EE.UU. “bailó bonito” con el Septeto Santiaguero

“Una gira soñada”, dice Fernando Dewar, el director del Septeto Santiaguero, cuando le pregunto por el periplo artístico que su grupo culminó hace solo unos días por los Estados Unidos.

“Fue muy intenso, porque recorrimos el país de costa a costa en tres semanas –cuenta Dewar a OnCuba–, y a la vez fue muy importante porque tocamos en muchas ciudades grandes y nos permitió entrar con el pie derecho en el mercado estadounidense.”

El objetivo principal de la gira, organizada por la empresa Freshen Up Arts, fue la promoción de Raíz, el más reciente disco del Septeto. El álbum, editado en Cuba por la EGREM y licenciado para su circulación en los Estados Unidos por Los Canarios Music, tuvo una presentación oficial en el Joe´s Pub de Nueva York tras la de meses atrás en La Habana.

Septeto Santiaguero: música de raíz

Además de en la Babel de Hierro, los músicos del “Santiaguero” actuaron en Chicago, Cleveland, Minneapolis, Los Ángeles y San Francisco, entre otras urbes. En total, fueron 17 conciertos en 15 ciudades, tanto en escenarios cerrados como al aire libre. Todos tuvieron un denominador común: los asistentes no pudieron resistirse a “echar un pie”.

“Estamos muy contentos por la manera en que la gente asimiló nuestro repertorio en los Estados Unidos, por cómo bailaron nuestros temas, porque nosotros no hacemos la música tradicional pura, al estilo de Compay Segundo y el Buena Vista Social Club, sino con elementos más contemporáneos, más dirigida hacia la parte bailable”, comenta el director del Septeto.

Para Dewar, la renovación que propone su música “respeta la parte esencial del son” y eso favorece su acogida. Importantes periódicos como The Washington Post y Los Angeles Times, no pasaron por alto su propuesta musical.

“Tratamos de que nuestras mezclas e incorporaciones respeten siempre la esencia musical sonera –dice a OnCuba–, que tengan un fundamento desde el punto de vista estético para que la gente las asimile bien. Somos muy cuidadosos en ese sentido y creo que eso ayudó mucho a la recepción de nuestra música en los Estados Unidos. La gente la bailó bonito”.

El repertorio de la gira reflejó la variedad genérica de Raíz, que es a su vez la defendida por el Septeto Santiaguero: bolero, son, changüí, danzón. “Pero el fuerte siempre fue el son bailable –explica– y los asistentes respondieron muy bien, se pusieron a bailar aunque muchos no eran latinos; eso nos animó mucho. Ver esas plazas llenas de gente, levantando la mano, fue fenomenal. En el último concierto, en San Francisco, el público se puso de pie desde el segundo tema. Fue un cierre muy emotivo, ideal para lo que sucedió en la gira”.

Dewar destaca en especial la acogida de temas como “La meneadera” y “La fiesta no es para feos” “que son antológicos pero a los que nosotros le hemos dado una sonoridad fresca, contemporánea, y mucha gente cree que son composiciones recientes. Y está el caso de ‘La rumba está buena’, que es la unión de un changüí netamente tradicional y otro más actual, ‘Changüí clave’, de Elio Revé. Este tema gustó tanto durante la gira que tuvimos que moverlo dentro del repertorio y comenzamos a utilizarlo para cerrar los conciertos.”

Sin embargo, en el periplo estadounidense Fernando Dewar y sus muchachos no solo interpretaron temas del disco Raíz. También debieron complacer a los bailadores con temas del álbum anterior, No quiero llanto. Tributo a Los Compadres, compartido con el dominicano José Alberto “El Canario” y ganador de un Grammy Latino.

“Hay temas de ese disco que son ya obligados en los conciertos –confirma el también tresero del grupo. Son muy queridos por nosotros y siempre serán parte de nuestro repertorio.”

Fernando Dewar en la gira por los Estados Unidos. Foto: Cortesía del Septeto Santiaguero.
Fernando Dewar en la gira por los Estados Unidos. Foto: Cortesía del Septeto Santiaguero.

Septeto Santiaguero para rato

El “Santiaguero” no es un septeto clásico. De hecho, en propiedad ya ni siquiera es un septeto, tras la incorporación de un octavo músico. Pero eso no le resta valor ni a su nombre ni a su música. Por el contrario, consolida una sonoridad que muchos comparan con la de una orquesta.

“Nosotros somos herederos del conjunto Melodías de ayer, que lógicamente tenía más instrumentos, y esa herencia quedó para nosotros –cuenta Dewar. Siempre sentimos que en el set de percusión no se podía lograr todo el sonido que queríamos, esa combinación ideal con el bajo, con el rasgueo de la guitarra, con el tumbao del tres, y al incorporar un tumbador el sonido se hace más fuerte, más redondo. Esto al final favorece al bailador, porque el bailador se lleva por el ritmo, y al fortalecer la percusión se favorece la parte rítmica y se consolida el sonido de la agrupación.”

Otro elemento importante para el Septeto es su proyección escénica. El “Santiaguero” dista de ser un grupo encartonado, tímido e impasible sobre el escenario. “Para hacer mover los pies de los demás –dice Dewar– es difícil no mover los propios”.

La gira por Estados Unidos fue una prueba de fuego. La gestualidad, a la par de la música, fue clave para convocar a bailadores que muchas veces no hablaban español.

“El público lo agradeció mucho –asegura el director del conjunto. Que los cantantes se muevan en el escenario, que busquen la participación del público, que animen a las personas y las motive a ponerse de pie, a mover las manos y a bailar, es algo siempre bien recibido. Sin embargo, no perdemos de vista que lo principal es el tema como tal, el texto, la música bien interpretada, y solo después viene esa interacción en los conciertos. Lo fundamental es que la gente escuche la propuesta, la asimile y la disfrute, como creemos que sucedió ahora.”

Esta es la primera gira del Septeto Santiaguero en los Estados Unidos, pero ya había tenido presentaciones previas en escenarios estadounidenses. En 2016 actuó en el Lincoln Center de Nueva York y este año volvieron a la Gran Manzana, además de actuar por primera vez en Miami y Nueva Orleans.

“Los Estados Unidos son un mercado muy importante para la música, en el que nos interesa mantenernos –asegura Dewar. Pero también nos interesa mucho consolidar los mercados que ya tenemos, como el europeo. Aunque estuvimos en octubre en Madrid, hace un tiempo no hacemos una gira por Europa y ahora estamos preparando una en 2018 para retomar este mercado que representa mucho para nosotros.”

Por lo pronto, el líder del Septeto confirmó su presencia el mes próximo en Colombia, en el festival Medejazz.

Aunque prefiere no adelantar sus próximos plantes discográficos, pues asegura que el grupo está “totalmente concentrado” en la promoción del disco Raíz, Dewar anunció la grabación del video clip del tema La fiesta no es para feos, con la colaboración del cantante santiaguero conocido como El Médico.

Su anterior clip, “La meneadera”, ha escalado posiciones en las listas de éxito dentro y fuera de la Isla.

Además, Fernando Dewar confirmó la intención de organizar un nuevo evento sonero en Santiago de Cuba, a partir de febrero de 2018, con el respaldo de la casa discográfica Egrem.

“Queremos llamarlo ‘Los días del son’ y celebrarlo en un fin de semana. La idea no es hacer otro festival del son, porque ya en Santiago hay uno y no tendría sentido, sino resaltar la importancia de este género en la música cubana, su influencia en otras expresiones musicales. Queremos que esas expresiones estén representadas en el festival”, explica.

Mientras, el Septeto continuará sus presentaciones habituales en Santiago de Cuba, en espera de una gira nacional que no termina de concretarse.

“Pero sea dentro o fuera de Cuba –concluye Dewar– seguiremos defendiendo la música cubana. Hay Septeto Santiaguero para rato.”

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