“Hay que respetarla”

Si algún lector de esta crónica tuvo la gentileza de leer la que publiqué la quincena pasada (“Está bueno ya de culpas”), podrá recordar que mi amiga Elsa, abogada, abuela de cuatro nietos, había preferido prolongar la conversación en el café de la calle 23 donde fuimos a actualizarnos sobre nuestras respectivas vidas. “La cosa” se había instalado entre nosotros (en verdad, casi siempre nos ocurría lo mismo) y, al igual que Elsa, se negaba a irse.

“¿Quieres otro té?”, le pregunté. Ella miró el reloj. Yo, por un acto reflejo, también miré el mío. Eran poco más de las 12 del día. “Déjame invitarte a una cerveza”, exigió. Si ella subía la parada, me tocaba a mí corresponderle. Habíamos hablado antes del próximo presidente de Cuba, de las modificaciones posibles en la Ley Electoral. “Bueno, a ver”, empecé a amasar de nuevo la materia que nos ocupaba, “¿y la Constitución?”. “¿Qué pasa con la Constitución: la cambiamos o la dejamos como está?”

No había Cristal, ni Bucanero, y la Presidente que se vende en Cuba es muy inferior a la que se consume en República Dominicana. Pero estábamos en El Vedado y teníamos sed. Chocamos las botellas. “Salud”, “Salud”.

Elsa se dio un trago largo: “Por lo menos está fría”. “Casi vestida de novia”, apunté. Ella tomó impulso: “Una vez me dijiste que cada ser humano concebía el mundo según su oficio o profesión. Para un arquitecto, el mundo anda jodido si los edificios de una ciudad están mal diseñados; a ti, que eres escritor, te espantan las faltas de redacción y ortografía. Y yo, por suerte o por desgracia, estudié Derecho”. Le aclaré que la idea no era mía, que se la escuché a un queridísimo e imprescindible profesor.

“La vida casi siempre va por delante de las leyes, porque las leyes se hacen para poner en orden lo que ya está sucediendo en la realidad. Pero si la distancia entre lo que va delante y lo que va detrás se hace demasiado grande, hay un problema”.

“¿Desde cuándo no se actualiza la Constitución?”, pregunté. Por curiosidad, busqué luego el dato: la actual Constitución fue aprobada por referéndum el 24 de febrero de 1976. Ha sido reformada en tres ocasiones, en 1978, 1992 y 2002. “El problema no es solo desde cuándo”, aclaró Elsa: “El problema está en cuánto ha cambiado todo (y cuando digo todo, quiero decir todo) en los últimos diez años. Ustedes, los cineastas, se pasaron un montón de tiempo pidiendo una Ley de Cine, y que se legalicen las productoras independientes, y eso es anticonstitucional”. “¿Tú estás segura?” “Investiga”.

Hice la tarea esa misma tarde, y Elsa tenía razón. El artículo 53 establece que “la prensa, la radio, la televisión, el cine y otros medios de difusión masiva son de propiedad estatal o social y no pueden ser objeto, en ningún caso, de propiedad privada, lo que asegura su uso al servicio exclusivo del pueblo trabajador y del interés de la sociedad”. De manera que las productoras independientes no solo son “alegales”, como solíamos calificarlas, sino además inconstitucionales. Sin embargo existen, tienen una presencia pública, crean empleos, han generado en los años más recientes tantas o más películas que el ICAIC.

Puesto a revisar nuestra Constitución, encontré que, como dijo Elsa en aquella conversación, hay mucho que debe ser modificado, y asuntos esenciales que deben ser respetados.

Entre lo primero, por poner algunos ejemplos, la definición del matrimonio como “la unión voluntariamente concertada de un hombre y una mujer” (artículo 36), lo cual excluye que personas del mismo sexo puedan casarse, o las apelaciones a la igualdad de derechos de todos los ciudadanos “sin distinción de raza, color de la piel, sexo, creencias religiosas, origen nacional y cualquier otra lesiva a la dignidad humana” a las que debería añadirse “orientación sexual”, porque ya sabemos cuán arraigada está la homofobia en nosotros.

Otros preceptos deberían ser transformados porque la realidad ha impuesto la crudeza de lo inevitable. De acuerdo con el artículo 21, todo negocio privado que cuente con asalariados está desoyendo la Constitución, porque “se garantiza la propiedad sobre los medios e instrumentos de trabajo personal o familiar, los que no pueden ser utilizados para la obtención de ingresos provenientes de la explotación del trabajo ajeno”.

Pero esto lo leí y pensé después. El calor de mayo deshacía en pocos minutos la gracia de las Presidentes heladas, y beber de prisa y con hambre es arriesgado. Un platico con maníes tostados no hubiera estado nada mal.

“¿Y tú estás convencida de que hay derechos ciudadanos que han sido desconocidos o violados en estos años?”, le pregunté. “Varios, sin duda”. “Dime”. Elsa levantó la mano izquierda para ir contando: “Según la Constitución, todos los ciudadanos tenemos derecho a disfrutar de los mismos balnearios, playas, parques, círculos sociales y demás centros de cultura, deportes, recreación y descanso”, recitó mientras bajaba el dedo pulgar. “¿Te tengo que explicar que no siempre ha sido así? ¿Que a lo mejor todavía hay  algún lugar al que tú y yo no podemos ir?”. Le pedí que continuara. “Todos tenemos derechos a domiciliarnos en cualquier sector, zona o barrio de las ciudades y alojarnos en cualquier hotel”, bajó el índice. “El detenido o preso es inviolable en su integridad personal”, bajó el dedo anular. “La correspondencia es inviolable, incluyendo las comunicaciones telegráficas y telefónicas”, bajó el del medio. “Ahora habría que agregar Internet”. “Por supuesto”. “Y tú que siempre estás preocupado por la horizontalidad de las relaciones políticas, por la participación, hay un artículo, no recuerdo cuál, que dice más o menos que todos los trabajadores participan en la elaboración y ejecución de los programas de producción y desarrollo”. Lo busqué también más tarde: es el 16, en su segundo párrafo.

De un trago Elsa liquidó el tercio final de su cerveza. Ya la camarera había recogido mi botella. “¿Tú sabes cuál es el más grave, a mi juicio, porque es el que no se ha podido resolver en más de veinticinco años?” No imaginaba a qué se refería. “El trabajo es remunerado conforme a su calidad y cantidad. Que me paguen 500 o 700 pesos siendo universitaria, y que ese dinero no me alcance para vivir como Dios manda, es inconstitucional. ¿Qué te parece?”

“Hay que cambiarla”, afirmé: “No hay de otra”.

“Mira, para que entiendas”, dijo Elsa, “la Constitución es la Ley de Leyes. Si existe, hay que respetarla; si la realidad hace imposible que se le respete, entonces hay que transformarla. Tan simple como eso”.

“¿Y cómo vamos a hacer? ¿Con enmiendas hechas por la Asamblea Nacional? ¿O se convoca una Asamblea Constituyente, como en 1902? ¿Se lleva a discusión a nivel de CDR, de sindicatos, de núcleos del Partido y comités de la Juventud, pregunté.

“Me voy antes de que me sigas complicando la vida”, protestó Elsa: “Ni aunque me invites a almorzar me enredo yo en esa conversación a esta hora”.

Se levantó de su silla, me dio un beso, salió a la calle y se dispuso a detener un taxi. Súbitamente se dio la vuelta. “Me iba sin pagar, y tú no me dices nada”.

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Comentarios

El inagotable

29 mayo, 2017

Si la Constitucion no admite la doble ciudadania, ¿Por que un cubano naturalizado en los Estados Unidos necesita un pasaporte cubano para entrar al pais? ¿Por qué le cargan cerca de 500 dólares por ese documento que no necesita?
Por mis 500 dolares, pueden esperar…sentados.

albesuar

29 mayo, 2017

El problema no es la constitución, el verdadero problema es la estructura del sistema, quien dice que es y que no es anticonstitucional? Para que queremos una constitución perfecta si no tenemos como hacerla valer?, la mayoría de los decretos de los últimos 10 años son anticonstitucionales y el accionar de muchos estamentos también lo es. Me parece que antes de plantearnos cambiar la constitución debemos plantearnos como garantizar que se respete, sino por muy ilustrada, avanzada y bonita que nos quede será letra muerta como la actual.

En cuba deberíamos ser consecuentes y prescindir de constitución, si a la que tenemos nunca nadie le ha hecho caso para que queremos otra? Declarémonos la primera república descontitucionalizada y al menos así no nos engañamos nosotros mismos.

Arcangelus

29 mayo, 2017

Es que aquello de “cambiar todo lo que debe ser cambiado” pareciera que solo se utiliza para muy pocas cosas lamentablemente. De mas esta decir por supuesto que nuestra Constitucion necesita ser modificada pero que terrible aceptar esa realidad y al mismo tiempo saber que practicamente casi ningun ciudadano la conoce como deberia. Por otro lado no quisiera que sonara a falta de respeto porque incluso tengo algun que otra amistad miembro del Parlamento, pero igual me cuestiono cuantos de ellos conoceran nuestra Constitucion a profundidad, o si sabrán que es una Constituyente, o si conoceran la verdadera causa de esa ultima modificacion realizada en 2002. En fin un tema bastante complejo y necesario para esta Cuba en transición. Gracias profe por esta cronica. Hace falta mas conversaciones de este tipo ya sea con Elsa o sin ella

Existe la constitucion?
Para el caso que le hacen pense que ya estaba abolida

F. Hebra

30 mayo, 2017

¿La Constitución? ¿Qué valor puede tener una Constitución- o varias- en un país donde se gobierna por decretos, uno tras otro y casi a diario. Como dice correctamente un comentario anterior con respecto a la Constitución cubana actual y lo que dice literalmente:“ARTICULO 32. Los cubanos no podrán ser privados de su ciudadanía, salvo por causas legalmente establecidas. Tampoco podrán ser privados del derecho a cambiar de ésta. No se admitirá la doble ciudadanía. En consecuencia, cuando se adquiera una ciudadanía extranjera, se perderá la cubana. La ley establece el procedimiento a seguir para la formalización de la pérdida de la ciudadanía y las autoridades facultadas para decidirlo.”
Un ejemplo perfecto y solamente un detalle de cómo se viola constantemente.
Otra observación, el articulista nos dice: “porque ya sabemos cuán arraigada está la homofobia en nosotros”. No, viví en Cuba hasta 1980 y soy homosexual. La homofobia social en Cuba era la misma que existía entonces en la mayoría de los países. La Homofobia fue “arraigada” forzosamente como política de estado, no como movimiento social espontáneo ( recuerden las UMAP). He tenido la suerte de viajar mucho y la sociedad cubana (que no el gobierno), es una de las sociedades con menos tabúes sexuales que conozco; experiencia propia, no ajena. Por otro lado, y mucho más grave, es “cambiar” constituciones; lo ideal es enmendarlas y respetar esas enmiendas, que eventualmente pueden se re enmendadas. Y nunca olvidar que los ciudadanos la vigilen porque también podemos caer en la maldición de la que nos avisó Lampedusa en “Il Gattopardo” : “Hay momentos en que hay que cambiarlo todo… para que todo siga igual”

Adrián

30 mayo, 2017

“El detenido o preso es inviolable en su integridad personal” …y donde se ha visto lo contrario en Cuba, Arango ?. Porque que yo sepa, aqui no ha habido denuncias o evidencias de golpizas o torturas a mercenarios…Y respecto a la Constitución, que no es perfecta, que necesita ser actualizada, existe y para muchas cosas cubre bastante de lo que es hoy nuestra sociedad. Por que Elsa y Tú no hablan de lo que si cubre la constitución ? O es que el nuevo ataque, la nueva campaña, es contra la Constitución ?.
quieres mi opinión ? Creo que realmente quieres atacar todo lo que huela a Socialismo. Asi de sencillo.
Y por cierto, en todos los países que hay constituciones, hay decretos inconstitucionales vigentes.

Adrián

30 mayo, 2017

Por que además, lee bien: “La correspondencia es inviolable. Solo puede ser ocupada, abierta y examinada en los casos previstos por la ley. Se guardara secreto de los asuntos ajenos al hecho que motivare el examen. El mismo principio se observará con respecto a las comunicaciones cablegráficas, telegráficas y telefónicas. ” O sea, que es inviolable hasta que la ley o sus representantes digan que se puede abrir. Y cuando se hizo, no había Internet, pero cabe perfectamente en el tema de las telefónicas.
Me parece, que primero te tienes que leer la Constitución.

Adrián

30 mayo, 2017

Y “El inagotable”: Si no quieres, no vengas. Asi de sencillo. Tu problema.

albesuar

30 mayo, 2017

Ardían en la mayoría de los países hay un tribunal constitucional encargado de velar por el cumplimiento de la constitución es un poder independiente y tiene facultad para derogar cualquier decreto presidencial que vaya en contra de la constitución, en cuba no hay separación de poderes por lo cual el partido comunista es juez y parte de ahí que no haya ninguna institución ni jurídica, ni política ni administrativa que tire los decretos contra la constitución con lo que queda demostrado (LQQD) que la constitución es puramente decorativa, formalidad pura

Adrián. Y por qué la solución a alguien q se naturalizó en otro país es cobrarle 500 dls más y decirle que no venga más? Para qué necesita el pasaporte cubano si ya tiene otro? La respuesta se vive a diario, formas de jodernos entre nosotros mismos: La Aduana q les hace pasar las de Caín a los cubanos que vienen cargados, porque uno sabe que ellos solo quieren “ayudar”. El chofer de la guagua que cuando le das 20 kilos protesta porque te faltan 20 kilos más, pero cuando le das un peso estira la mano más rapido que cualquiera, y adiós al vuelto. Un amigo que no pudo matricular a su niña en un círculo infantil porque no había capacidad y la prioridad la tienen los hijos de educadores y médicos, pero enseguida que mi amigo ofreció 20 CUC, le pusieron a disposición todos los círculos del Cerro, por 20 CUC que no alcanzan para nada. Los boteros que suben los precios porque les suben los impuestos, pero ¿quien le sube el salario a los que pagan los servicios de los boteros?
A quien le gusta vivir a la expectativa de “¿quien será el próximo que me va a querer joder?”. A quien le gusta vivir en una ciudad encontrándote gallinas muertas y plátanos podridos en las esquinas, mirando como los edificios q se derrumban dan a luz a parques e involuntarias áreas verdes.
El comunismo trajo cosas buenas, salud, educación y todos los discursos de siempre. Pero hace tiempo que hay que buscar vías de mejorar y no seguir jodiéndonos entre nosotros mismos. No quiero ni comunismo ni socialismo, ni americanos ni rusos o japoneses. Lo que quiero es sentido común y lógica. Quiero que dejemos de ser un país de los años 60 y obsoleto.

El inagotable

31 mayo, 2017

El inagotable”: Si no quieres, no vengas. Asi de sencillo. Tu problema.
____

Problema? Ninguno. En marzo fui a Puerto Plata. El ticket de avión y el hospedaje me costó aproximadamente lo que ustedes me quieren cargar por ese pasaporte que “No lo queremos. No lo necesitamos.”
Ya reserve otras vacaciones en Octubre, esta vez para Ecuador.

Por personas como tu, Adrian es que estamos en un pais estancado y esclavizado. Un hombre muy inteligente una vez dijo: Cuando los pueblos emigran, los gobernantes sobran…….
Edd, muy bueno tu comentario.

Otras lagunas de la constitución: Hay un artículo que establece la obligatoriedad de dar respuesta a cualquier persona que se dirija a los organismos de la Administración central. Pueden pasar largos meses y en muchas ocasiones ni responden. Tengo experiencias personales con comunicaciones que he entregado en el Consejo de Estado sin respuesta,
Hay un artpiculo que prohbe la doble ciudadanía, cosa que decenas de miles de cubanos hoy tienen. Todas las discriminaciones que hemos sufridos los cubanos por tantos años………………

Atanasio

2 junio, 2017

Adrian, y quien eres tu para decidir quien no va o quien va a Cuba?. Quien te dio a ti la supremacia de la nacionalidad cubana por sobre los demas?. Por suerte gente como tu van quedando pocos, para el bien de Cuba

Sin separacion de poderes de nada vale transformar una Constitucion. El Poder Judicial es el encargado de velar porque la Constitucion se cumpla a pie de letra, de forma imparcial y apolitica, siempre apegada a la ley, igualitaria para todos.

El inagotable

3 junio, 2017

A proposito de mi comentario. me causó risa lo siguiente. Casualmente, metido en Youtube me salta un vídeo sobre los peores pasaportes de América Latina y del mundo. documentos con los cuales casi no se puede viajar a ningun otro pais sin el requisito de pedir una visa de entrada mientras que con otros pasaportes se puede viajar a más de 150 naciones.

¿Y a qué ustedes no adivinan la foto de cuál pasaporte encabeza la lista?
ja, ja. ja
¿Se dan por vencidos?

El inagotable

3 junio, 2017

el aereopuerto de Santiago, muy confortable por cierto, me paso una cosa simpática. Mientras hacía la fila para pasar la aduana, una joven funcionaria, para agilizar los tramites, no cesaba de repetir. “Los que tengan pasaportes dominiicanos, que vengan por aca”
Los que tengan pasaportes dominicanos, que vengan por acá, decía y no dejaba de mirarme.
Finalmente, como yo, en mi obstinacion, seguía metido en la fila de hacer aduana con los gringos, me miró y me dijo:
“¿Usted tiene pasaporte dominicano?

Juan Carlos

4 junio, 2017

No creo que la actual constitución cubana pueda considerarse propiamente una constitución. El sentido de la carta magna es proteger al pueblo de los posibles excesos del gobierno. No para proteger un sistema socieconomico ni para garantizar que un partido político permanezca en el poder. Pero la verdad como decía alguien, cuando han visto a alguien criticar alguna de las tantas leyes que salen, como inconstitucional, cuando han visto a alguien apararse en la constitucion para defender un derecho al menos yo nunca los he conocido y el que lo haga no creo que lo tomen en serio. La constitución en Cuba es letra muerta para el pueblo.

Felipe

5 junio, 2017

El dia que en Cuba haya una enmienda asi a la Constitucion entonces habra Republica , entonces habra una Patria con Todos y para el bien de Todos.
1ra Enmienda de la Constitucion USA

Congress shall make no law respecting an establishment of religion, or prohibiting the free exercise thereof; or abridging the freedom of speech, or of the press; or the right of the people peaceably to assemble, and to petition the Government for a redress of grievances.[1]

El Congreso no podrá hacer ninguna ley con respecto del establecimiento de la religión, ni prohibiendo la libre práctica de la misma; ni limitando la libertad de expresión, ni de prensa; ni el derecho a la asamblea pacífica de las personas, ni de solicitar al gobierno una compensación de agravios.

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