¡Qué concierto!

Pues sí, estuve en el concierto de The Rolling Stones, fui testigo presencial del acontecimiento, quedé deslumbrado por el extraordinario espectáculo, vibré (y hasta hice como si bailara), me emocioné casi hasta las lágrimas, vi a celebridades del cine, la música y la moda, compartí con buenos amigos… Tuve la suerte (privilegios de mi trabajo como cronista cultural) de estar ubicado en el estrado de la prensa, una plataforma elevada sobre el nivel del público, hasta el punto de que pude verlo todo sin el menor de los esfuerzos: todo el escenario ante mí, ese maravilloso alarde de luces y efectos, esas pantallas de altísima resolución… ¿Qué les voy a contar? Ya puedo decir que estuve en un concierto de The Rolling Stones, un concierto con todo, el más grande que haya visto nunca…

Pero no los voy a engañar, estaba allí y sentía que otros tenían más derecho que yo a disfrutarlo como lo estaba disfrutando yo. El caso es que delante de mí (sin que obstaculizaran mi visión) había una gran sección de invitados, decenas de miles de personas que recibieron un pase especial y pudieron llegar a la primera línea, el público que interactuó con Mick Jagger y el resto, el que cantó y brincó hasta el delirio, el que aparecía de cuando en cuando en las pantallas. Pero detrás mí (y yo sí les obstaculizaba en buena medida la visión) había cientos de miles de personas, el gran público, la masa anónima y palpitante, la gente entusiasta que vino desde todas las esquinas de la ciudad (y más allá de la ciudad) para vivir un sueño.

Uno miraba al frente y era la explosión pirotécnica; uno miraba hacia atrás y era la constelación de luces de celulares, galaxia mucho menos fulgurante, pero también hermosa. Me fijé en esa multitud, separada por vallas de metal. (Bueno, como era de esperar teniendo en cuenta las dimensiones de la convocatoria, las vallas eran aquí indispensables, de lo contrario hubiera sido el quítate tú para ponerme yo; no es que esté cuestionando el aparato de seguridad). Me fijé en la multitud y descubrí a cientos de personas ataviadas con pulóveres y camisetas de The Rolling, gente con carteles y banderolas, familias completas… Ahí, con toda seguridad, había muchos que escucharon a los Rolling hace décadas, en la intimidad de sus cuartos, con pequeños radioreceptores de onda corta. Ahí había gente que desafió prejuicios y arbitrariedades, que siempre fue fiel a la banda y a otras tantas bandas, en los tiempos buenos y en los malos tiempos.

Esa gente hoy también puede decir que vio a los Rolling frente a frente, que estuvo en un concierto —¡qué concierto!—, que coreó los clásicos, que saltó e hizo olas… ya forman parte de una élite universal en la que nunca imaginaron poder estar… aunque hayan visto el espectáculo a través de las grandes pantallas, a cientos de metros del escenario.

 

Artículos Relacionados

Comentarios

leonardo

28 marzo, 2016

ya estoy a punto de rendirme, aunque a ud se le perdona por su juventud. por favor, la radio cubana paso a los stones todo lo necesario durante la mayor parte del tiempo. solo entre el 63 y el 65 hubo un periodo “gris”, pero despues de ese, y en especial los 70s, los ingleses estuvieron en la radio sin ninguna prohibicion. ellos y todos los demas. es solo respetar la memoria y el trabajo de los que lo hicimos, simplemente con un poco de esfuerzo y perseverancia.

PEDRO LUIS

28 marzo, 2016

¿Y SI YO TE DIJERA, LEONARDO, QUE A MÍ ESTUVIERON A PUNTO DE BOTARME DE LA ESCUELA POR ESCUCHAR A LOS BEATLES POR LA BBC? DE ESE PERIODO GRIS QUE USTED MENCIONA SUPONGO QUE ESTÉ HABLANDO EL PERIODISTA…

es una buena crónica del concierto…..muy real, de las pocas que ha descrito lo que miles d epersonas sentimos

Yaaaaaaaaa

28 marzo, 2016

tengo unas ganas enormes de mandarle a decir a mi primo “Chama, chúpate esa! no me tuve que ir de Cuba para verlos delante de mí!” pero como amante de la buena música y buena prima que soy, no soy rencorosa, y solo me gustaría decirle “ojalá hubieras estado conmigo aquí”

yaaaaaaaaa…coño, como duele esa ultima linea tuya….

leonardo

28 marzo, 2016

amigo pedro luis. a muchos les paso eso que ud menciona, algo muy desagradable y absurdo que llevamos bien dentro… pero el rock y los rollingstones jamas estuvieron prohibidos y a eso me refiero. mi esposa y yo discutimos porque a ella le paso algo muy parecido a lo que ud menciona… pero el rock y los rollingstones jamas estuvieron prohibidos. casi toda la prensa internacional y mick jagger se refirieron a la dificultad de escuchar esa musica entre nosotros… pero el rock y los rollingstones jamas estuvieron prohibidos. todos sabemos de donde viene esa propaganda, que ha calado muy hondo por tantos recuerdos tristes… pero el rock y los rollingstones jamas estuvieron prohibidos. perdoneme ud y todos los demas que no olvidaran jamas los disparates, pero tengame humildemente en cuenta porque yo fui uno de los que se encargo que el rock y los rollingstones estuvieran presentes en la radio cubana.

Juan Sosa

28 marzo, 2016

las clases sociales ya están hace rato de vuelta en Cuba, a lo mejor siempre estuvieron,…………….pero eso de que en primera fila los elegidos y detrás el pueblo normal ,
esa última frase estuvo dura, mejor se quedaban en el gao viendo la TV y se evitaban el sofoque

Jose A.

28 marzo, 2016

Leonardo, entonces quieres decir que la gente en Cuba es tonta, que estuchaban a los Rolling Stones, Beatles, etc escondidos por gusto, y que también rezaban y tenian escondidas en sus casas las imagenes religiosas. Nunca en Cuba estuvo prohibido que un cubano pudiera entrar y hospedarse en un hotel, y ya tu vez hasta hace unos años no se podía, como tampoco vender su casa, su carro, viajar, AUNQUE SON DERECHOS CONSTITUCIONALES, pero como vivimos en Cuba, ta vez esas cosas pasan, AUNQUE tu quieras ocultar los hechos. UN POCO DE RESPETO por esa OTRA parte de la historia que al parecer QUIEREN olvidar u ocultar.

Yuri, las vallas de metal eran indispensables, estamos claro, lo que estuvo feo fue que sirvieran para reservar una inmensa área delante del escenario (algunos calculan en casi 100 metros) que alejaba a aquellos que no tenían invitación. Muchos de los que amanecieron allí, que lo hicieron con la esperanza de ver el concierto lo más cerca posible, tuvieron que conformarse con verlo de donde no se distinguían bien los músicos mientras veían como a la inmensa área reservada entraban adolescentes en su mayoría que de los Rolling Stones no sabían casi nada, muchos ni los habían escuchado, y llegaban mucho después de ellos. Quién es el responsable de esto?? A quien se le ocurrió hacer semejante basura y cuáles habrán sido las causas??? Buenas preguntas que seguramente nadie se encargará de responder….

leonardo

29 marzo, 2016

no jose antonio, no. la religion es algo demasiado personal para un analisi rigido, pero si estaba prohibido lo de los hoteles, vender la casa, el carro y viajar. todo eso lo pasamos juntos ud , yo y los demas. pero le ruego que no niegue mi existencia, pues desde 1967 me he encargado de lograr en los medios que el rock se mantenga. aunque le parezca insolito, nunca olvide que somos el pais de la siguaraya, yo sali de estar pegado todo el dia a la “W” a poner esa misma musica en nuestra radio. tuve suerte, es muy probable. ademas, soy un enamorado de la historia para no respetarla, disculpeme ud a mi pues simplemente aun estoy vivo para contarlo.

sanguili

29 marzo, 2016

Tengo 54 años realmente nunca fui seguidor del rock,pero bueno la vida da muchas vuelta y ahora tengo a mi hijo querido que tiene 26 años y si gusta de esa musica, como es logico ,ahora son otros grupos, algunas veces lo he acompañado al maxim rock,y realmente no me disgusta el rock, volviendo al tema del articulo, el asistio al concierto de los rolling, pero como somos ciudadanos de a pie el estuvo en el espacio donde estaban los ciudadanos de a pie ,ajajjajajjajajaj, pero no obstante le gusto mucho y se quedo maravillado con el despliegue tecnico de ese concierto , no pude acompañarlo y lo siento mucho.en otro momento sera.felicto a los que hicieron posible esto

Muy buen comentario sobre este gran acontecimiento cultural. Pero me gustaría agregar algunas cosas, es una práctica habitual y ya se ve como normal para el Cubano de a pie en Cuba, que en la primera fila de todos estos eventos, traigan un grupo de personas que son militantes de la juventud, el partido, etc etc, que los ponen delante con instrucciones precisas de que hacer ante cualquier posible situación que se pueda salir de control y si los tienen que vestir de rockeros los visten, también que le den colorete a la ciudad por todos los lugares por donde van a pasar esos invitados, también es bueno aclarar que viví personalmente la etapa anterior y posterior en que surgieron estos grupos musicales y el escuchar estos grupos por su manera de vestir y las cosas que expresaban en sus canciones era considerado diversiónismo ideológico y vi personalmente varias redadas en la rampa y en Copelia,en los años 60 donde recojian a estos jóvenes por dejarse el pelo largo o por los pantalones estrechos y los enviaban para la UMAP, tal vez años más tarde y gracias al esfuerzo de personas en la radio se haya puesto este tipo de música pero en aquel entonces estaba prohibido. A mi en particular no me gustaba la música de esta banda exeptuando varios números de ellos que fueron grandes éxitos, pero este concierto para mi represento el final de una era de prohibiciones que le arrebató a muchos jóvenes sus libertades de expresión cultural y musical algo que nunca debió pasar.

leonardo

30 marzo, 2016

amigo cubano, es muy cierto todo lo que narra. la rampa y coppelia me es muy cercana, como tambien son propias esas experiencias. eso fue quizas entre el 63 y el 65, mas o menos. pero prohibicion, prohibicion no fue tanto y a partir de esa fecha ninguna. para que estemos todos de acuerdo, seria mas correcto persecución, pero no prohibicion. no fui al concierto pero si se que se promovieron muchos invitados: el mismo eduardo del llano y norido (supongo), carlos varela y varios extranjeros que me contaron. hubo prensa internacional y turistas especiales al concierto. lo del colorete quizas, pero revise en youtube la cantidad de jovenes presentes alli sin necesidad de un carnet. me parece que cuando hay tanto publico es muy dificil controlarlo. saludos.

Adrián

4 abril, 2016

Linda crónica Yuris

Prohibición ” oficial ” como tal..Nunca la hubo, pero ” animosidad” en contra de todo lo que fuera Rock y demás si, es más , todavía quedan rezagos por ahí .En aquellos tiempos no estaba prohibido ,pero cualquiera te podía hacer un ” número 8 ” basado en tus gustos musicales , literarios, etc..Y no pasaba NADAAAAAA, y eso si que no se puede negar. La radio…? bah, desfasada todo el tiempo y promoviendo ” basura llorona ” y la ” década horrorosa ” , menos mal que surgió la Nueva Trova , Van van , Iraquere y algún que otro afortunado de ocasión y se refrescó el éter .Yo trabajé en la Radio pila de años y de que hay animosidad todavía te digo que la hay, pero bué…ya se inventó el MP3 y cada cual escucha lo que quiere y nadie se entera, algo imposible en aquellos tiempos.

LAS NOTICIAS EN TU BUZÓN

Suscríbete a nuestros boletines para que estés al tanto de los artículos más relevantes publicados en OnCuba.

Publicidad

Nubes

La caricatura