La utopía del otro equipo Cuba unificado

El tema del equipo unificado está de moda en Cuba. O al menos, el sueño de que una posibilidad como esa tenga cabida en la realidad de la Isla.

Tras el fiasco del IV Clásico Mundial, muchos aficionados piensan que apelar a sus jugadores de Grandes Ligas es la única opción de alzar la cabeza en el plano internacional, amén del colosal trabajo pendiente hacia lo interno del béisbol criollo.

La aspiración podría parecer menos utópica desde el pasado 15 de febrero, cuando el presidente de la Federación Cubana de Béisbol, Higinio Vélez, reconoció que se negocia con Major League Baseball (MLB) la presencia en la Selección Nacional de jugadores contratados por organizaciones de la Gran Carpa. Tal intención fue ratificada recientemente en Japón por Rob Manfred, Comisionado de MLB.

Sin embargo, la gente no ha tragado tan fácil. Y menos si el vocero del cambio es Vélez, rostro asociado al conservadurismo en el deporte de las bolas y los strikes. Durante años, los peloteros que han salido del país por su cuenta han recibido la etiqueta de “desertores” –en los casos más amables–, o han sido directamente tildados de “traidores” por autoridades políticas y deportivas.

De hecho, esta es la cuerda de las recientes declaraciones de Yovani Aragón, comisionado en funciones del béisbol nacional. El otrora lanzador espirituano se apresuró a levantar un muro de contención a la esperanza, al asegurar que “no habrá concesiones que impliquen abrir las puertas a quienes negaron a su país o abandonaron delegaciones que contaban con sus esfuerzos”.

Aragón apuntó también, no sin razón, al “entramado legal en que se sustenta el bloqueo” como obstáculo de peso. Porque el regreso al equipo Cuba de hombres como José Dariel Abreu o Yoenis Céspedes no depende únicamente de la voluntad de las dos partes citadas.

En realidad, la añorada reunificación de “los de acá” con “los de allá” solo sería posible si una flexibilización del bloqueo de los Estados Unidos lo permitiera, algo a todas luces improbable a corto plazo. De manera que quienes autorizaron al presidente de la Federación Cubana de Béisbol a negociar con la contraparte estadounidense, tienen muy claro que por ahora la pelota está en tejado ajeno.

Pero eso ocurre en el mundo del béisbol, un ámbito en el que la alargada mano de MLB lo cubre casi todo. Sin embargo, fuera de este politizado debate, en la Isla pudieran darse otros pasos que demuestren la voluntad de curar las viejas heridas de la migración vinculada al deporte nacional. Y la mejor manera de hacerlo podría ser el rescate del lodo al voleibol cubano, cuya más reciente y prometedora generación ha quedado trunca tras las rejas de cárceles finesas.

León y Leal repiten a Juantorena

El de voleibol masculino podría ser el primero de los equipos Cuba unificados, una posibilidad con la que se ha venido coqueteando desde hace algún tiempo pero que la intransigencia de unos pocos ha dejado en letra muerta. Ello, a pesar de que muchos de los jugadores que han salido del país en los últimos años lo hicieron de manera legal, sin abandonar sus delegaciones en eventos deportivos ni en fugas espectaculares en el exterior.

La reticencia de las autoridades deportivas cubanas no ha hecho más que desembocar en momentos tan dolorosos como ver a Osmani Juantorena defendiendo los colores de Italia en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, mientras el diezmado e inexperto equipo de la Isla concluía último en su grupo, incapaz de alcanzar al menos una victoria.

Osmany Juantorena. Foto: Pinterest.
Osmany Juantorena. Foto: Pinterest.

El santiaguero, considerado en su momento el jugador más completo del mundo, fue uno de los primeros en mostrar disposición para regresar a la selección de su país. Lo hizo en momentos en que se comentó la posibilidad de readmitir a jugadores de aquella camada que le dio a Cuba un espectacular subtítulo en el Campeonato Mundial de 2010 y un bronce en la Liga Mundial de 2012.

“Manifesté por medio de una carta a la Federación mi disposición de jugar por Cuba y la respuesta fue positiva, pero con la condición de abandonar Italia. Una exigencia que no pude aceptar porque no podía abandonar mi carrera y todo lo que había logrado hasta ese momento para estar todo un año prácticamente inactivo y representar a Cuba”, comentó Juantorena al sitio DeporCuba en junio de 2015.

Antes, ya se habían pronunciado a favor del regreso otros ex integrantes de los equipos cubanos, como Roberlandy Simón y Yoandy Leal, ambos jugadores del Sada Cruzeiro de Brasil en la actualidad.

Pero ante la inmovilidad e intransigencia de los directivos del deporte en la Isla, las heridas no han hecho más que supurar, rompiendo toda posibilidad de un acuerdo con quienes son hoy estrellas del voleibol mundial. Particularmente sensibles son los casos de Leal y del extraordinario Wilfredo León.

El primero obtuvo en 2015 la nacionalidad brasileña y batalló muy duro, aunque sin suerte, por representar al gigante sudamericano en los Olímpicos de Río de Janeiro. Con 28 años, Leal sabe ya qué se siente ser MVP y mejor atacador de un Campeonato Mundial de Clubes, recién fue elegido el mejor jugador en el Campeonato Sudamericano, efectuado entre el 19 y el 26 de febrero pasado.

Yoandy Leal: “Cuba ha salido de la élite por los dirigentes del voleibol”

León, en tanto, se ha establecido como estrella del Zenit Kazán ruso, donde comparte titularidad con extraclases como el local Maxim Mikhaylov y el estadounidense Matthew Anderson. El santiaguero es ciudadano polaco desde el 14 de julio de 2015, aunque no ha podido debutar en partidos oficiales con el potente elenco europeo.

Para los dos han sido un obstáculo insalvable las reclamaciones hechas por la Federación Cubana de Voleibol a la máxima instancia universal del deporte, a pesar de que ambos cumplieron ya el período de dos años sin representar a otro país que les exige la Federación Internacional.

En septiembre de 2015 el Nuevo Herald recogía declaraciones de Ariel Saínz, presidente de la Federación Cubana de Voleibol, citadas por la Agencia Francesa de Prensa (AFP). El directivo lamentaba entonces la pérdida de hasta 82 jugadores que en años recientes habían “desertado o pedido baja para fichar por clubes extranjeros”.

Saínz aseguraba que “el departamento de transferencias de la Federación Internacional está conociendo de diferentes casos y ha apoyado la determinación de su par cubana de inhabilitar por cuatro años a quienes incurran en las mencionadas faltas”.

Wilfredo León dejó de jugar para Cuba en 2013, después de conseguir el tercer puesto en la Liga Mundial un año antes, el último resultado grande del equipo nacional. En 2014 fichó por el Zenit Kazán, con el que ganó en 2015 y 2016 la Liga de Campeones de Europa. En ambas ediciones resultó elegido el Jugador Más Valioso.

“En mi vida he tenido muchas lecciones de paciencia y no la voy a perder ahora, cuando pienso en jugar con la selección polaca. Por favor, no me malinterpreten, yo quiero jugar tan pronto como sea posible, pero eso no está en mis manos, así que no pierdo la paciencia. Jugar para el equipo nacional de Polonia es uno de mis sueños más grandes”, declaró al sitio Siatka.org.

De hecho, ya en septiembre pasado el santiaguero de 23 años y 2,01 metros de altura recibió en el Juego de las Estrellas de la Liga polaca la camiseta blanca y roja de la selección sublíder del ranking mundial, a la espera de su debut oficial. Pronto se cumplirán cuatro años de su salida del equipo cubano, por lo que de un momento a otro podría representar a la nación eslava.

Wilfredo León. Foto: somosvolley.com.
Wilfredo León. Foto: somosvolley.com.

Parece inevitable entonces que el voleibol cubano, además de no poder contar ya con Osmani Juantorena, también tenga que ver a Wilfredo León y Yoandy Leal reforzando las dos mejores selecciones del mundo.

Pero si esas batallas lucen irremediablemente perdidas, quedan otras que aún se pudieran ganar. Varios jugadores diseminados por Europa y Sudamérica, e incluso por Asia, podrían ser llamados de vuelta, si en realidad las autoridades del deporte cubano están dispuestas a dejar atrás el rencor y la intolerancia.

Les dejamos entonces un listado de atletas que se desligaron de la selección nacional y pudieran regresar a un elenco anclado actualmente en el puesto 13 del orbe. En una próxima entrega, nos acercaremos al sexo femenino, en el que la diferencia entre el presente y el pasado resulta más dramática aún.

Jugadores cubanos en Ligas foráneas

Raydel Hierrezuelo (LPR Piacenza, Italia)/Pasador/29 años/1,96 m. Tras comenzar su carrera como profesional en Indonesia, se ha establecido desde 2014 en el primer nivel del voleibol de Italia. Del Pallavolo Molfetta pasó esta temporada al LPR Piacenza. Alguna vez su nombre se manejó en debates especializados que buscaban al mejor pasador del mundo, junto a hombres como el argentino Luciano Di Cecco y el brasileño Bruno Rezende. Además de sus buenas manos para armar ataques, el cubano destaca por su fuerza en el bloqueo (alcanza 3,35 m) y su vocación ofensiva (sube hasta los 3,40 m).

Javier González (Chaumont Volley-Ball 52, Francia)/Pasador/34 años/1,92 m. Desde 2006 jugó en seis equipos de la Serie A1 italiana, además de un breve paso por Rumania (2013-2014). En 2014 llegó a la primera división de Francia, con el ASUL Lyon Volley, y actualmente pertenece al Chaumont Volley-Ball 52, líder del campeonato. Javier es el quinto mejor sacador de la Liga gala, con un total de 38 aces a su cuenta.

Roberlandy Simón (Sada Cruzeiro, Brasil)/Opuesto y Central/29 años/2,06 m. El otrora central de la selección cubana llegó a reforzar al campeón brasileño y acaba de ser seleccionado Mejor Bloqueador del Campeonato Sudamericano de Clubes. Antes había jugado para el equipo italiano Piacenza y para el subtitular del Campeonato Mundial de Clubes 2014, el Al Rayyan de Qatar. En la temporada 2015-2016, representó al Ansan OK Savings Bank, de la liga coreana. Roberlandy ya aclaró alguna vez que nunca jugaría contra Cuba, aunque después de tantos años ausente del elenco antillano, habría que sondear su disposición para el regreso.

Simón (rematando) con el Sada Cruzeiro. Foto: fivb.com.
Simón (rematando) con el Sada Cruzeiro. Foto: fivb.com.

Yoandry Díaz (Enisey Krasnoyarsk, Rusia)/Pasador/31 años/1,92 m. Díaz fue seleccionado el mejor pasador de la Liga Mundial de 2005, cuando Cuba consiguió una gran medalla de bronce. Repitió como armador en el tercer puesto de la Liga Mundial de 2012. Desde 2014 juega con el Enisey Krasnoyarsk en la Superliga rusa, una de las tres más fuertes del mundo.

Isbel Mesa (Funvic/Taubaté, Brasil)/Central/27 años/2,04 m. Aunque desde el 28 de enero apenas ha jugado, comparte equipo con los brasileños Wallace de Souza y Ricardo Lucarelli. Junto a ellos ganó a mediados de 2016 el Campeonato Paulista y en enero de este año la Copa de Brasil. Su equipo, el Taubaté, avanzó el lunes a la fase semifinal de la Superliga Brasileña, en la que ha concluido tercero en las dos últimas temporadas.

Michael Sánchez (Arkas Spor Izmir, Turquía)/Opuesto/30 años/2,06 m. Con 186 puntos, a razón de 5,47 por set, el “Ruso” es líder en puntos de la Liga de Campeones de Europa, si bien su equipo acaba de ser eliminado en la fase de los 12 mejores por el poderoso Dynamo Moscú. Además, encabeza a los atacadores, con 4,74 acciones ofensivas positivas por set y 161 en total.

Oreol Camejo (Al Rayyan, Qatar) /Auxiliar/30 años/2,07 m. Junto al también cubano Yosleyder Cala (2,04 m), integra la nómina de un equipo que ya sabe lo que es llegar a la final de un Campeonato Mundial de Clubes. El año anterior fue el mejor receptor de la Liga Coreana y antes había jugado en Brasil (Volei Futuro, 2010-2012), Rusia (Lokomotiv Novosibirsk, 2013-2015) y China, donde vistió los colores del Beijing BAIC Motors esta propia temporada.

Fernando Hernández (LPR Piacenza, Italia)/Opuesto/27 años/2,06 m. Aunque su equipo no pudo pasar de los cuartos de final de la SuperLiga italiana, el zurdo cubano sumó por mucho la mayor cantidad de puntos en la temporada, con 585. Por detrás del nacido en La Habana, quedó una constelación de estrellas de la talla de los italianos Ivan Zaytsev y Alessandro Fei, el búlgaro Tsvetan Sokolov, el francés Earvin Ngapeth y el propio Osmani Juantorena.

Fernando Hernández: ashé cubano en el voleibol de Italia

Ángel Dennis (Kemas Lamipel Santa Croce, Serie A2, Italia) /Auxiliar/40 años/1,94 m. Tras una larguísima carrera en la Serie A1 italiana, que comenzó con el Iveco Palermo en 1998, Denis regresó en 2016 al primer nivel con el Revivre Milano. Sin embargo, 40 años son demasiados para tan exigente instancia y desde diciembre pasado bajó al Santa Croce, de la Serie A2. Tras ganar con la selección cubana la Copa de Súper Campeones de 2001, en la que fue elegido el mejor sacador, abandonó el conjunto antillano y jugó indistintamente en Italia, Brasil, Puerto Rico, Argentina y Qatar. Su mejor resultado llegó en la Supercopa de Italia del 2007, donde se llevó el título de Jugador Más Valioso.

Leonel Marshall Jr. (LPR Piacenza, Italia)/Auxiliar/37 años/1,96 m. Integró el grupo de seis jugadores que abandonaron la selección cubana en 2001, junto a Yasser Romero, Ángel Dennis, Ihosvany Hernández, Ramón Gato y Jorge Luis Hernández. En 2009 ganó la Liga y la Supercopa italianas, antes de irse a arrasar al voleibol turco y regresar esta temporada a la Península de la Bota con el Piacenza. Además del premio de MVP ganado con el Copra Piacenza en la Copa de Europa de 2006, Marshall posee un récord muy peculiar, el de haber conseguido un salto de 3,83 metros en el ataque, inalcanzable hasta hoy para ningún jugador de voleibol e igualmente superior a cualquiera registrado por un baloncestista de la NBA.

Otros jugadores: Osmany Camejo (Surabaya Samator, Indonesia/Central/33 años/2,02 m); Raydel Poey (Videx Grottazzolina, Serie A2, Italia/Auxiliar/35 años/1,98 m); Yadier Sánchez (Al Jazira Sport Club, Emiratos Árabes Unidos/Auxiliar/30 años/2,00 m); Leandro Macías (Besiktas Istanbul, Turquía/Pasador/27 años/1,92 m); Yordan Bisset (Minas Tenis Club, Brasil/Opuesto/22 años/2,00 m); Dánger Quintana (Top Volley Latina, Italia/Central/22 años/2,00 m); Leonardo Leyva (Sichuan Chengdu, China/Opuesto/27 años/2,06 m); Liván Osoria (Olympiacos Piraeus, Grecia/Central/23 años/2,01 m).

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Comentarios

Una sola pregunta, ¿hasta cuando hay que esperar?

En baloncesto masculino hay una importante cantidad de nombres jugando en otras ligas, y no en los EE.UU

Ariel Herrera Diéguez

31 marzo, 2017

excelente articulo. sobre todo porque dice claramente q todo es mentira, lo del señor higinio hechandole la culpa al bloqueo cuando ellos no quieren oir hablar de los q se fueron q nos habrian llevado a la semifinal del clasico… porque no llaman a los volibolstas… mira como dejamos perder a Leon, q dicen q es el mejor del mundo. y en las hembras es igual, una pila jugando por hay… Michel, habra q esperar hasta que los q estan al mando se cansen… o hasta q nos cansemos nosotros.

Muy esclarecedor su artículo y toca un punto candente que puede ser solucionado y demuestre la voluntad de las autoridades deportivas de adaptarse a los cambios de la sociedad y que toda la afición reclama. Puede que no tengamos el mejor equipo del mundo, puede que perdamos como le sucede a grandes selecciones de cualquier deporte, pero duele vernos humillados en el mundoflex cuando antes éramos potencia y hoy pudieramos codearnos con lo mejor del voley mundial. Despierten, la afición reclama!!! Un gran hombre no enseñó que hay que cambiar todo lo que deba ser cambiado, es hora de aplicarlo.

Michel, hay que esperar hasta que le salga de las entrañas a los dueños de la finca. Donde se ha visto que un cimarron escapado del barracon pueda decirle a los dueños y sus mayorales cuando unir de nuevo la dotacion??

Articulazo. muy cierto lo que dices, no creo que hay voluntad de unificar nada. Es parte de la doble moral, pero al final sigue primando el rencor, el remordimiento y muchas más cosas, todas dolorosas y penosas. Toqué el tema en algunos trabajos que hice desde mi medio de prensa- con entrevistas a algunos como Simón y Dinamita- y me sacaron amarilla, al extremo que cuando tuve palabras de Juantorena preferí no sacarlas. Tampoco quiero exponerme a una roja directa, solo quiero que mi país mejore y colaborar en lo que pueda a eso. Pero me siento en el deber moral de decir y de pensar que mientras algunos no cambien lo que deba ser cambiado o en alguna medida aflojen la cuerda, el deporte cada día estará peor. Estoy convencido que esos muchachos cuando dicen que quieren defender el equipo Cuba lo hacen de corazón, con buenos sentimientos, no para restregarle su dinero a nadie, lo hacen con un sentido de pertenencia, y hasta patriótico. Ninguno quiere dañar a Cuba, al contrario. Piensen en eso.

Ariel Herrera Diéguez

1 abril, 2017

felix, tenemos a capote en el hanbal, a una pila de futbolistas a gente de polo acuatico. en atleismo ni hablar. en mcuhos deporters estamos compitiendo con los treceros o cuartos equipos.

Ariel Herrera Diéguez

1 abril, 2017

ultra, ahora sin juantoerena, leon y leal ya no sera el mejor equipod el mundo pero con ellos mas el rusom fernandito, simon, hierrlezuelo, camejo… ya con lo ezpericneicia de esas ligas, no jungando aqui en cuba, si no en italia, rusia, polonia, brasil, creo que ese equipo estava pa ser campeon mundial.

Roberto

1 abril, 2017

Lamentan la perdida, pero no hacen nada tampoco para recuperar el tiempo perdido, todo es politica señores, en Cuba es asi, si realmente los funcionarios del INDER desean hacer algun cambio porque mejor empesar con el volley, no hay que negociar nada con MLB que es otra organizacion y otro deporte, claro hay que desclasificar a los jugadores de la etiqueta de desertor, gusano, y demas epitetos salidos del diccionario politico cubano.El resentimiento y la brutalidad pueden mas por ahora.

Daniel

1 abril, 2017

Hermano y te faltan nombres, en el voly esta pasando como en la pelota, los jugadores de buen futuro nunca llegan a debutar con el equipo grande porque se van desde las categorías juveniles. Ejemplos hay unos cuantos y regados por todo el mundo, yo conozco mas de 5 en ese caso, nada botamos el futuro

Armando

3 abril, 2017

Faltan otros como William Padura y uno que se fue creo que cuandoera juvenil y que esta acbando en la Liga de Polonia. no me acuerdo de su nombre. Las mujeres juegan muchas en Turquía, pero creo eque esas están más disgustadas que los varones. ojalá se llegara a un acuerdo algun día., saludos.

Ernesto Vera, Holguín

14 abril, 2017

Yo hace muchíiiiiiiiiiiiiiiiiiisimo rato que no leo o escucho en la prensa cubana esos calificativos -por cierto mal usados- de traidores, desertores, etc. Pero existe una realidad que yo no entiendo. Ataletas (voleibolistas en primer lugar) que abandonan a su equipo en medio de un campeonato mundial o antes de una clasificación olímpica y luego se te aparecen en una entrevista con eso de que..”sueño con vestir nuevamente las cuatro letras “””,. Entonces qué …o se peinan o se hacen moños ?????. Otros se van por la vía legal y lo mismo….Yo también levanto mis manos para que regresen todos los que quieran volver a jugar, pero vamos a llamar las cosas por su nombre…A nadie le pusieron una pistola en el pecho para que se marchara de este país. Querían probarse probarse en otras Ligas ??????, correcto, pero a cambio de eso no se puede justificar lo injustificable….

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