La máquina de producir científicos y ciencia

Tres noticias aparentemente sin relación directa motivan estas líneas. Hace muy poco la revista Nature, una de las publicaciones científicas de más prestigio en el mundo publicó un artículo donde afirmaba que la ciencia cubana puede ser “Global”. El miércoles se publicaba en Cuba que la UNESCO está pronosticando un déficit de maestros a escala mundial para la próxima década. Pero en septiembre de este año, cuando  en Cuba se inauguraba el curso escolar, se hizo público también que nosotros ya tenemos un déficit de maestros.

La “máquina de producir científicos”, una parte decisiva de la “máquina de hacer ciencia”, que ha sido una de las creaciones mejor logradas por el proyecto socialista cubano desde 1959, enfrenta hoy retos prácticamente inéditos.

No es que antes de 1959 no tuviéramos científicos importantes. Sería falso afirmar algo así, pero lo que no tuvimos antes de ese año fue un sistema capaz de producir científicos de alta calidad de forma masiva.

La Universidad que tenemos hoy es el producto directo, pero evolucionado, de la Reforma Universitaria aprobada el 10 de enero de 1962. Reforma realizada para poner a tono aquella Universidad heredada del capitalismo subdesarrollado con el esfuerzo de desarrollo que el país estaba requiriendo. Dos personalidades de nuestro país muy ligadas a la economía,  Regino Boti y Carlos Rafael Rodríguez, junto a otra, especialmente cercana a la educación y la cultura, Armando Hart, tuvieron a su cargo esa tarea. Lo que tenemos hoy en términos de ciencia tiene allí uno de sus factores causales.

El cambio fue radical. De apenas tres instituciones de educación superior en el país a más de cincuenta universidades y otras varias decenas de centros municipales. De un pequeño grupo de carreras que apenas respondían a las necesidades de desarrollo de Cuba a una Universidad que asumió como una de sus principales misiones formar especialistas de alto nivel. De apenas un par de centros de investigación a más de dos centenares.

Producir ciencia y producir científicos es quizás la mas larga de  todas las cosechas. Se siembra 25 años antes, en las escuelas primarias. Los “sembradores”, los maestros de la educación primaria, “producen” el milagro de  hacernos enamorar de la ciencia. Cuando ese primer eslabón de la “cadena productiva” falla, sus dañinos efectos los recogemos muchos años después y el impacto negativo sobre nuestra sociedad y sobre nuestro sistema productivo es incalculable.

El final de esa primera fase culmina en las universidades y centros de investigación. Disponer para ese momento de profesores e investigadores con alta calificación, Doctores en Ciencias, con experiencia internacional, es decisiva. Cuba llegó a tener una planta de profesores universitarios e investigadores impresionante. Nuestra capacidad de “producir productores de ciencia” fue quizás la más importante de todas las capacidades productivas creadas en estos últimos cincuenta años.

Todo este salto fue posible por haber tenido una visión de largo plazo acerca del papel de la ciencia en el futuro desarrollo del país. La famosa frase de Fidel Castro de que el futuro debía ser el de un país de hombres de ciencia tuvo como correlato una política que generó los centros y universidades, además de dignificar el “oficio”, tanto en lo moral (estatus) como en lo material (salario).

El resultado todavía hoy se puede apreciar, cuando las diferencias salariales hacen que un título universitario apenas tenga un impacto significativo en la cuantía del salario. Para nuestras familias aún es un “valor” que sus hijos sean universitarios. De hecho, cuando hablamos de las ventajas que Cuba ofrece al inversionista extranjero afirmamos, sin temor a equivocarnos, que tener una fuerza de trabajo altamente “instruida” (término bien diferente a “calificada”) es una (y quizás para el caso, la más importante) de las ventajas que Cuba puede ofrecer.

Pero todo ha cambiado: el mundo, la propia ciencia, las empresas y también Cuba.

Foto: Kaloian Santos
Foto: Kaloian Santos

Enfrentamos una cuarta Revolución Industrial, que está cambiando los paradigmas de las ciencia tal y como hoy la conocemos y con ello también el paradigma de las necesidades de aprendizaje y de instrucción. El mundo está reclamando más que una reforma de las universidades, una revolución de la enseñanza universitaria que acompañe, promueva, impulse, esta nueva Revolución Industrial.

Mientras que el acceso a Internet hace cada vez más irrelevante el acceso a los contenidos específicos de cada una de las ciencias, esa misma “revolución tecnológica” convierte en decisivo el dominio de las habilidades para “solucionar problemas”.

“Enseñar a aprender” también es un asunto clave, porque las fronteras entre las ciencias, en aquel estilo clásico en que las conocimos, van desapareciendo. El profesor universitario cada vez tendrá que ir transformándose más y más en un “mentor”.

La Universidad como una gran promotora de la innovación, como una “fabrica” de innovadores en todos los campos de la ciencia, como una gran incubadora de empresas (entendido el término en su sentido esencial, el de emprender) tendrá que ir de la mano de aquella otra función, la de formar profesionales responsables y comprometidos que contribuyan a impulsar las ciencias. Y sin ciencia, no habrá desarrollo.

La otra parte de la máquina de hacer ciencia está en las empresas. Es uno de sus destinatarios finales, pero se ha convertido a la vez, en uno de sus principales impulsores.

Si las empresas no son capaces de convertir los productos de la ciencia en bienes y servicios que mejoran la calidad de vida de los seres humanos, entonces todo el trabajo anterior pierde sentido. Si las regulaciones no impulsan, promueven, compulsan, estimulan que los empresarios tengan, conozcan, utilicen, los resultados de la ciencia, entonces veinte años de inversión en formar personas se habrán echado en un agujero negro.

El Reporte Global sobre las Perspectivas de los Altos Ejecutivos de KPGM (2016) señala que el 41% de los altos ejecutivos encuestados consideran que en los próximos tres años sus compañías deberán realizar cambios significativos, el 77% considera que incluir la innovación de forma explícita en sus estrategias es determinante en el éxito futuro y también el 77% de ellos está preocupado por la capacidad de su empresa para mantener/salvaguardar las nuevas tecnologías.

El 50% de esos empresarios consideran que deberán enfrentar una importante brecha de habilidades en las funciones principales de las empresas que dirigen, mientras que el 99% de ellos considera al desarrollo del talento como una prioridad para el futuro de su empresa.

En el sector empresarial cubano, apenas podemos encontrar innovaciones que terminen en  nuevos productos. Nuestra matriz de exportaciones de productos sigue siendo dependiente de productos de primera generación de industrialización, con excepción de la biotecnología y los derivados del petróleo. Sólo en el sector de los servicios, gracias a “a la máquina de producir ciencia” logramos exportaciones de servicios médicos que han permitido equilibrar nuestra cuenta corriente.

Cuba cumple esa doble condición tan rara, de ser un país subdesarrollado con un capital humano teóricamente significativo. Es el resultado de una siembra hecha hace 40 años. Pero el talento hoy es tan buscado, o más, que el petróleo.

Los países ricos diseñan estrategias para “apropiarse” del talento creado por cualquier país, desde políticas que estimulan la inmigración selectiva, hasta trabajo de “scouting” para localizar a los “talentos destacados”. Ponernos a tono con estos tiempos, con esas tendencias, ser proactivos, es siempre mejor que estar obligados a ser reactivos.

Para nadie es un secreto hoy que enfrentamos un drenaje múltiple del talento creado. Programas de becas como la World Learning u otros esquemas políticos como el llamado “Parole” para médicos cubanos que abandonen misiones oficiales, también contribuyen a la sangría. Pero la salida de profesionales está muy asociada a nuestras propias insuficiencias, a la lentitud en adoptar políticas proactivas que nos permitan conservar, producir y reproducir el talento.

No es que no se hayan adoptado algunas, es que son insuficientes y lentas para la velocidad que estos tiempos requieren.

La movilidad de un sector a otro de nuestra economía, sacrificando calificación por salarios en puestos de menor valor agregado, la pérdida sistemática y acelerada en los últimos años de profesores universitarios, el envejecimiento natural del claustro y la brecha entre las nuevas generaciones de profesores e investigadores y las generaciones precedentes; son las consecuencias de esa relativa inercia, de la falta de actualización en el pensamiento sobre la “máquina de producir ciencia”.

Tener una buena “fábrica” de producir ciencia y científicos que la añadan valor al talento natural del sapiens cubanensis parece ser que es un reto insoslayable para el futuro desarrollo del país. Pero se necesitan “trabajadores” para esa fábrica.

La que teníamos, la que creamos a partir de los años sesenta, se ha deteriorado en los últimos veinte años. Las exigencias de las condiciones actuales de nuestro país, las tendencias de la ciencia, la tecnología y la economía en el mundo, más que una reparación de lo que tuvimos, demandan una revolución para crear lo que necesitamos.

Si las políticas  no promueven la creación de empleos y nuevos negocios en sectores de mayor valor agregado con participación de todos los agentes y formas de propiedad, que permitan aprovechar con ventajas esas capacidades creadas, el “costo social” será impagable.

Si esas políticas no le dan mayor autonomía y capacidad de decisión a nuestros empresarios para aprovechar los resultados de esa especial fábrica, y no generan suficientes incentivos para que lo hagan, si esas políticas no rescatan el status moral y material de los “obreros” de la “fábrica de hacer ciencia y científicos” entonces perderemos  lo que en un tiempo fue una ventaja competitiva creada por la Revolución.

La historia se escribe todos los días. Vivir de la historia conduce al ostracismo y la complacencia, aprender de ella para transformar la realidad nos conduce hacia el futuro.

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Comentarios

Yorty Ruiz Hernandez

16 octubre, 2016

Primero, leí en algún punto que dijo: “nuestros empresarios”. Vamos…, en Cuba no hay empresarios, quizás funcionarios, gerentes, trabajadores, profesionales y que se yo cuantas más clasificaciones, pero empresarios? no, empresarios nó, porque lo más que se puede tener en Cuba es un restaurante o negocios por el estilo, o varios de ellos… espera, nono, varios de ellos tampoco… o lo veo muy dificil. Mi punto es que he visto muchos comentarios abajo en el que dicen de subir los salarios a los profesionales, nada más absurdo, eso no es posible me parece a mí. Lo que hacen falta en Cuba son empresas Privadas que brinden buenos empleos y buenos salarios, no firmas extranjeras no, empresas legales de cubanos con permiso a importar y a exportar que sean capaces de desarrollar al país a través de su propio éxito.
Sin embargo lo único que veo es que le cortan las alas a los emprendedores y a los profesionales. Por ejemplo, aunque pienso que en cierto que Cuba se estaba quedando sin médicos especialistas, que creen que va a pasar ahora que no dejan salir del país a los especialistas? le respondo: va a disminuir considerablemente los médicos que estudien la especialidad; resultado: igual no va a haber medicos especialistas. Los problemas en Cuba se ven agravados considerablemente por las soluciones que les intentan dar.
Y no voy a hablar de la internet y de cómo Cuba necesita una nueva campaña de alfabetización, esta vez en internet. Solo que esta no creo que la lleven a cabo.

Leticia Artiles

13 octubre, 2016

Excelente artículo de Triana, una vez más da en la diana, lo que es necesario que su pensamiento llegue donde tiene que llegar para una nueva visión de lo que se requiere para una evolución positiva en la educación y en la educación superior cubana

Hola OnCuba. El artículo esta muy bueno tiene un desarrollo y análisis reales. Pero tiene un detalle: los países desarrollados no crean un programa o estrategias para llevarse a los profesionales cubanos. Organizaciones como la World Learning y demás te hacen regresar al país una vez terminada la beca: sus objetivos son otros. Lo que ocurre es lo siguiente: un médico es un profesional muy respetado en cualquier rincón del planeta menos en Cuba y mucho menos para nuestro gobierno. Los médicos en cualquier parte del mundo viven de su trabajo menos en Cuba que viven de lo que los pacientes le resuelven. Entonces prefieren irse a vivir a otros países o a USA para trabajar como limpiapisos (si Cómo limpiapisos) o en el mejor de los casos como enfermeros en un hogar de ancianos para vivir de su trabajo, sabe por qué? Porque tienen que revalidar el título en cualquier país que lleguen y en USA tienen también la desventaja del idioma inglés que no es el nativo del médico cubano. Respecto a los profesores y demás profesionales, ocurre casi lo mismo, en mi caso soy profesor e investigador de la tan afamada CUJAE y mi salario no me alcanza ni para 2 días del mes, entonces los otros 28 días tengo que inventar mucho y resolver a lo cubano el dinero para satisfacer mis necesidades primordiales de vida. Así no se puede hacer ciencia OnCuba, así no duran los profesionales en Cuba ni tampoco los profesores universitarios sobre todo los más jóvenes que ven en otras tierras del mundo el reclamo de sus modestos esfuerzos para vivir una vida de su trabajo, tranquilos sólo trabajando y dedicándose a hacer lo que aprendieron en la universidad. En las condiciones de la Cuba actual donde el salario no sirve para nada por la tan creciente enajenación del hombre con la producción socialista, cada vez más va a ser mas grande la falta de profesionales e investigadores. Y eso para nada es robo de cerebros, los cerebros cubanos se roban ellos mismos por trabajos de limpiapisos o de gasolineras o de técnicos en los mejores casos de los países capitalistas, pero que con el dinero que ganan en ese trabajo mantienen a la familia que dejaron en Cuba. Y le digo esto porque para los ingenieros y licenciados y profesores también necesitan revalidar su titulo en el pais al que lleguen. Es tiempo ya de llamar las cosas por su nombre y dejar esa coletilla del robo de cerebro de los EEUU que eso es mas que una utopía. Si el gobierno socialista aumentará sustancialmente el salario de los profesores y profesionales en general se irían de Cuba mucho menos que ahora. Por ejemplo, Sabe OnCuba cuantos doctores en ciencia veo yo a diario corriendo atrás de un P9, PC o 201 en la salida de la CUJAE? La mayoría de los que aún trabaja en esa universidad. Cree OnCuba que después de esa lucha por llegar a casa o al trabajo tiene ese Doctor en ciencias deseos de trabajar en su línea de investigación? La respuesta de la realidad es que no. Solo están esperando en terminar sus clases para comenzar una nueva batalla. Si no cree en esto, entonces le invito al equipo de OnCuba a que este varios días por la CUJAE para que vea la triste realidad de los profesores universitarios en Cuba actual. Y por supuesto eso se transmite hacia las nuevas generaciones que escogen el camino de la emigración porque no quieren terminar de esa manera. El acceso al internet es otro de los puntos que cada día frena más el desarrollo científico en Cuba, por la sencilla razón que se necesita un acceso de banda ancha y sin restricciones de cuota o tiempo. Por que? Porque para realizar una búsqueda exaustiva de información actualizada y evitar volver a inventar la rueda los investigadores necesitan tener acceso constante a la nueva información que va saliendo en el mundo de los demás investigadores. Las conexiones de las universidades son lentas, o al menos la de la CUJAE, y no vamos a hablar del vergonzoso acceso telefónico que va a paso de jicotea. De esa manera tampoco se puede hacer ciencia. En un mundo donde cada día está más informatizado el vivir y la sociedad se necesita esa conexión tanto en el trabajo como en el hogar y a bajos precios, yo diría que irrisorios como lo son en el mundo capitalista. Los precios de ETECSA son una completa falta de respeto y ante la negativa de nuestro gobierno de aceptar la cooperación de gigantes tecnológicos como GOOGLE o T-MOBILE entonces hay que seguir esperando hasta el 2030 o quizás 2040 cuando se tenga Internet en las casa y con una conexión aceptable. Por esto cada día más va a haber déficit mayor de profesores e investigadores en Cuba. Si Ud no cuida lo que tiene es muy lógico que lo va a perder. Recuerdo la frase de Marx: el hombre vive de acuerdo a sus condiciones de vida. Por eso si no tiene satisfecha las condiciones primordiales de vida, entonces como va a buscar satisfacer otras. Saludos

Excelente análisis de Triana. Objetivo, razonado. Este sí es periodismo de necesidad de alto valor.

“Las mentes y los corazones van a donde son apreciados”
(Robert McNamara, Ex-Secretario de Defensa de los EEUU 1961-1968)

Por el año 1989 hable con un joven cubano que estudiaba física atómica en la Unión Soviética. Era parte de una decena de jóvenes que estudiaban esa carrera y que los mandaron a regresar a Cuba. Los pusieron en un Centro que estaba en Quinta Avenida en Miramar cuyo director era el hijo mayor de Fidel. (también físico atómico). Como vivieron los tiempos de Glásnost, ( en ruso, “apertura”, “trasparencia”, “franqueza”) y Perestroika, “reestructuración” en universidades rusas, venían entusiasmado con esas ideas de cambios las cuales defendían en el Centro. Todos fueron acusados de “diversionismo ideológico” o algo así. No quedo uno solo en el Centro. Tiempo después pregunte por el y me dijeron que el y la novia se habían ido del país y estaba trabajando en Canadá como físico atómico, que le iba bien y tenia un buen salario. Como era un buen muchacho. Me alegre por el.

Se le olvida que en Cuba existen verdaderas “fabricas” de alta eficiencia que producen emigrantes, exiliados y contra-revolucionarios por miles todos los días.
La primera vez que oí a McNamara decir eso, pensé que no era mas que una frase bonita para justificar el “robo de cerebros”. Hoy por hoy pienso que el Ex-secretario no podía estar mas claro.

Trabajo en la Ciencia hace muchos años. El éxodo de jóvenes es masivo y alarmantes. Los salarios miserables que percibimos no alcanzan ni para comer, menos para vestirse y otras necesidades básicas. Se depende de los ahorros que puedan hacerse de los viaticos de inciertos viajes al extranjeros. Parece que el estado NO tiene previsto incrementar sustancialmente los salarios de los científicos. Entre jubiliados , emigrantes y los que pasan a actividades privadas en menos de cinco años vamos a perder más del 50 5 del potecial científico creado a lo largo de muchismo tiempo y esfuerzos.

Si a los contratiempos del proceso de formación profesional sumamos los de estudios de posgrado, quizás entendamos mejor el porqué de la ausencia de “calificación” real. Superarse una vez graduado de la universidad es más complejo que viajar a la luna, máxime si en los centros de trabajo no se entiende la necesidad de producir desde la ciencia y el conocimiento. Luego vienen los problemas de planificación y el reinvento del agua tibia. Si revisamos las tesis de los últimos años, sobre todo en las Ciencias Sociales, veremos que lo poco bueno que se ha producido apenas se ha aplicado y divulgado, en tanto la retórica consoladora (citando a Eco), pulula en una y otra publicación. Porque cuando formar Masteres y Doctores es cuestión política y estadística antes que científica, se hacen más latentes las fallas de la producción en serie de profesionales cubanos.

Como pinta el panorama…a lo que más puede aspirar Cuba en un futuro es hacer como China y recoger un poco de científicos nacionales en “anywhere” dándole mejor condiciones. Claro, tenemos el problema de ¿con qué se sienta la cucaracha?

El comentario de las becas ofrecidas por “World Learning” me parece incorrecto, cuando menos. Yo me gradue de la CUJAE en 1992 y no corto ni perezoso commence a aplicar “por mi cuenta” por cuanta beca se me cruzo. Y como yo, unos cuantos que conocia. Por supuesto, las razones son mas que obvias que el autor toca algunas de ellas en el articulo. Es lamentable para el futuro del pais, que un gobierno que invirtio tantos recursos en capital cientifico y tecnico lo este perdiendo a borbotones. Nada mas vean el estado actual de lo que fue un centro de estudios de primera linea donde salieron tantos premiados en concursos nacionales e internacionales de Ciencias. Me refiero al IPVCE (mas conocida como la Lenin). Casi todos mis ex-colegas obtuvieron titulos universitarios, en universidades cubanas y en el extranjero y hoy en dia, casi todos, residen en el exterior y han desarrollado carreras profesionales, mas o menos exitosas en sus actuals paises de residencia. Pero todos esos factores que Triana menciona (y otros mas) son verdades ineludibles que nos estan pasando la cuenta, lamentablemente. Por otro lado, somos capaces de producir un medicamento de ultima generacion para la cura de diversos tipos de cancer, pero trata de empatarte con un anti diarreico o un anti acido en cualquier farmacia cubana para que veas lo que te pasa.

Por el año 1972 participe en un estudio realizado en Miami por el Catedrático y sociólogo cubano Rafael Prohias. Precisamente consistía en ver que resultados se obtenían al realizarle el examen de GED a jóvenes cubanos recién llegados de Cuba y que nunca habían estado ni un dia en el sistema escolar americano. El “General Education Development” es un Test que se da a nivel nacional en EEUU a todos los estudiantes como prueba de conocimiento que han pasado el High School. Es equivalente al Diploma de Bachillerato y valido para poder entrar en el 97% de las universidades norteamericanas. Tiene cuatro parte, pero básicamente son dos ramas, Ciencia y Letras. En la parte de Letras los resultados eran esperados ya que no sabían Ingles, pero en la parte de ciencia, Matemática, Álgebra y Geometría la puntuación estaba por arriba de la Media Nacional de EEUU. Fue una grata sorpresa. Recuerdo en la reunión de análisis oír decirle a Prohias: “Si un país invierte el 30% del presupuesto nacional durante 10 años, obtiene resultados”.

Después cuando viaje por primera vez a Cuba en 1980, estuve hablando con un muchacho de 14 años. (creo que estaba en 9 grado). Me llamo la atencion que a ese nivel escolar diera Trigonometría. Esa asignatura se daba en EEUU en 12 grado y aun así entre alumnos avanzados. No solo daba si no también sabia. Pero para mi sorpresa este joven no sabia quien era Jesucristo. (Ni el ni su grupo de amigos) . El padre se excuso diciéndome que en Cuba no se daba “religión” en las escuelas. Era comprensible que no se diera religión, pero el problema no era ese para mi. Estos muchachos no tenían el mas mínimo conocimiento de Historia Universal, de la Cultura de la Civilización Occidental a la cual pertenecemos, de la importancia que el Cristianismo ha tenido en ella durante siglos. Ni siquiera sabia la influencia que tuvo el Cristianismo en el desarrollo de las Artes Plásticas. Por no saber ni siquiera tenia una opinión critica del mismo. Si lo sacabas de las Ciencias era un perfecto ignorante. No había recibido una Educación Integral y Balanceada. (1).

(1) “Nada de eso puede ser ignorado. Hay muchas más cualidades en los principios religiosos que los que son únicamente políticos, a pesar de que estos se refieren a los ideales materiales y físicos de la vida. También muchas de las obras artísticas más inspiradas nacieron de manos de personas religiosas, un fenómeno de carácter universal”.

Fuente: “El Destino incierto de la especie humana” de Fidel Castro.

El problema de la producción de científicos es que se ve superada todos los años por la producción de emigrantes. Y esos sí que sobrecumplen el plan anual

El “World Learning” no saca de Cuba ni el 0.01% de los profesionales o futuros profesionales, citarlo aquí es hacer un poco de demagogia. Por otra parte, lo que hace falta hacer, lo llevan repitiendo varios años, ya todos lo saben, la cuestión sería, cuánto más hay que esperar para exigir resultados o culpables. Lo de científicos y ciencia también es cuestionable, la economía cubana sigue dependiendo de las materias primas, que ni siquiera se extraen al ritmo necesario, los servicios profesionales que brindamos se hacen bajo unas condiciones inaceptables en el resto del mundo y deteriorando el bienestar de los propios ciudadanos y productos científicos válidos, tenemos realmente pocos para un proceso de 60 años…

Es una lastima que la maquina de hacer cientificos no pueda competir con la maquina de destruirlos. Salvo honrosas excepciones, como la biotecnologia y algunos aspectos de las ciencias medicas el resto de la ciencia cubana parece como que se ha estancado y no va a la velocidad de los cambios que ocurren en el mundo. Seria interesante saber cuantos cientificos creados por la revolucion aun trabajan en ese campo y de ellos cuantos “logros” se han podido poner en function de la economia y la sociedad. No creo que haya que explicar mucho cuando te encuentras ingenieros o biologos de taxistas o camareros de hoteles o peluqueras. Tenemos gente preparada para ramas tan increibles como ingenieria en construccion de metros, especialistas en ciencias nucleares, ciberneticos y cuanta cosa hay que no encontraron un nicho en la economia de un pais que se gasto una fortuna en crearlos y por lo cual muchos abandonaron el pais y hoy dia son reconocidos cientificos y especialistas en todo el mundo o trabajan en otras esferas de la economia que nada tienen que ver con su preparacion.

Conrad Martínez Martínez

10 octubre, 2016

Coincido con usted, muy pero que muy bueno su artículo, hoy se habla mucho de las becas World Learning porque son americanas, pero hay otras fundaciones como la Carolina Española y la Conacyt mexicana que ofrecen becas de postgrado, vía por la cual muchos profesionales están optando, Yo me hice Ingeniero en la Universidad de Cienfuegos de mi grupo solo quedamos la mitad la otra mitad esta en México haciendo maestrías en las que incluyo también a varios de mis profesores, gracias a la fundación Conacyt, y decir que muchos de ellos son los mejores estudiantes de dichas becas a pesar de no haber contado con los avances tecnológicos que el resto de los estudiantes , también está el tema de los contratos de trabajo en el exterior, hoy en Cuba todo se ha invertido, alguien que trabaje en un oficio (Panadero, Cocinero, Albañil, Cantinero, Almacenero) gana mucho más que un Ingeniero, Médico o licenciado, no se le da el valor que deben tener los profesionales y hablo fundamentalmente de la parte material, hoy graduamos a miles de universitarios y luego no hay empresas donde puedan ubicarlos, conozco a un amigo mío que se graduó de Ingeniero informático y hoy después de 2 años de graduado lo vi de carretillero vendiendo aguacates y no es que ese es un oficio indigno pero ese muchacho paso más de 20 años estudiando en todo el proceso que usted antes mencionaba en su artículo para luego dedicarse a otra cosa. El tema de las misiones les han abierto los ojos también a muchos profesionales porque han llegado y han visto que su profesión en otros lugares se paga muy bien incluso a personas con mucho menos potencial, mientras lo que les pagan a los nuestros es una 10 % con respecto a los demás, entonces que hacen los cubanos terminan sus misiones y luego se van para ese mismo lugar pero por contrato de trabajo cosa que hoy quieren evitar en el sector de la salud regulando a todos los médicos impidiendo de esta forma que salgan del país por asuntos personales pero si es por misión sí, creo que hay que repensarse esto porque hoy sobre todos jóvenes cubanos que se van del país son los universitarios y por si fuera poco los mejores graduados, también está el tema de la inversión extranjera donde no se les puede pagar directamente a los trabajadores y los inversionistas prefieren traer trabajadores de otros países (India). En mi caso particular vivo en Cuba provincia de Cienfuegos soy graduado de técnico medio en informática, Ingeniero mecánico y estoy por terminar una maestría en ingeniería Industrial, también soy graduado de la escuela de Idiomas provincial en idioma inglés e italiano y en mi trabajo gano mensual 525 pesos cubanos el equivalente a 21 dólar actualmente tengo recién cumplidos 28 años para una persona joven en Cuba es muy difícil convivir un mes con este salario.

Usted tiene toda la razón Dr. Triana. Cuando comencé a trabajar mi mayor desilusión no eran los $315 que me pagaban sino las restricciones que me pusieron para trabajar. Eramos un grupo que estabamos ahí con ánimos, conocimientos y mucha ilusión por aplicar todo lo que habíamos aprendido en tantos años pero chocamos con la triste realidad de Cuba “El que sabe sabe y el que no pa’ jefe”.

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