes plásticas, de simbología (caso de que sea una pintura religiosa o con referencias mitológicas, que serán casi todas en ese período) y de técnica que no se adquieren en una tarde. Cierto, es más fácil disfrutar de un Michaelangelo que de un Kandinsky, pero los dos exigen, para ser apreciados a fondo, de un aprendizaje. Otra cosa es la literatura más comercial que, si bien también tiene códigos que requieren ser aprendidos para disfrutarla a fondo, estos suelen ser más sencillos y fáciles de adquirir. Se puede disfrutar de todas estas cosas a un nivel superficial (y no lo digo en un sentido peyorativo), pero realmente apreciarlas (aunque no por ello le gusten a uno) lleva años de aprendizaje, como cualquier otra profesión, y nunca se termina de aprender. Yo mismo estoy muy lejos de encontrarme verdaderamente capacitado para disfrutar de estas cosas.

Para alguien

27 octubre, 2015

Genial de alguien para nadie, has dado una clase magistral de sabiduría, y con amor, ese es el alguien q queremos, o los alguienes q queremos. De seguro muchos estarán buscando en youtube lo q recomiendas, al menos los q puedan, desgraciadamente en esta isla no tenemos esa velocidad, pero trataré de buscarlo. Esa es la idea, así si se puede sentar cátedra, pq estás diciéndole a todo el mundo q eres un erudito pero a la vez no los atropellas, los enseñas. Así todo el mundo mejora, me refiero a la gente de bien, a las personas simples. A lo q como CArlos, por favor, sigue troleándolos y pateándolos, en eso estamos juntos.
Un abrazo.

Jorge Peré

28 octubre, 2015

La critica, y el publico lector de manera general, ha obedecido al gesto de condena que hiciera Carpentier a propósito de su primera novela, “Ecue Yamba-Ó”, escrita en prisión -en Cuba- y publicada en Madrid en el año 1933 a la llegada del susudicho. No creo que sea tan magra e incoherente. Incluso goza de algunos beneficios como la ingenuidad literaria -esto no siempre es positivo- que en “La consagración…” se echa mucho de menos en medio de tantos girones retóricos. Luego, “Ecue..” señala el comienzo de un gran escritor; de un estilo que habría de mutar, incorporar mañas y saberes estéticos, para llegar a ser lo que conocemos como “la poética carpenteriana”: incontestable, sólida y monumental.
Al amigo(a) que se escolta en el seudonimo “El Inagotable”, el nombre del prota es Hermenegildo Cue, que de cierto es “un negro abacuá” como bien suscribes; “negro” y “marginal” como los personajes de Toni Morrison, Alice Walker, Willian Faulkner, etc., a los que no les veo problema algunos.
La sospecha arrojada por Alejo, y el tono prejuicioso con que se refirió, a lo largo de toda su vida, a su opera prima en la narrativa “de fondo”, ha estigmatizado una manera de leer. Quizas la que más le convenía a él. UN placer que haya debate fuerte en esta pagina. De tanto bregar el texto de Carlos ha terminado en el olvido, por causa de la trama textual que ha suscitado. Hemos hecho una ficcion critica y eso, cuando menos, nos pone en la vanguardia escritural. Gracias

el inagotable

28 octubre, 2015

Bueno. Un placer leer las opiniones de los entendidos. Encontre genial la manera como el propio
protagonista del Recurso- un tirano inspirado en Porfirio Diaz o Machado, menciona el titulo de esa novela y lo explica.
Y creo que descubri que a Alguien para… se le paso ese detalle en su lectura.

Quienes solo somos amantes aficionados de la literatura y no conocemos los codigos, los mas complicados, de que habla alguien, debemos hacer un enorme esfuerzo (un monton de paginas) de lectura para terminar ser atrapados por la exquisitez de una obra como El siglo de las luces.
La prueba que valida una novela es si atrapa al lector promedio y no lo que opine, pienso yo, medio centenar de eruditos que se dedican o viven de eso .
No olvido que uno de los personajes, del Siglo.. que se mete entre furiosos jacobinos cuando al final escapa por un triz de la gillotina, comenta :

“Esa revolution fracaso. La proxima, quizas resulte, pero cuando estalle, tendran que agarrarme a mediodia
y con lamparas.

dice el inagotable: Para el lector ordinario, una obra insoportable, sumamente aburrida, lo mismo que su primera novela que tiene a un negro abacua , de nombre imposible de recordar, como protagonista.
digo yo: !menos mal que también contamos los lectores comunes de on cuba con lectores ordinarios tan extraordinarios como este inagotable! qué divertidos!!!…
dígole yo , también prospecto de las editoriales para ser un lector ordinario, a este inagotable que no hace falta que se esfuerce en recordar el nombre de un negro abacua protagonista de una novela que muchos años después el mismo autor se encontró fallida… ya se hizo esa hombrada, y la hizo carpentier, no el inagotable…

dice alguien a nadie, de acuerdo con jorge: digan lo que digan esas notas de contracubierta, es muy floja. No es mala entera, es Carpentier, y para ese entonces el viejo tenía mucho oficio, pero en general es mala. Nada de summa artis ni nada por el estilo. Sus mejores obras son “Los pasos perdidos” y “El siglo de las luces”. Después de eso, nunca volvió a llegar a esa altura.

!válganos que no les dieron para escribir contracubiertas ni para presentaciones de libros ni para promotores de ediciones por otras vías! verdades de perogrullo… en lo que son sus mejores obras tambiuén coinciden muchos… lo que al parecer suena y huele a feo no es la mención de la última sino la insistencia en su invalidez total, cosa que está muy lejos de ser un canon, sino todo lo contrario…
por supuesto, creo leer entre líneas ese interés marcado contemporáneo de cierta mirada hacia la literatura cubana que ha sido en demostrar a posteriori expedientes contra carpentier, por lo mismo que está ha sido, con mucho, insisto, el escritor cubano más universalmente reconocido, también por lectores comunes, no sólo autores de contracubiertas, por más que surjan a la palestra y pululen nuevos nombres de viejos conocidos por razones a veces de otra coyuntura…

lo que entiendo mejor es que todos ustedes (¿o tal vez debía decir vosotros?), trasnochados son incapaces de algún argumento sólido que de verdad conmueva y desplace a una sola palabra de esas notas de contracubierta, aún concediendo que sean producidas por la maquinaria habitual del márquetin…

las de ustedes, fieles de libros y desencantos, son sólo muy convencidas opiniones narcisitas, auténticos selfies de crítica literaria, palabrería de nietos muy consentidos por sus abuelas… bien…!!! derecho tienen… eso no lo discuto…

fíjense que el objetiuvo de mi comentario no es ni siquiera carpentier ni su novela vapuleada por carlos manuel, quien parece haberles dado con su “atajo” en la vena del gusto para cojer por la vereda, y probablemente les parezca el profeta iluminado…

sólo es un pretexto para entrar en el tema de que la próxima vez pensemos con cabeza propia al poner el tema y discutir sobre él, si queremos ser auténticos fabricantes de nuestros enriquecimientos y no el escenario de cómicos de carlos manuel…

de alguien a nadie

29 octubre, 2015

Víctor, noto un poco de paranoia en su comentario. Y lo digo sin pretender ofender. Es simplemente lo que percibo.

Que algo sea una verdad Perogrullo no lo vuelve menos cierto. No hay nada arriesgado en decir que Hamlet, Lear y Macbeth son las obras más grandes Shakespeare. A nadie lo van a acusar de valiente por afirmar que acaso Bach sea el músico más genial que ha dado Occidente. Ninguna de las cosas son menos ciertas por ser verdades comunes, al menos a partir de cierto nivel de educación. La obviedad no es una característica que afecte la calidad de un hecho, ¿no?

Nadie afirma la total invalidez de “La consagración…”. Y por otro lado, es lógico que la lectura contemporánea que se hace de esa novela no coincida con la que se hacía hace 30 ó 40 años, los cánones cambian. Por ejemplo, el tema político en los 70 y 80 debió pesar a su favor. Hoy en día, visto lo visto, es comprensible que se sienta como un lastre para muchas personas. De aquí a 200 ó 300 va a resultar simplemente incomprensible. Y si no, piensa en Dante y la Divina Comedia y dígame cuántos lectores del florentino son capaces de emocionarse por las peleas entre güelfos y gibelinos que tan esenciales parecían en Italia durante el siglo XIV. De hecho, me preguntaría cuántas personas, sin mirar en Google, serían capaces de explicar siquiera superficialmente cuál era la posición de estos partidos políticos (por llamarlos de alguna manera).

Pero insisto, nadie ha invalidado la novela por completo. Yo la llamé floja, que no es decir pésima. No creo que Jorge tampoco la descalificara por completo. Y el mismo Carlos, que la critica más, le reconoce el mérito de ser un libro fallido que lo llevó a otros libros mejores y más importantes; podemos suponer que varios de ellos del propio Carpentier. Luego, me parece que exagera, no sé si por dramatizar o por leer con prisas.

Y me parece que aunque no hay mucho espacio para andar argumentando aquí (no vamos a escribir un ensayo; de hecho, ya lamento tener que extenderme tanto en ocasiones para poder explicarme con claridad), creo que se han sugerido argumentos para no gustar de la novela. No es que las notas que cita los precisen. No presumen tampoco de argumentar nada, se limitaban a amontonar adjetivos laudatorios e hipérboles, y eso tampoco es argumentar.

Tampoco sé de qué mirada hacia la literatura cubana habla. Confieso leer muy pocas cosas que se escriben sobre el tema, en Cuba o fuera. Lo encuentro todo bastante aburrido cuando no ilegible, pero igual la falta está en mí. Ahora, yo sí pienso que Carpentier es, de lejos, el mejor narrador que hemos tenido, incluso si se toman en cuenta sus limitaciones. Fue la razón por la que me disgustó la moción de Sanguilí de retirarle la nacionalidad cubana. Sin Carpentier, nuestra narrativa quedaría huérfana. Y si bien sospecho que esa “otra coyuntura” que menciona sea política, a mí no me interesa las preferencias ideológicas de un autor para juzgar su obra. Además, ¿a quién se habría de proponer para derribar a Carpentier del lugar que ocupa en el canon cubano? A mí no me viene nadie a la cabeza, vivo o muerto, de Cuba o del exilio.

Y si leyera con atención, una vez más, vería que al menos en mi caso no se me puede acusar de fan de Carlos, aunque medio que haya coincidido con él aquí (en mi primero comentario quedaba claro que no coincidía del todo). Por lo demás, se suponía que discutíamos ideas y que esto no es personal, así que el resto de sus descalificaciones… Meh.

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