Frasis: para no parar

Si una palabra define al grupo Frasis es perseverancia. Esa ha sido su brújula, su fortaleza, en el competitivo escenario de la música cubana. Y es que a pesar de la calidad de su propuesta, en su aún corto camino sus integrantes han tropezado con no pocos obstáculos e incomprensiones.

“Ha sido complicado –dice Roxana Iglesias, la joven y voluntariosa directora fundadora de Frasis. Después de siete años aún resulta difícil hacerle entender a algunas personas que podemos interpretar la música popular cubana con nuestro formato.”

El formato ha sido precisamente el principal motivo de reticencias. Frasis se inició en 2010 como un cuarteto de cuerdas (dos violines, viola y chelo), y aunque luego ha crecido con la incorporación de la percusión, el bajo y la guitarra, el estigma de las cuerdas no ha dejado de perseguirlo.

“Cuando empezamos todo el mundo me decía que estaba loca, que era una utopía –continúa Roxana, quien es violinista y voz líder del grupo. Normalmente las agrupaciones de cuerdas se asocian con la música de concierto, pero desde el primer momento yo tenía claro que lo quería hacer era música popular, porque me identifico más con ella. Y así ha sido.”

La constancia, el talento y el respaldo de instituciones como la disquera EGREM, PM Récords y la Asociación Hermanos Saíz –que agrupa a jóvenes artistas cubanos–, han sido en opinión de Roxana claves para el desarrollo de Frasis. Gracias a ello, el grupo puede mostrar hoy un catálogo de colaboraciones con artistas como Liuba María Hevia, Raúl Paz, Buena Fe, Joaquín Betancourt y su jazz band, y más recientemente Idania Valdés.

Su trayectoria está también avalada por audiovisuales como los videos clip “Por ti”, de Michel Pascual, y “Juguetreando”, de Léster Brito y ganador de un premio Lucas; así como por los discos Enifrasiando, una producción independiente en colaboración con la tresera Enid Rosales, y Parafrasear, su primer álbum con la EGREM.

A ellos se une ahora Para no parar, cuyo título refleja –según Roxana, el concepto que quisieron plasmar en el fonograma: “el de seguir nuestro camino a pesar de las trabas, el de mantenernos hacia adelante, en constante evolución.”

El nuevo disco será presentado oficialmente este 28 de marzo junto al clip de “Te espero”, uno de los temas del fonograma, grabado junto a Kelvis Ochoa y con la dirección de José Rojas. Antes habían lanzado un DVD promocional con cuatro canciones, dirigido por el propio Rojas, y pronto esperan filmar el clip el del tema homónimo del álbum.

Fiel a su espíritu, Frasis continúa en Para no parar su peculiar acercamiento a la música cubana.

“Es un disco vocal instrumental –adelanta Roxana, con arreglos de temas antológicos y otros contemporáneos, míos y en coautoría con Dayron Ortiz, que fue el productor musical. Tal vez la diferencia con las demás producciones esté en la sonoridad, en los colores y los timbres. Las cuerdas siguen siendo protagonistas pero utilizamos el formato completo, jugamos un poco más con la experimentación, apelamos a la influencia del jazz.”

Roxana Iglesias. Foto cortesía de la entrevistada.
Roxana Iglesias. Foto cortesía de la entrevistada.

Roxana resalta títulos como “Guajira con tumbao”, de Piloto y Vera; “Veinte años”, el clásico de María Teresa Vera con letra de Guillermina Aramburu; y “Son de la loma”, del santiaguero Miguel Matamoros. Este último había sido incluido ya en Enifrasiando, pero ahora decidieron retomarlo con un nuevo arreglo y la presencia de otros instrumentos para mostrar, por contraste con la grabación previa, “el momento que está viviendo Frasis”.

El único tema no cubano presente en el álbum es “Alma llanera”, el célebre joropo del venezolano Pedro Elías Gutiérrez, que aparece como un bonus track en una versión completamente instrumental. “Iba a formar parte de una producción con canciones iberoamericanas que lamentablemente no se concretó –explica la directora de Frasis, pero gusta mucho en nuestras actuaciones y quisimos que estuviera en el disco”.

En cuanto a los invitados destacan el pianista Ernán López-Nussa, quien aporta su maestría al danzón “Taciturno pensamiento”; Daimé Arocena, que con su excepcional voz comparte con Roxana Iglesias la interpretación de “Pensamiento”; y el notable percusionista Andrés Cuayo. También están, entre otros, el vocalista José Antonio Rodríguez, “Pepitín”, de los Jóvenes Clásicos del Son; el muy demandado Oliver Valdés en los drums, y el ya referido Kelvis Ochoa.

Para no parar se grabó en el segundo semestre de 2016 entre los estudios Areíto, de la EGREM en La Habana, y RLG Récords. Como en trabajos anteriores del grupo, Reynier López tuvo a su cargo la grabación, la masterización y la mezcla. Importante fue también la asesoría de la experimentada musicóloga Élsida González, quien, recalca Roxana, fue determinante para la concreción del concepto musical del disco.

El álbum viene a cerrar un ciclo de Frasis, una etapa en que ha consolidado su proyección artística “con mucho trabajo y mucho deseo”. Ahora, dice su directora, se concentrará en su trabajo en Cuba, una línea iniciada meses atrás con presentaciones no solo en La Habana sino también en provincias como Granma, Cienfuegos y Villa Clara.

“Nos interesa mucho que el público cubano nos escuche”, afirma. La presentación en eventos como el Festival Piña Colada de Ciego de Ávila y la promoción del disco en los medios de comunicación de toda la Isla, encabezan la agenda del grupo. También, lograr un espacio en el que presentarse asiduamente. Los esquematismos que afectan a las programaciones musicales son el valladar que quieren vencer.

“En Cuba existe a veces poca visión, mentalidades estrechas en la programación y difusión de la música –opina Roxana. Hay muchos prejuicios con los que hemos luchado no solo nosotros, y muchas veces tiene que venir alguien de afuera a descubrir un talento que en Cuba pasaba desapercibido.

“Cuando nosotros actuamos, nos damos cuenta de que sí existe público para nuestra música, que las personas están ávidas de propuestas diferentes, y sin embargo muchas instituciones siguen apostando por la misma fórmula y no dan espacio a lo diferente. No nos dejan siguiera mostrarles lo que hacemos. Es muy duro. Hemos mandado grabaciones y videos a los medios, y muchas veces ni siquiera los ven. No tenemos por qué gustarle a todo el mundo, pero lo que pedimos es que nos escuchen primero antes de cerrarnos las puertas o dar cualquier valoración. Porque si no nos oyen no nos pueden conocer.”

No obstante, Roxana Iglesias se muestra satisfecha con el actual momento del grupo y tiene una fe absoluta en sus potencialidades.

“Estoy muy contenta con nuestra sonoridad –confirma. Muchas personas cuando nos ven nos dicen que lo que hacemos no tiene nada que ver con lo que esperaban. No somos un grupo de muchachos sentados en sus asientos, tocando con mucha seriedad, sin alegría. Ese no es nuestro caso.

“Creo que el grupo está, como decimos los músicos, cerrado. Está compacto, y no solo porque ya llevábamos más de dos años trabajando las mismas personas, sino porque también están cubiertas todas las necesidades musicales fundamentales: la parte rítmica, la parte armónica, la parte vocal. Y algo fundamental: hemos logrado que nuestro trabajo no se mantenga estático.”

Con esta voluntad, Frasis encara el futuro. Una colaboración con Waldo Mendoza y otra con una orquesta de Santiago de Cuba –que prefieren no mencionar todavía–, animan a sus integrantes a la par del nuevo disco. Y al margen de cualquier dificultad futura, su filosofía creativa parece clara: embellecer con su estilo la música cubana, sin limitaciones, sin parar.

Artículos Relacionados

Comentarios

Rolando Leyva Caballero

27 marzo, 2017

Parece un proyecto musical interesante. Apenas lo pude escuchar por la TV durante mi estancia en Cuba hará cosa de un mes.

Es una lástima que la calidad de jóvenes proyectos como este aún no sean lo suficientemente valorados en nuestro país.

LAS NOTICIAS EN TU BUZÓN

Suscríbete a nuestros boletines para que estés al tanto de los artículos más relevantes publicados en OnCuba.

[mc4wp_form id="83321"]

Publicidad

La carta bajo la manga

La caricatura