El guardián de la roca

Piedra sobre piedra se edificó esta fortaleza militar que, a la entrada de la bahía santiaguera, se propuso defender el puerto ante el asecho de corsarios y piratas en el colonial siglo XVII cubano.

Construida en 1638 mientras gobernaba la ciudad Pedro de la Roca y Borjas, de quien tomó el nombre, fue diseñada por el arquitecto militar italiano Juan Bautista Antonelli, quien supo acomodar sus planos al irregular terreno sobre el que se asentó.

La fortaleza San Pedro de la Roca, de inspiración renacentista, fue escenario de combates entre fuerzas militares españolas e inglesas; atestiguó la batalla naval de Santiago de Cuba en 1898 que puso fin al dominio español en las Américas; fungió como cárcel y soportó varios terremotos que dañaron significativamente su estructura.

Hoy esta edificación, pariente cercana del Castillo de los Tres Reyes del Morro en La Habana y de la Fortaleza Castillo de San Felipe del Morro, en San Juan, Puerto Rico, engrosa la lista cubana de sitios Patrimonios de la Humanidad debido a sus valores históricos, decorativos y patrimoniales, que pueden apreciar quienes visiten este museo rodeado de mar y costa.

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Raul Michel Hurtado Camero

11 Abril, 2016

Coordenadas N19 58 0 W75 52 15

Raul Michel Hurtado Camero

11 Abril, 2016

Es una fortaleza militar con un alto valor artístico debido a la concepción de su diseño y emplazamiento, posee gran autenticidad y originalidad, con terrazas superpuestas que se enlazan mediante rampas y escaleras, debido a que se encuentra perfectamente adaptada a un relieve desigual, que determina la existencia de un frente de tierra ubicado aproximadamente a 70 metros sobre el nivel del mar y al mismo tiempo un frente de mar a 10 metros de altura.

Es considerada una joya de la arquitectura militar en el Caribe, posee características de dos estilos arquitectónicos, el Medieval, que se observa en el espesor de los muros, hermeticidad de los locales, escasos vanos, techos abovedados, entre otros y el Renacentista, visible fundamentalmente en la fachada que es hundida y achatada, con simetría en los bloques,puente levadizo y un foso seco, en este último, resalta una cenefa decorativa al estilo morisco que bordea el muro de fachada, además de grafitis que se encuentran en los basamentos del puente principal.

La singularidad, plasticidad, volumetría y textura de esta Fortaleza, la sitúan dentro de la familia fortificada del Caribe junto a la Castillo de los Tres Reyes del Morro en La Habana y a la Fortaleza Castillo de San Felipe del Morro, en San Juan, Puerto Rico.

Raul Michel Hurtado Camero

11 Abril, 2016

El castillo de San Pedro de la Roca, con sus baterías conexas de La Estrella y Santa Catalina por el canal que conduce al puerto de Santiago de Cuba y la batería de Aguadores en la costa sur, protegen la bahía de Santiago. El castillo es representante de la escuela española-americana de la arquitectura militar; es una fortificación abaluartada clásica, de origen italiano y de diseño renacentista. Está construido sobre un promontorio con acantilados que llegan a más de 20 m de altura. El terreno es tal, que los diversos elementos se construyeron en una serie de terrazas, uno encima de otro, y unidos por una serie de escaleras.

La parte más antigua del castillo es el Revellín La Lengua del Agua, donde la fortificación de este importante y estratégico promontorio comenzó en 1590. Se encuentra en el nivel más bajo, justo por encima de la marca de la marea alta. Además, se construyó la plataforma de tiro fortificada, que consiste en un polvorín, un edificio de mando y un puesto de guardia.

Luego viene la Plataforma del Santísimo Sacramento, con elementos que incluyen emplazamientos de armas, un polvorín y los cuartos de su guarnición. El conjunto de esta parte del castillo tomó su forma actual durante la reconstrucción de mediados del siglo XVIII, y fue en este momento que se añadieron los bastiones del norte y del sur.

La Plataforma de la Santísima Trinidad es el nivel más alto del castillo principal, y fue construida en la década de 1660. Al norte se encuentra el Fuerte La Avanzada, que completa la cadena de pequeñas obras defensivas para entrar por el lado norte del promontorio, que consisten en el Fuerte La Estrella y dos fuertes más pequeños construidos en la década de 1660. Las adiciones posteriores fueron la Torre del Semáforo, la Capilla del Santo Cristo y el Faro, todo construido en 1840, y dos baterías, Scopa Alta y Vigía, construida en hormigón prefabricado en 1898 en el momento de la Guerra Española-Americana.

Raul Michel Hurtado Camero

11 Abril, 2016

Quiero agradecer a Yariel Valdés González por este artículo sobre un lugar importante de nuestra historia y del patrimonio cubano. Es sin dudas un lugar bello y majestuoso, para quien guste de conocer lugares perdurables en el tiempo. Tuve la dicha de visitarlo en varias ocasiones siendo la última fecha de tener la dicha de estar entre estos majestuosos muros a finales de abril de 2013. Merece la pena llamar la atención en varias cosas la primera la encomiable labor del ya fallecido profesor Francisco Prats Puig, por la preservación de este gran inmueble. De su fecunda trayectoria vital dan fe sus obras publicadas, sus descubrimientos arqueológicos, las piezas y las edificaciones que restauró. Para quienes deseen apreciar una de las más bellas vistas que llevo conmigo siempre del mar del Oriente cubano, este es el lugar ideal. Coronando la entrada de la bahía santiaguera, un lugar muy tranquilo donde se une el bello paisaje, la arquitectura colonial, y el choque de las olas del mar. Merece también la pena que debe ser mejor divulgado la visita a dicho lugar, así como a las instalaciones que le rodean en su periferia, dignas de disfrutar y de ser mejor conservadas, así como crear mayores espacios para las atracciones turísticas tanto nacionales como a quienes desean visitar desde diferentes latitudes del mundo. Como bien señala el autor este ligar fue testigo histórico de innumerables sucesos a través de la historia, y entre los más señalados la famosa batalla naval durante la guerra hispano-cubano-norteamericana, donde el gran hombre de mar destacado Almirante Pascual Cervera y Topete de la Armada Española que estuvo al frente de las fuerzas navales durante la batalla. Merece recordar al visitante que dentro de las salas expositivas del museo existen una gran cantidad de información y objetos relacionados a la piratería en el Caribe, siendo esta fortaleza testigo de innumerables combates. Guardo conmigo innumerables recuerdos de ese lugar. Como curiosidad histórica el gran crucifijo que engalana su humilde capilla es una copia (aunque quienes cuidan de las salas del museo dicen ser el original), el original se conserva en el Museo Arquidiocesano Monseñor Enrique Pérez Serantes que se encuentra en uno de los laterales de la bella Catedral de Santiago de Cuba.

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