Che

Digámoslo ahora, que estamos en octubre. Que la biografía de Jon Lee Anderson sobre el Che Guevara no se haya publicado en Cuba es otra muestra contundente, una más, de cómo la Revolución también termina siendo enemiga de sí misma. Incapaz siquiera de albergar y promocionar un retrato feliz –esto es: verosímil– de su símbolo más rentable.

Que en Cuba no se promuevan textos que no sean hagiografías no es noticia, ni tampoco que el anticastrismo considere punitivo, de antemano, el solo intento de biografiar al Che, como si no lo mereciera. El profundo rechazo que me inspiran los bandos clásicos del guirigay cubano no estriba tanto en un simple desacuerdo de criterios (muchas veces, pueden tener razón), sino en la peligrosa vocación que ambos comparten: un afán desenfrenado por arrimar la historia a sus orillas. Por sanearla, plagiarla, erigirse sobre el relato construido.

De ahí que la biografía de Anderson se haya repasado en el mundo entero menos en Cuba (mi idea de Cuba incluye al exilio). Pero hay una razón por la que no recibió, más allá de alguna que otra reseña espaciada a lo largo de casi veinte años, nuestra consabida batería de insultos, marca registrada de la casa. Y es que se basa en una minuciosa investigación, y resulta francamente difícil mellar solo con opiniones los exclusivos méritos reporteriles que sostienen el libro.

Anderson fue quien, en noviembre de 1995, obtuvo del general retirado Vargas Salinas la información de la zona específica en la que habían enterrado al Che, y fue además el primer periodista que autorizado por Aleida March contó con acceso directo a los diarios inéditos del guerrillero.

Al parecer alguien –desde el seno mismo del poder, y sabiendo que hay algo más invaluable y beneficioso, incluso para la Revolución misma, que su tragicómica idea de la pulcritud– actuó por una vez con la sensatez suficiente y decidió franquearle las puertas al sujeto indicado, y no a un vulgar vocero que purgara los contradictorios apuntes y notas escondidas hasta el momento en algún misterioso gavetero.

Todo esto, que puede parecer bohemia vieja, lo menciono porque yo, pionero de alcurnia, solo vine a leer la biografía hace bastante poco. Y hay, en alguna página, un párrafo que es una cápsula. Anderson extrae de uno de los diarios la siguiente confesión, hecha justo antes de que los acontecimientos se precipitaran y el Che pasara de ser un aventurero molesto con el imperialismo a un guerrillero implacable y un dictador de conciencias: “Todos ellos, todos los inadaptados, usted y yo, por ejemplo, morirán maldiciendo el poder que contribuyeron a crear con sacrificio, a veces enorme. Es que la revolución, con su forma impersonal, les tomará la vida y hasta utilizará la memoria que de ellos quede como ejemplo de instrumento domesticario de las juventudes que surjan.”

No sabemos si el Che llegaría a arrepentirse de tan escalofriante premonición, porque son justamente esas reflexiones introspectivas, y la evidencia de su profunda soledad interior, sentimientos que en lo adelante reprimirá por no considerarlos dignos de su empresa. No obstante, hay fogonazos donde su carácter, aparentemente contradictorio, cobra inusitada armonía. La foto de la Coubre es un apretado compendio de su furia como estadista y su confusión de inadaptado. Hay rabia en su cara, cierto, pero también hay susto.

Ignoramos por qué en el momento de las definiciones el Che puso a pelear entre sí sus dos fuerzas impulsoras, que no tenían necesariamente por qué enfrentarse: la que lo llevaba, digámoslo rápido, a leer a Neruda o a Vallejo o a escribir un breve textillo como La piedra, y la que lo hostigaba por su pasividad ante las injusticias concretas; pero todo esto puede explicarse a partir de detalles inofensivos, como lo es sin dudas el sospechoso dato de que a su primera hija, Hildita, la llamara “mi pequeña Mao”. Ya desde entonces tendía sobre su ternura un manto de nomenclatura partidista. La disfrazaba.

El Che ideologizó semejante ejercicio de purga, estandarizó sus irrestrictos métodos de consagración individual. Bien que hemos padecido hasta hoy las consecuencias del Hombre Nuevo, la fila de epígonos. El marxismo le fue reduciendo los marcos, poniéndole ojerizas. Le alcanzó para –después de contribuir como nadie a la radicalización del proceso revolucionario, y lanzarnos casi de inmediato al eje gravitatorio del Este– pelearse con los soviéticos, simpatizar con los chinos, desconfiar de los chinos, asumirse solo, saber que era el chico incómodo del socialismo mundial, la irredenta oveja negra, el kamikaze apuesto, pero no para lo que parecía más fácil: no parametrar a la gente por sus supuestos potenciales, o no, como comunistas constructores del porvenir luminoso. Argumentó que una muerte era necesaria si evitaba otras muertes futuras, sea lo que esto signifique. A partir de determinado punto dejó de ver personas en las personas.

Más que frugal, llegó a convertirse en una máquina, y creyó perfectamente posible que todos podíamos serlo. Pensarlo, repasar sus actos, su actitud, mete miedo. Parecía ungido, obrero-soberano de un reino postcapitalista que prosperaba en su cabeza a velocidades absurdas. Para la culpa que le provocaba formar parte del corrupto andamiaje universal –los rejuegos diplomáticos, las concesiones políticas, la vida asentada– no encontró más bálsamo que esa danza directa hacia la muerte que emprendió, mucho antes de que la guerrilla boliviana se convirtiera en un cadáver andante. Su objetivo mayor era irrealizable, pero en él encontró cobijo. No es que lo hayan dejado solo, es que, desde siempre, el Che lo estuvo.

Nadie, supongo, ha tenido más ganas de vituperarlo que Félix Rodríguez, el agente de la CIA que se puso entre ceja y ceja capturarlo. Dice Rodríguez, sin embargo, que nunca había padecido asma en su vida y que después de la Higuera el asma se le contagió. Dice que dejó de odiar al Che minutos antes de que lo asesinaran. Y que mientras se retorcía en el suelo, atravesado por las balas, el Che se mordía la muñeca para no gritar.

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Comentarios

«No es que lo hayan dejado solo, es que, desde siempre, el Che lo estuvo.»
El Che siempre estuvo solo, como un nazareno. Como a un nazareno también lo dejaron solo quienes jamás pudieron serlo.
Gracias por compartir tus impresiones, Carlos.

Muy bueno, chama!

Albertico

27 octubre, 2015

Hola. Buena nota. El tema secreto es que desde mediados de los 80 tas la cupula del poder sabia donde estaban los restos incluso se habia logrado precisar 5 o 6 sitios exactos en la zona el numero 3 era donde se encontraron los restos. Esta informacion de inteligencia se logro via el mismisimo general en estado de embriaguez. Lee Anderson recibio la informacion y la quiso corroborar y de alli salio el testimonio. No dudo que fuese plantada en el…

Una figura que se presta a la leyenda, un aventurero, un mito…. Un asesino para los detractores.
No hay necesidad de tantos párrafos.
Tu dicción y coherencia son muy buenas.

Nunca había leído un texto que proyectara una luz tan diferente sobre la figura del Che. Coincido en mucho de lo que dices y te confieso que ideas parecidas han rondado mi cabeza de vez en cuando cada vez que, por una razón u otra, me acerco a la historia de su vida. Te felicito, de lo mejor tuyo que he leído.

Todos los grandes hombres que parió la raza humana han tenido claros y oscuros (los de Cristo la iglesia impidio su publicación y los sepultó para preservar la verdad oficial). El análisis minucioso sobra, porque lo que los hizo grandes es la pasión que inyectaron en sus seguidores. Podemos hacer análisis fisicos, quimicos, bacteriológicos y hasta cuánticos al amor, y aun así seguirá siendo indescriptible.

El inagotable

28 octubre, 2015

Que Felix Rodriguez, un militar cuya carrera adquiriria renombre eliminando el objetivo planteado, se mordiera la muñeca para no gritar por la muerte del Che, que se lo crea otro. Nada tengo contra ese sujeto. Hizo su tratabjo, aunque pienso que nunca debio ordenar la muerte de un prisionero indefenso que debio ser juzgado con todo el peso de la ley, “Disparenle por debajo de la cintura” ordena . Ja Ja Y luego , lo lamenta?

La entrada de Carlos, aunque bellamente escrita, como todo lo que sale de su teclear no me parece buena desde el punto de vista de narrar hechos, Ridiculo afirmar que en la inmortal foto del Che haya miedo. Esa mirada expresa determinacion.

Saludos

Manuel Moncada

28 octubre, 2015

Muy verboso….muchas palabras innecesarias….el Che planeo lo que hizo desde su comienzo en la Sierra Cubana.

El Che. Ese honbre loco y original que no es sensato ser como él.

No creo que no haya visto personas ni creo que haya sido una máquina. Por lo demás, eso, un bendito y amable inadaptado.

No se merecia morir así y hay cosas que nunca sabremos,peto esta foto es bella y perdurara en la historia

Quizás les parezca interesante ese documental que recoge varias reinvenciones del Che en el mundo, Personal Che: https://vimeo.com/22845359

jose dario sanchez

29 octubre, 2015

carlos: quizas usted,de tanto decir,no se percato que hay un detalle en su escrito que demerita a una persona,lo lleva a una actitud de negacion que lo hace mounstruoso: dejo de ver personas en las personas…fue asi de verdad??

Manuel Gonzalez Martinez

29 octubre, 2015

El inagotable, deberias informarte mejor. Felix Rodriguez, no orderno la muerte del Che. La CIA lo queria vivo y asi se lo hizo saber a Felix Rodriguez, pero el General Barrientos ordeno su muerte.
Rodriguez solamente transmitio la orden a los soldados bolivianos.
Si quiere leer una entrevista completa con Felix Rodriguez, aqui le dejo el enlace:
https://ensartaos.com.ve/lean-este-relato-sobre-la-muerte-del-che
Monica, si no crees que haya sido una maquina solamente tienes que referirte al mismo Che. Que crees de una persona que diga que para ejecutar a alguien no es necesario una prueba judicial (“son un detalle burgues arcaico”) o que nos llame a motivarnos en el odio para convertirnos en una fria maquina de matar???
Me llama la atencion tantos “lectores” y “analistas” de miradas, que con solos observar un retrato saben exactamente lo que sentia y pensaba la persona.
Como todos los que nacimos y criamos despues de 1959 recibi una montaña de informacion positiva sobre el Che, elevandolo a la categoria de mito, heroe inmaculado, sin una manchita, sin nada que reclamarle. Despues fui comprendiendo que eso hacen las dictaduras, que mitificar personas es parte de su arsenal ideologico.
Tuve que salir de Cuba para tener acceso a mas informacion, para tomar otras fuentes y escuchar otros lados de la misma historia.
Mas que culpar a la CIA o a sus enemigos de su muerte, deberian buscar culpables entre sus aliados, principalmente Fidel Castro; que tuvo que elegir entre el Che y los sovieticos y no dudo ni un minuto para traicionarlo. Primero dando a conocer la carta de despedida, cerrandole el regreso publico a Cuba. Y luego, cortandole todos los suministros y comunicaciones en la guerrilla.
Fidel Castro sabia muy bien lo que sucederia y lo dejo correr. que te maten tus enemigos es entendible; que te abandonen tus amigos, es despreciable.

El inagotable

29 octubre, 2015

Manuel:
Soy un individuo muy bien informado. Y sobre el Che, y del propio individuo he leido bastante.
No me meti en el enlace pero me imagino que fue el mismo
video que vi. Efectivamente, Felix recibe la orden y el, a su vez, le cursa la orden a Teran (creo que asi se escribe)
de que le dispare por debajo de la cintura para no interesar un organo vital pues se habia comunicado a los medios que habia sido capturado vivo
Saludos.

gladys regina

30 octubre, 2015

Lei el famoso libro,me acerque un poco mas a esa figura mitica de la historia,pero realmente,quien mas me ha complacido y esclarecido las inquietudes que de cuando en cuando me asaltaban,fue el pequeño libro escrito por Aleida March:”Evocacion”,me parece es el titulo.Desde entonces el dejo de ser aquel espiritu rondando mi cama,(se humanizo puedo decir).
De todos modos,al igual que otros hombres que se destacaron por su filosofia,su ideologia,su arte,etc y les respeto,siento que no debo romper el mito,y esa admiracion por un valiente que,aun retorcido por el dolor de los balazos,no dio el gusto al enemigo de verlo gritar,segun cuenta el articulo.

Miguel Díaz Nápoles

30 octubre, 2015

Es lo más asqueroso y desatinado que he leído sobre el Che, sin dudas, un texto hijo del odio, el rencor, y sobre todo el resentimiento. Y lo peor: de un autor que no se ve por su insignificancia ante la estatura de un hombre como el Che, aunque haya tenido sus errores, como todo humano.

Carlos M:
¿Qué es un pionero de alcurnia???
Quizá es tu “alcurnia” la que te impulsa a escribir de esa manera sobre el Che Guevara,… o es que OnCuba se lee sobre todo en Miami?. En fin no me parece correcto tomar de pretexto al pobre Lee Anderson, para afirmar lo que tú piensas sobre el Che y darle crédito a un asesino como el tal F.R. (para ni escribir su nombre maldito).
Ojo, estás a punto de renegar de ti mismo… y eso no te dejará dormir bien nunca más.

El Che fue, con todos sus defectos, un tronco de hombre y por eso es admirado en el mundo entero. Felix Rodríguez es un HP que solo pasara a la historia como el so pendejo que no tuvo ni el valor de matarlo el. No jodas ahora con mordiditas en la muñeca…

La foto del CHE , si da miedo pero a sus enemigos , porque en ella demuestra su firmeza , su valor , su orgullo de hombre de luchar por una causa justa. No hay porque publicar en nuestro pais libros detractores de quienes han constituido seres ejemplares en la lucha por la causa justa , no se le puese hacer el juego a nuestros enemigos . JOVEN PERIODISTA INFORMESE UN POCO DE NUESTRA HISTORIA , CUAL ERA LA CUBA EN LA DICTADURA DE BATISTA INVESTIGUE QUIENES ERAN EN STA CLARA ( CIUDAD LIBERADA POR LAS TROPAS DEL CHE ) LOS ALBAS MOYA , EL SARGENTO GUARINA ,EL CHIVATO VILLALLA ENTRE OTROS SICARIOS DE LA DICTADURA .
EL CHE SIEMPRE SERA UN LEGADO HONROSO PARA NUESTRO PUEBLO.

Escribirás muy bien (según algunos), pero las mentiras, aun bellamente escritas, lo siguen siendo. Y sobre Lee Anderson, no pudo dejar que lo influyera en su biografia sobre el Che su propio subjetivismo.
Y respecto a ti, creo que vas camino a renegar de todo lo que alguna vez te enseñaron. Al final, podrás tener muchas cosas, pero habrás dejado de ser tu mismo. Tengo otras formas de decirtelo, pero está es la más “decente”.
Obviamente, tú eres del tipo de gente que en su vida hubiera ido a la Sierra Maestra a tirar un tiro. Ni siquiera a Angola.

Es cierto que existe una aureola de mitos y lagunas editoriales alrededor de la figura del Che, la figura real, que el conocimiento del contenido de esos ‘huecos negros’ permiten afirmar NO es esta que dibuja con trazos infantiles, aunque para mi nada inocentes, el autor, desde hace rato convertido en uno de los alabarderos contra la Revolución. Es lícito disentir, pero hacerlo de esta procaz manera provoca más que todo, asco. Asco porque se escuda en el pretexto de una biografía no publicada en Cuba para despotricar contra el hombre entero y derecho que fue el Guerrillero de América. No se ha publicado la de John Lee Anderson como tampoco ha sido suceso editorial en Cuba, hasta donde sé, esa joyita mucho más objetiva titulada Ernesto Guevara, también conocido como el Che, del mexicano Paco Ignacio Taibo II, que descubre los pasajes de los días de recuento y remordimiento en Checoslovaquia tras el fiasco del primer intento del Che de su promesa de crear por el mundo uno, dos, tres…, muchos Viet Nam. Para suerte de todos, ahora la multiestatal TeleSUR nos está regalando esa entrega editorial en débito en forma de capítulos, doce en total, en las que el autor de otra biografía no publicada en Cuba hace de conductor del relato y acude a fuentes vivientes para testimoniar la odisea que concluyó en La Higuera. Sobre las consideraciones de este ‘pionero’ en torno a la figura de ese gan Hijo de la P de su Madre que fue El Gato (mejor usar el alias) que ni invocar su asqueroso nombre, pues dibujan al pichón de escritor en ciernes, otro más del grupillo que a la usanza de los Vargas Llosa, Cabrera Infante & Cia alistan su pluma contra el proyecto social cubano. Reitero, dije no mas que a la usanza. De ahí a estar a la altura de los citados le queda un trecho grande, pero que muuuuuuyyyyy grande al tal Carlos Manuel.

alexander

31 octubre, 2015

Que lastimas que persona como tu quieran cambiar la historia de este pueblo y desus martires, que gracias a ellos hoy tu puedes escribir esas estupideces, y si eres un profesional del periodismo cubano, entonces estamos perdiso, si todos se dedican a contar mentiras y levantar injurias contra personas que han dejado su legado y su impronta en la historia cubana

guevariana

31 octubre, 2015

Aquí hay un Che personal, no creo que vituperado, ni demeritado. Todo lo contrario. Lo leo, y aunque no esté de acuerdo con todas las frases, me devuelve a un Che mucho más íntegro que el de las postalitas que algunos de los que aquí han comentado no denuncian nunca porque seguramente les parecen “correctas”.

Charly Morales Valido

31 octubre, 2015

Decía Jardiel Poncela, con su lúcido cinismo, que la historia era la mentira encuadernada. También nos advertía que “historia es, desde luego, exactamente lo que se escribió, pero ignoramos si es lo que sucedió”. Cada cual siente al Che según su credo, y eso es tan digno y respetable, como sano es el atreverse a desacralizar su mito, incluso cuestionarlo… Creo, humildemente, que al Che sería al primero que le jodería que lo veneraran como un ser modélico, distante, inalcanzable, irreal… Al final, solo él sabía lo que bullía en su interior, y a los demás solo nos queda imaginárnoslo según nos convenga, nos digan o nos acomode… ¡Y ay de quién discrepe!

jesus.
Charly , que fuera de tono esta su…! Y ay de quien discrepe ! Cada cual puede dar su criterio de acuerdo a sus concepciones y convicciones , pero la imagen del CHE , es un simbolo de humanismo , valentia, lealtad , antiimperialismo , que por mucho que quieran desacreditarlo los desposeidos de este mundo ,lo tendran como una guia de inpiracion , yo si diria podre de aquellos que desgarran de su figura , pero esd su problema .

Rosa C. Báez

31 octubre, 2015

Tal vez, según dice Charly Morales, al Che le hubiera molestado haberse convertido en mito: desde su sencillez casi es seguro… pero también, desde su profundo conocimiento del hombre, creo que lo entendería. Lo que sí no sé si entendería es que un ex pionero (entre otros ex) escribiera este texto. Y que además, creyera que le está haciendo justicia…
Confraternizar con los lobos es no tener compasión con las ovejas… y también la mejor manera de ir afilando los dientes y las garras. Y ojala que ese HDLMP se muera en el peor ataque de asma que exista.

Felix Rodriguez

31 octubre, 2015

El inagotable esta agotado, lo entendio todo al reves. Segun el escrito el que se mordia la muñeca para no gritar mientras lo baleban era el Che.

Carlos M. Alvarez, si algo queda de ti alguna vez, será la imagen de un tipo que lo único que supo hacer fue ir contra todo, de arremeter con todo y de erigirte en la mismísima negación de la negación. Será el unico ¿mérito? que le toque a tu pobre vida ¿perodística? Busca ayuda en un psiquiatra, socio, que estás pidiendo a gritos una camisa de fuerza y así le añades a tus “éxitos” otra risible “puesta en escena”.

Charly Morales Valido

1 noviembre, 2015

Jesus no entendió el sarcasmo del “ay de quien discrepe”… Pues si no entiende, no entiende, para qué seguir…

Miguel Díaz Nápoles

1 noviembre, 2015

Siempre supe que Carlos M. Álvarez era un joven resentido con la Revolución (y no un contrarrevolucionario porque no llega a ese estatus), porque desde que comenzó a escribir siempre sus textos tenían el tufo de los sietemesinos, que todo lo que hacen es atacar al país que le dio vida y formación en todos los sentidos.
Sus textos no eran polémicos por su agresividad, pero sus opiniones podían pasar (inadvertidas casi siempre) y quienes lo leían incluso podían coincidir con él en algún punto de vista.
Pero ahora (el pasado 27 para ser más exacto) destapó su ira y odio al tomar en su boca nada menos que al Che Guevara, sin dudas un símbolo para las personas de bien en todo el mundo.
Yo, no voy a entrar en consideraciones con él porque sencillamente su texto no pasa de ser una bajeza extraordinaria, y contra eso nada hay que hacer, y porque además, la colega Norelys Morales Aguilera lo ha desmoralizado de forma contundente en su comentario De pionero de alcurnia a renegado en OnCuba, en el cual aplasta la arrogancia y el irrespeto de ese autor.
Solo me limitaré a decir que los muertos se respetan, y mucho más, cuando alguien habla de un hombre extraordinario como el Che Guevara como lo ha hecho este joven renegado y malagradecido, pierde todo el valor que alguna vez pudo haber tenido como periodista novel, porque los símbolos se respetan, y ni él ni nadie puede negar u ocultar que el Che es un símbolo no de Cuba y Latinoamérica, sino del mundo.
Sencillamente este periodista se ha echado un camión de excremento encima, y pasarán muchos años –y quizás toda la vida- para que las personas de bien del mundo olviden y le perdonen sus ofensas y su desenfrenado irrespeto.
Y concluyo otra vez con el primer comentario que puse cuando leí este trabajo, que por cierto, es un descrédito para Oncuba. Y escribí:
« Es lo más asqueroso y desatinado que he leído sobre el Che, sin dudas, un texto hijo del odio, el rencor, y sobre todo del resentimiento. Y lo peor: de un autor que no se ve por su insignificancia ante la estatura de un hombre como el Che, aunque haya tenido sus errores, como todo humano».

Ariel Montenegro

2 noviembre, 2015

Mi histora, como la tuya, se encuentra irreductiblemente atada a la del Che. Yo no veo una definición por ninguna parte, no sé por qué te atacan. Yo hace rato asumí muchas cosas que le tocan a un viejo, entre ellas a esa cita (que bien pude haber escrito) y al retrato del Che en mi cuarto después de la biografía de Anderson. No se trata de adorar mitos, sino de admirar hombres. Quien quiera ver un Che sin tacha y se ofende cuando le muestran una sombra mal revolucionario es y enclenques símbolos tiene. Yo te agradezco el texto.

Reinier Alejandro

2 noviembre, 2015

Conozco pocas naciones que denigren a sus héroes, sus mitos y sus símbolos. Las que lo hicieron pagaron caro el error del desmontaje de la historia. No le veo sentido alguno al Che Guevara que OnCuba y Carlos M. Alvarez nos presentan, al no ser el de desmontar la nuestra. Por suerte es tan fuerte el poder simbólico del Che, que él ” tiene esta peligrosa costumbre de seguir naciendo? Cuanto más lo insultan, lo traicionan, más nace. Él es el más nacedor de todos.” (Galeano).

Como nos ciega la pasión, el Che fue un hombre, no un santo ni un Dios, con virtudes, defectos, aciertos y contradicciones, como todos nosotros, desafortunadamente, tantos años de intolerancia para aceptar las ideas ajenas, tanto de un lado como del otro, solo nos puede llevar a ciertos comentarios fundamentalistas como muchos de los que me preceden, es sencillamente lastimoso. Pues bien, sin haber leído aún la biografía de Jon Lee Anderson, cosa que haré de inmediato, la propia vida me ha revelado que el mito tenía luces y también …. sombras.

Editor de OnCuba: ¿Me permite una sugerencia? Plumas como la de Carlos M. Alvarez denigran esta revista digital.

Qué Pena. Carlos M., antes te buscaba para leerte, ahora ya no lo haré más.

alexander

2 noviembre, 2015

Es indescriptible… tanta ignorancia, tanto odio, tanta imbecilidad mezclada. Carlos M. Alvarez, usted ni fue pionero (usted sólo fue a la escuela), ni alcurnia (hummm..), menos periodista. Investigue sin pasión, recuerde la máxima de los investigadores “desconfie de lo que sabe”… El Che no fue un dios, menos un santo. Nada de lo que pueda usted decir (mentiras incluidas) demerita lo hacho por él. Cuando los pioneros dijimos “Seremos como el Che” no hablabamos de un dios, algo inalcanzable. Hablabamos de ser buenos pioneros, estudiantes, trabajadores, patriotas, solidarios. Hablamos de luchar por las causas justas. No dijimos que no tendríamos defectos, dijimos que trataríamos de superarlos, de vencer las dificultades. No sé si en el momento de la foto el Che tuviera miedo (yo no lo veo, pero tal vez usted es mas observador que medio mundo), pero estoy seguro que lo superó e hizo lo que debía hacer. Con respecto a los apuntes, cuantas boberías no habrá escrito usted y despues publicado (esta es una de ellas, es mi criterio). En el caso del Che son pensamientos personales no destinados a publicarse. ¿Lo demerita sentirse cansado en un momento dado o darse cuenta de algo que siempre ha existido como es el endiosamiento de los héroes? Si hasta a Hitler lo endiosaron y ese si fue malo. si realmente estudió periodismo, pues ya lo dudo, necesita revisar otros materiales. Le recomiendo que escuche sus discursos o lea su obra. “La guerra de guerrillas” la mostrará muchas cosas sobre la personalidad del Che. Incluso leerá cosas que nos tocan como seres humanos y sí se publicó en Cuba. Lo escribió él, no alguien interpretando lo que pasaba por su cabeza.
Usted por ese camino que ha escogido está renegando de todos los próceres. Empezando por Carlos Manuel de Céspedes y terminando por Martí. Todos son héroes, pero fueron tan humanos como espero que usted sea. Bueno, tal vez no lo sea y eso le da el derecho de juzgar sin conocer a profundidad lo que está juzgando. Respetese cuando escribe, una fuente no representa una investigación. Un chisme no significa noticia. Un libro no representa una vida. Yo, todos los dias por mi parte, trataré de ser como el Ché

Caramba, mi comentario lo escribí desde el día 28, pero problemas en mi conexión me impidieron enviarlo hasta hoy, que bien que aún se esté opinando sobe el “articulo” de Carlos M. y que bien que veo que no soy el único que le ha parecido insultante. Acá va el mío (aunque a algunos le pueda parecer también “fundamentalista”). Slds.
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Carlos M., la estrofa que nos dices que extrajo Anderson de uno de los diarios del Che sin lugar a dudas formaba parte de un contexto, y ese contexto determinaría la interpretación que de él pudiera hacerse. La foto ya es otra cosa, y en ella tú ves susto. Susto?! Rabia si, también veo tristeza, pero sobre todo determinación. Pero susto? No.
Que el Che era “pasivo ante injusticias concretas” por favor, ejemplifique la afirmación, fundamente. Que llamara “Pequeña Mao” a Hildita cuando era niña lo único que pudiera sugerir es su afiliación a la ideas comunistas, pero eso no era secreto para nadie, no recuerdo que en algún momento negara su afiliación partidista, Mao era uno de los iconos de esa ideología, y siempre se supo que tenía sus críticas al sistema soviético
“-Epígonos-”. Coño!, si buscar semejante palabrita en la mitología griega no es aplicar la máxima “si no los puedes convencer, confúndelos” que baje el Señor y lo vea. Esto, sin mencionar que la equiparación del modelo de Hombre Nuevo que nos mostrara el Che (ese modelo que “padecimos”), con los siete descendientes de otros siete Jefes griegos que perecieron en la AVENTURA (ellos si eran aventureros) de conquistar tierras ajenas, más que una inocente manera de demostrar lo “culto que somos”, es una vil manera de hacer mercenaria nuestra “pluma” poniéndola al servicio de quienes han querido denigrar la figura del Che.
“-El marxismo le fue reduciendo los marcos, poniéndole ojerizas-”. Difícil clasificar al Che como un hombre con “ojerizas”. Justo conociendo que siendo muy joven, y por propia iniciativa, desando Suramérica para tener su propia visión. Precisamente se consideró un hombre polémico por no tener “ojerizas”. Para mí, decir lo contrario es disfamar. Posiblemente su tendencia comunista hubiese motivado su unión al grupo de rebeldes cubanos, muy posiblemente favoreció su identificación con las ideas de Fidel y sin duda alguna guiaron su proceder en el desempeño de las tareas que le fueron asignadas después del triunfo. Todo lo cual no demuestra sus “ojerizas”, sino la consecuencia entre sus pensamientos y sus acciones.
“-Oveja negra-”, si, para todos aquellos que pensaron hacer del socialismo un modo de vida. Sin duda alguna nada bien le hubiera caído a aquello dirigentes soviéticos que se acomodaron en templadas y bien avitualladas “dachas” o a la versión tropical de los nuestros que se acomodaron y aun se acomodan en los barrios de la periferia, (por ello lo tan necesaria que sentimos su presencia ahora).
En cuanto al argumento que le atribuyes, reconoces no saber lo que significa, más a pesar de ese desconocimiento manifiesto no te cohíbes de plantear una conclusión, por demás errada, pues decir que “dejó de ver personas en las personas” es decir que fue inhumano, y eso es pasarse de disfamar (por no decir algo más grosero y no dar pie a que no me publiquen).
Viendo como andan las cosas por este mundo nuestro de hoy en día, también podría pensarse que los que andábamos a una velocidad absurdamente lenta éramos nosotros. Ciertamente, por lo austero, más que “frugal”, a algunos le podría parecer una “máquina”, y por supuesto, como hombre consecuente con su palabra y su acción, creyó perfectamente posible que se podría lograr la sociedad donde todos fuéramos así, la sociedad del Hombre Nuevo—Solo de pigmeos mentales se podría esperar el achacar el espíritu internacionalista del Che a un absurdo sentimiento de culpa que, cual personaje de novela rosa, lo llevara, cual “bálsamo”, a una “danza” directa hacia la muerte.
Carlos, en el último párrafo, vas al ultra plus del colmo. Luego de deshumanizarnos al Che, luego de hacerlo una máquina infernal y una bestia con “ojerizas”, como colofón, humanizas a su asesino otorgándole sentimientos de culpas que hasta hoy no ha demostrado. Ese, para ti “traumado psicológico”, fue y continua siendo un sicario de la CIA. Caramba, que difícil se hace no decir una palabrota en este punto!!!
Por último, que nos sugieres Carlos M. desde Oncuba? Una glasno tropical? Acaso una perestroika en tiempos de Tío Sam? No, thanks. Podrás criticar todo cuanto quieras al Che, podrás seguir pintándolo como un aventurero loco y solitario. De ti y de tu artículo solo se escribirá apenas unos comentarios y ya nadie más se acordará, en cambio del Che…, en fin.

Leslie Salgado

3 noviembre, 2015

Como Ariel, tampoco entiendo los ataques, no veo el irrespeto. Puede que uno este de acuerdo o no con algunos criterios del autor, pero es uno de los textos sobre el Che con más sensibilidad ( que no sensibilería) que he leído.

milblogscubanos

7 noviembre, 2015

Ya han pasado días y hoy un amigo, desde Matanzas, me habla de este texto, mejor dicho del texto de Norelys Morales, ¿Qué te pasa Oncuba?
Podría comentar lo que creo entender pero lo voy a dejar. Si creo que merece la pena subrayar este texto que muestra de forma argumentada la profunda discrepancia de una persona con el autor de este post y añadir un mensaje tipo Pajarito Azul…. ¿@migo editor del fortificado blog Crónicas Obscenas, tienes vocación de “enfant terrible”? La curiosidad me obliga a tratar de entender qué dificultad tuviste para salir de Cuba hacia México porque leo que “Carlos Manuel Álvarez ha venido desde Cuba, tras algunas dificultades propias de la isla, con un libro de cuentos bajo el brazo. Ahora piensa en un libro de crónicas que sea un panorama cubano del siglo XXI.”
¿Dificultades propias de la isla? ¿El agua por todas partes? ¿Los dineritos? ¿La represión tal vez?

Subrayado: http://islamiacu.blogspot.com.es/2015/10/de-pionero-de-alcurnia-renegado-en.html

Lo que entiendo de cuanto escribe el autor: Lamenta que en Cuba no se haya publicado al susodicha biografía… lamenta que aquí no se publique nada que baje del pedestal al héroe, tanto como que los extremistas del otro bando tampoco publiquen nada que le enaltezca… Resalta la biografía de Jon Lee Anderson, porque su autor tuvo acceso a información de primera mano… El autor ofrece su propia visión de la evolución ideológica del Che (muy personal), no tenemos que estar de acuerdo con ella. A partir del conocimiento de su vida y obra cada cual tiene derecho a formarse su propia opinión. Otro punto: para el autor el ideal de Hombre Nuevo del Che es una utopía que nos martilla… muy difícil de encontrar o de lograr… Noto además que el autor prefiere al Che revolucionario, al Che marxista… Mucha gente en el mundo también lo prefiere. Para algunos puede ser lo mismo, pero para otros mucho NO. Y cuando dice que el Che siempre estuvo solo no leo una ofensa, sino un elogio… solo en su grandeza, en su hermosa locura, en su bravura… Leo admiración en este texto y no otra cosa… El Che es tan grande que hasta su asesino (que mal rayo lo parta, por cierto) se contagió de asma… (podemos creerlo o no, nuestra América está repleta de leyendas como esta)… Y el Che, el Che era un hombre como otro cualquiera, solo que con más c… que la mayoría… con una dignidad a toda prueba… por eso mientras se retorcía de dolor atravesado por las balas se mordía la muñeca para no gritar… CMA, no he leído la biografía que mencionas… pero la busco y la leo. Evocación es otro libro que demoró mucho en llegar… y que nos muestra a un Che más íntimo… El Che no ha sido para mi nunca un Dios… sino un hombre… un hombre hermoso y genial, del cual vivo enamorada como una boba…

La mejor evidencia de la personalidad corrupta, camaleónica y “Fouchesiana” de este ¿periodista? la tenemos en lo que escribió sobre el Che hace 3 años. Valórenlo ustedes mismos: http://www.cubadebate.cu/opinion/2012/10/09/nueve-de-octubre/
Solo destaco algunos puntos que demuestran la incoherencia con este reciente arrebato de Carlos Manuel. Comparen:

1-“El asesinato del Che marca el fin de una época, y no deja de ser un acto ejecutado por un rapaz subalterno, un gatillo llevado hacia atrás por un don nadie. ”

2-“Tres mínimas escenas hacen que para mí el resto de la vida del Che adquiera las connotaciones que supuestamente se pide que tenga. Las tres son en los meses finales de su vida. (…) La tercera, escena que no aparece en ningún lugar, y que no es la fotografía bíblica con ojos entrecerrados de la revista Life, son esos segundos finales en los que el Che yace amarrado en un piso de tierra (…) segundos en los que sabe que va a morir a manos de vulgares soldados (…).

3-“Nada de esto lo he aprendido en los oradores de devoción gratuita. El Che es el único muerto que no me parece muerto, pero que duele como si lo acabaran de rematar.”

Asombroso Josen! Increile la capacidad mimetica de un hombre! Que se hizoel Carlos Manuel que escribio aquella ceronioca sobre el Che hace apenas 3 años? Cambio de estado fisico, o cambio empleador?
Cosas como estas me confirman en mi empecinamiento de no creer a prioori en quien dice, hasta que no haga? LA palabra no es mas que una heramienta y en la intencion del operario estar el bien o el mal uso.

TonyM. Respondiendo a tu pregunta mi opinión es que este cambio de piel de Carlos Manuel se debe a la segunda opción que ofreces, o sea, a un cambio de empleador. Pregúntate donde nace OnCuba y encontrarás la esencia del nuevo personaje que se ha montado este que dice ser periodista. Yo le sugiero que mejor se dedique al softbol, donde no lo hace muy mal. Ahh, habrá alguna coincidencia en la tupida barva que lleva?? jaja.

Aliuska Barrios

19 noviembre, 2015

Que alguien haga este tipo de escrito da la medida de que poco valen algunas personas. Es denigrante hablar del Che para desacreditar a quien es considerado uno de los hombres más universales de la historia de la humanidad. El Che no fue perfecto, eso lo hizo un hombre verdadero. El pueblo de Cuba lo idolatra, América lo adora y el mundo lo venera. Sencillamente, este escrito ridículo es otro espacio para rendirle el merecido tributo. El Guerrillero sigue en pie de lucha, no lo dudes. Me parece que te deben haber quitado la cuota de dinero que te tocaba en esta oportunidad.

Enrique Atiénzar Rivero

22 noviembre, 2015

¿Qué espera ON CUBA para desacreditar a ese personajillo que cambia de color como el caguayo? Los lectores de ON CUBA merecemos una respuesta contundente por el irrespetuoso y carente de verdad del trabajo sobre el Che, redactado por este “paladín” del periodismo apócrifo

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