Carolina de la Torre: Las UMAP marcaron el destino de mi hermano

La prestigiosa investigadora cubana Carolina de la Torre, la “profe Carola”, como la conocemos al menos cinco generaciones de psicólogos graduados en la Universidad de La Habana, acaba de terminar un libro distinto. No se trata de una de sus obras sobre sicología y sociedad, sino un testimonio familia; un volumen que cuenta la historia de su hermano Benjamín, quien se suicidó luego de haber sido reclutado para las Unidades Militares de Apoyo a la Población (UMAP), aquellos campos de trabajo forzado a donde fueron a parar miles de jóvenes cubanos (clasificados como lacras sociales) con la intención, se dijo, de que salieran reformados. Luego de tres años de existencia, a partir de 1965, las UMAP dejaron de existir. Sin embargo, sus consecuencias todavía perduran en la memoria de muchos de los que allí estuvieron o de sus familiares.

“Benjamín se quitó la vida después de haber estado en la UMAP”, cuenta Carolina, en el inicio mismo de un extenso diálogo con OnCuba. “Él salió de allí en 1967, la sobrevivió, trató de resistir, y resistió el año y medio en que estuvo allí. Después luchó y sufrió más de un año por tratar de encontrar su lugar; esta vez con el agravante de ser un homosexual (tímido para el sexo y con culpabilidad) puesto al descubierto y con un certificado del Servicio Militar cumplido en las Unidades Militares de Ayuda a la Producción. Verse cerrado y sin oportunidades, padecer el estigma, la homofobia y la intolerancia, además de su trauma personal con su homosexualidad, el desequilibrio psicológico y la impotencia que su falta de opciones le causó, creo que fueron las causas que lo hicieron tomar su decisión.”

Uno de los capítulos más dolorosos en la historia cubana de las últimas décadas aún está por explorarse de manera objetiva. “No evito criticar a las UMAP. Por el contrario, creo que reducir el análisis a ese negro episodio, sería olvidar el daño causado por la intolerancia y el machismo que hicieron de la homosexualidad –durante muchísimos años, antes y después de la UMAP– un asunto político que supuestamente conspiraba contra el futuro de este país. Sería olvidar el daño que han causado la intolerancia y la discriminación –tanto en Cuba como en otros lugares– a todos los que han sido diferentes por cualquier razón de raza, sexo, pensamiento, apariencia, gustos, religión etc.; pero, en este caso, sobre todo por las ideas y por la preferencia sexual. Sería olvidar la tragedia personal de los que sufrieron la intransigencia que nos condujo poco después al tan mencionado quinquenio gris;  tal vez más negro y de más duración”.

Carolina de la Torre. Foto: cortesía e la entrevistada
Carolina de la Torre. Foto: Cortesía e la entrevistada.

¿Pudieras adelantar algo de lo que cuentas o incluyes en él? 

Se trata de una historia novelada y testimonial, aunque no es, ni pretende ser, una copia exacta de las personas que aparecen ni de la realidad que me tocó vivir y que he querido contar.

Siempre supe por dónde debía empezar y de hecho el primer capítulo lo escribí hace como cinco años y muy poco lo cambié. Igual supe siempre –porque es lo que deseaba hacer– que el centro de mi libro sería la historia y la obra de mi hermano Benjamín, poeta, pintor y estudiante de música, con un enorme potencial intelectual.  El libro recoge la vida de mi hermano así como sus relaciones con mi madre, el resto de mi familia y con sus talentosos amigos, que en aquellos años empezaban a manifestarse en las letras y artes hasta convertirse, casi todos, en importantes figuras de la cultura cubana en Cuba o en el exterior.”

¿Por qué has decidido poner en blanco negro esta historia tan personal? 

Primero era un deseo, no un proyecto concreto ni una investigación. Treinta y cinco años después de muerto él, recién jubilada y terminado mi último libro como profesional, tuve el tiempo y la necesidad de empezar a procesar información, y me dispuse a enfrentar este pasado que ha sido tan fuerte para mí.

Después de muertos mis padres yo pude acceder a sus papeles y fotocopiar la obra escrita de mi hermano y de mi mamá, y me senté, en el año 2003, con una grabadora frente a mi hermano Salvador. “¡Cuéntame tu versión de los últimos años de Benjamín y de su muerte; cuéntamelo todo tal como lo recuerdas tú”. Fue lo único que le pedí antes de llenar dos o tres cintas con informaciones que nunca antes nos habíamos contado ninguno de los dos.

Después, con recesos y angustias, seguí investigando hasta que encontré la forma y comencé a escribir. El deseo se hizo proyecto después del 2010. Una de las razones por las que me demoré era cierto pudor de convertirme en escritora a costa de tanto dolor familiar.  Pero a la vez sentía que esa era y había sido la voluntad de mi mamá, que siempre anheló dar a conocer la vida y obra de mi hermano Benjamín. Ella nunca hubiera deseado dejarlo morir en la memoria, que es más muerte que la muerte material.

Benjamín y Carolina de la Torre
Benjamín y Carolina de la Torre

¿Cuáles son las fuentes y personas que has consultado para poder hilvanar la historia?

Yo he estudiado –no solo leído– poco a poco lo que he ido encontrando de lo mucho que escribieron mi madre y mi hermano. Al morir su hijo mayor mi mamá encontró un motivo para vivir en la meta de publicar lo que ella llamó “la obra de Benjamín”. Ella estuvo dos años en Colombia después de 1972 en que logró viajar;  y su principal objetivo, además de cuidar a mi hermanita Liz (que tenía 7 años cuando Benjamín murió) fue siempre lograr esa publicación y hacer la historia de ese hijo que perdió.

Aquí no lo podía hacer, ni lo pudo lograr al regresar en 1974, tampoco después. Allá no pudo porque le pedían ciertos enfoques que ella no estaba dispuesta a adoptar, mucho menos teniéndonos a nosotros aquí. Siempre se quejó de manipulación. Entonces la obra quedó sin realizar.

Lo demás ha sido la búsqueda de amigos, familiares y conocidos que me pudieran hablar de la vida de mi hermano. Pude entrevistar, hasta más de una vez, a los que yo misma conocía o encontré después, muchos de ellos devenidos importantes figuras de la cultura nacional, entre ellos Manuel Mendive, Silvia Bacallao, Huberto Llamas, Tomás Piard, Justo Pérez, Tulio Peramo, Stinmia Sasturaín, Werner Lúhrsen, Iván Arocha, quienes me ofrecieron valiosos testimonios.

En estos años he podido conocer de anécdotas, opiniones y vivencias de más de treinta personas, que de una forma u otra tuvieron cercanía con Benjamín o con los lugares donde vivió y se desarrolló, desde su barrio, sus centros de estudio o la propia UMAP, incluyendo reclutas, jefes y, por supuesto, las colegas psicólogas que fueron allí a investigar.

¿Qué supones que traiga consigo la publicación de este texto?

Yo creo que, con excepción de los testimonios de quienes vivieron la cruel experiencia de la UMAP y cuentan lo que les sucedió, hay muchos que publican del tema, no sin investigar, pero sí con poca información. La UMAP y sus consecuencias fueron una marca en el destino de mi hermano y el de mi familia, por no hablar de todo este país. Y, por supuesto que mi libro, aunque el énfasis está en la época entera y en las experiencias que nos tocó vivir (la homofobia y el empeño por moldear al “hombre nuevo” de acuerdo a un esquema machista y muy estrecho de lo que debe ser o “es correcto”) no le pasa por encima a la UMAP.

Le dedico un espacio importante, además de que, de una u otra forma, está presente desde el inicio hasta el final. Tuve la desgracia de que mi hermano fuera a la UMAP, pero luego tuve la oportunidad de conocer de fuentes directas lo que allí se vivió y lo que se investigó e informó del lugar, además de lo que me pudo contar el propio Benjamín. Creo que todos los que tengan información o vivencias sobre ese triste episodio pueden aportar algo a la valoración de aquellos años y de la UMAP en especial. Es un deber.  Entonces sí, creo que de alguna manera este libro tendrá sus consecuencias para la valoración de dichos acontecimientos.

Benjamín de la Torre.
Benjamín de la Torre.

¿Cuáles han sido los principales retos y obstáculos que has encontrado para escribir este libro?

Han sido muchos los retos y te los contaré. En cuanto a los obstáculos, si aparecen, estoy segura de que llegarán después.

Por el momento parece que me encamino a una solución editorial.  Este asunto es work in progress y no pudiera decir más. Y está el obstáculo enorme que representa la búsqueda de información sin acceso fácil a Internet, aunque la parte de la prensa de la época la pude resolver bien en las bibliotecas del país. De todos modos hubo búsquedas más difíciles.

En cuanto a los retos, el mayor era el de enfrentarme a recuerdos y descubrimientos que me hacían sufrir o llorar. El otro reto es el que tiene que ver con la dificultad para averiguar y escribir  de este tema en mi propio país. En mi libro se hace la historia de una familia durante los primeros diez años de la Revolución; se habla de Benjamín en la alfabetización, de Girón y de la Crisis de Octubre,  pero se habla también de suicidio y de la UMAP y claro está que no existe un lugar adonde uno vaya y pregunte “¿qué información tienen aquí que me puedan ofrecer sobre la UMAP?”

Hace pocos días escuché decir  al destacado historiador Pedro Pablo Rodríguez  que existen tres versiones de los años sesenta en Cuba (y lo cito de memoria, no textual): la romántica, la contrarrevolucionaria y la verdadera. Es cierto, pero además, para hacerlo más difícil, cualquier versión que uno sienta verdadera es solo verdadera para sí; verdadera en la medida de la parcialidad que cada cual puede tener al relatar;  no importa lo mucho que se estudie o se busque documentación; no se puede escapar de la parcialidad, de los falsos recuerdos ni del olvido.

Yo, como muchos,  trato de exponer mi verdad. Y creo que ese reto es grande también; sería muy fácil escribir un libro que se ajuste cien porciento a la visión de un segmento de potenciales lectores o de un grupo editorial. Eso sería más fácil, pero no ha sido lo que he querido hacer.  Mi documental “El Accidente” no salió nunca en horario estelar de la televisión. La razón es lo que dije de mi hermano Benjamín; de su suicidio después de la UMAP. Pero a otros no les gustó porque había escenas y buenos recuerdos, por ejemplo, de la alfabetización. Es así la realidad… y ese será mi obstáculo mayor, creo yo.

 

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Comentarios

Hector Delgado

8 marzo, 2016

Primero: gracias . Después : nací en el 1965 , siempre he oído hablar de la UMAP y aquí en OnCuba es el segundo artículo ( testimonio ) . que leo sobre este pasado tan reciente en mi país . No veo el título del libro , por favor cuál es ? Mi hermana que vive en Cuba tiene que leer ese libro y yo también 🙂 . Carolina De La Torre me parece muy valiente , no la conocía pero ya la admiro , su hermano , estoy seguro , esté donde esté , estará muy orgulloso que ella pueda decir con sus palabras de psicóloga ( se entiende persona no “enferma ” para las “autoridades “) el dolor que se siente al sentirse rechazado , cazado como una gacela . Una vez cuando tenía 23 años y estudiaba en la universidad , fui a ver a una psicóloga en La Habana , y me dijo ; lo recuerdo exactamente ; hay dos versiones en el mundo sobre la homosexsualidad : la de los americanos y la de los rusos ; yo ; estoy de acuerdo con la de los sovieticos , que es una enfermedad degenerativa y yo le pregunté y como se cura según los sovieticos , ella , con medicamentos y trabajo mental …. Me fui de allí decepcionado , le dije , jamás en mi vida volveré a ver a otro psiquiatra , soy homosexual y no quiero ni podré curarme jamás .. Gracias por este artículo .

Jorge.

8 marzo, 2016

Gracias por el articulo . Algo de lo que nunca se habla y es que en Cuba en pleno siglo xx existio un campo de trabajo forzado , que marco para siempre la vida de miles de cubanos .

La homofobia no es un problema creado en Cuba, ni mucho menos una consecuencia de la época actual; no sé cuál era la situación del ser humano respecto a sus preferencias sexuales en los tiempos de la antigüedad pero, se que las “normas sobre las prácticas sexuales” están dictadas en más de un clero, que generalmente fueron los que, cuando no tenían el poder directamente, lo ejercían a través del sistema de gobierno.
Los homosexuales, siempre han sido (al menos desde hace mas de dos siglos) restringidos para algunas tareas o empleos, incluyendo las actividades docentes y trabajos con menores. Que yo recuerde, aquí en los EEUU, hasta hace unos anos, no se permitía a los homosexuales en los servicios militares y otros sitios gubernamentales.
Cuba no fue un país “diferente” en sus criterios respecto a la homosexualidad, aunque desde el punto de vista humano, el cubano convivía y se relacionaba pacíficamente con ellos, claro que las “Normas” sociales, políticas y religiosas limitaban o limitan al homosexual para la realización de algunas actividades, incluyendo a aquella donde no pueden acceder por no estar contemplados su situación dentro de las Normas Legales, tales como el Matrimonio Civil entre personas del mismo sexo.
En Cuba, cuando se creó la UMAP (no recuerdo si siempre fueron esas sus iníciales) fue con el objeto de que estas unidades militares, sirvieran como centro de (reclusión o de castigo) para aquellos militares que, por diferentes cuestiones disciplinarias, fueran merecedores de castigos con internamiento logrando con ello, no mezclarlos con sancionados por delitos comunes (ladrones asesinos o cualquier otro), además de que cumplieran con tareas de índole productiva.
Luego, con la introducción de la Ley del Servicio Militar Obligatorio, algunos jóvenes declarados, auto declarados, descubiertos como homosexuales, se “excluían” del mismo por lo que se determino, “darles a todos el derecho de servir a la patria” alistándolo en esos centros militares para recibir su preparación militar y pasar el periodo de tiempo establecido por el SMO, siendo además una fuerza de trabajo valiosa para la producción.
Yo, durante casi 30 anos, pude apreciar de la calidad y profesionalidad del trabajo de algunos homosexuales, realizando actividades técnicas y hasta de dirección en diferentes niveles y esferas del transporte, suficiente como para decir que en Cuba, no se encontraban discriminados en modo alguno.
Respecto a “los derechos civiles que reclaman” tales como el de matrimonio e hijos etc, es una lucha a realizar en cada país; aunque yo le recomiendo que discutan primero con sus religiones, para que los incluyan dentro del “Sistema Moral” imperante.

Victor

9 marzo, 2016

Que triste esa época! Y lo peor de todo es que nadie ha pedido perdón no creo lo pedirán. Los ideólogos de todo aquello puede que estén muertos y otros ahora son Héroes de la Patria. En otras partes del mundo esto es considerado como “crimen de lesa humanidad” para otros era un momento en que “estos elementos eran una amenaza para la revolución”. Que vergüenza.

Hector, le agradezco su comentario. Como en toda entrevista, no todo lo que responde el entrevistado se publica y a veces se cambian o editan partes ya sea por falta de espacio o para enfatizar una idea o enfoque que refleja mejor el interés del medio. Yo soy uno de los hijos de Carolina y tuve acceso a la entrevista original. En esta entrevista, salvo algunos detalles y cortes editoriales, la entrevistadora puso literalmente lo que dijo mi mamá. Con respecto al posible título esto es lo que respondió en la versión original. Le recuerdo que el libro no ha sido publicado todavía.
“No estoy segura de cómo quedará por fin el título, pero me gustaría que fuera así: “Benjamín: más sensato que esperar es morir”. Contiene palabras de él”.

Victor Mozo

9 marzo, 2016

Verdaderamente, UMAP quiere decir Unidades Militares de Ayuda (no de apoyo) a la producción. Se los dice un exrecluta de esa barbarie.

Gracias por el artículo. La profe Carolina! que bien! tuve la suerte de recibir un postgrado suyo sobre Identidad! Me parece genial que se publique este libro sobre un periodo gris de nuestra historia. Conocí y conozco a algunos que vivieron esa amarga experiencia, que los marcó para toda la vida. Gracias Carolina!

Dennis

9 marzo, 2016

Yo tambien estuve en la UMAP y aun guardo mi carnet de aquel momento q me toco vivir en la tierra en q naci.atropellos y trabajo forzado..comenzabavel trabajo antes del ananecer y terminaba cuando se ponia el Sol. Vi hombres llorar de rabia, llorar de impotencia y terror. Para tener uno o dos dias de descanso era necesario procurarse una herida con sutura…eso fue practica general. No debemos olvidar q esto ocurrio en las llanuras de Camagüey y q los medicos de los hospitales y labpoblacion nos trataban como habia el regimen q eramos: delincuentes.
Mi abuela fallecio en Cuba mientras yo estaba aislado y me avisaron cuando ya estaba enterrada en Cementerio Colón.
Me siento muy orgulloso de haber sido condenado por la tirania por no ser un genuflexo.

El comentario de Gema es de Adas.Duendes o Extraterrestre por que obligar a alguien a tirarse de un camión en marcha para declararlo intento de fuga como se hizo en la UMAT y el EJT no se puede enmascarar con ningún discurso barato.

placetas

9 marzo, 2016

el comentario de gema es lo mas inexacto que he leido #1 el s m o fue creado en el 1963 y las umap en el 1965 ya existian 2 llamados #2 los militare castigados fueron enviados a la umap como jefes de pelotones,de companias ,politicos y dema s y por cierto bastante mal que trataban a las personas bajo su mando.no se puede olvidar que no solo internaron homosexsuales sino todos aquellos jovenes que ellos creian desde su punto de vista habia que reeducar.y uno de esos puntos escuchar a los rolling stone hoy invitados especiales de aquellos que mandaron a Buena parte de la juventud para la umap

manuel fernandez

9 marzo, 2016

Lamento decir que aunque sea por razones de edicion como explica Abel (dice ser hijo de Carolonina) leo entre lineas que Carolina esta nadando entre dos aguas sin querer cruzar esa fina linea que las divide. Parcial no puede ser nadie que haya sufrido o tenga una persona querida que haya sufrido lo que sufrio Benjamin. Por otra parte Carolina cuan ligada estaba al “proceso” que pudo estudiar sicologia???? como pudo su mama viajar a Colombia en plenos 1970’s cuando nadie viajaba al “exterior” si no estaba “integrado” y por ultimo me someto a cuestionar: Abel su hijo es nombrado Abel por las sagradas escrituras??? o por Abel Santamaria???
Lo siento pero aqui hay algo que no encaja en esta novela…..
Y corroboro (Victor Mozo) las siglas UMAP leian: Unidades Militares de Ayuda (no de apoyo) a la producción.
Por supuesto siempre se ha dico que la vida es del color del cristal con que se mira. Yo la verdad de esos años solo puedo verla “NEGRA” .
Lo siento por Gema esta totalmente perdida………….

…se mezclan muchas cosas y mucas no tiene sentido mezclarlas… y se tergiversan muchas cosas…pobres…

Sr. Placetas, su criterio sobre mi “Inexactitud” lo está considerando usted por sí mismo, pues yo no di fecha alguna, por otra parte, los militares sancionados se incorporaban a esas unidades ejerciendo sus mismos rangos aunque, si ya estaban cubiertos los cargos, se incorporaban a las filas como cualquier soldado. En 1965, para darle un poco más de la exactitud que usted desea, ya se habían efectuado 2 llamados normales y dos Especiales del SMO., con anterioridad al establecimiento del SMO, los ingresos a las FAR, fueron voluntarios pero, el fantástico crecimiento de la técnica militar, requirió de la incorporación de jóvenes con mas nivel y en las cantidades superiores. Como siempre (en cualquier cosa que se trate) existieron jóvenes que eludían esta obligatoriedad con los argumentos más increíbles que se pudieran ver y escuchar, uno de ellos fue el de declararse homosexual, fue entonces que comenzaron a ser incluidos en esa fuerzas militares “diferentes”, no como “Campo de Concentración de Prisioneros”. Sino como “Unidades Militares de Ayuda a la Producción”, donde al igual que en cualquier tipo de unidad militar, en Cuba o donde sea, se trata a ningún elemento “Como Señoritas”; en esos lugares se estudiaron las artes militares según el nivel que correspondía a todo recluta, tenían sus armas de campana, hacían sus guardias y, a la vez participaban en un plan de producción determinado. Posteriormente, ese mismo ejercito paso a ser “El Ejercito Juvenil del Trabajo”….
Tal vez el Sr. David, considere todo esto como cuento de “Adas. Duendes o Extraterrestre” tal como él dice pero, mi escrito nada tiene que ver con acciones incorrectas por parte de nadie, tanto Jefes como subordinados, siempre han existido extremos pero no he hablado de ninguno de los casos. Respecto al Artículo de la Profesora, me parece muy importante y puede ser útil para muchas personas en el futuro pero a usted le aclaro, que “mi comentario” se refiere a la situación general de la Homofobia en casi todos los países, donde no es precisamente Cuba ni la primera ni la única ni mucho menos “la peor” de los casos, de ahí la referencia a la UMAP. Por demás, es normal que algunos alumnos (no siempre los mejores y más disciplinados) cataloguen a sus maestros y en algunos casos hasta a sus propios padres, como “Déspotas” y a las escuelas o lugares donde deben educarse o cumplir con alguna obligación social o laboral, como “campos de concentración” , pero eso es asunto de cada cual.

Esperamos ese libro necesario. Silvio hizo una canción a un amigo suyo (Eduardo Castañeda) q también se suicidó por aquellos años. Se titula “Variaciones sobre un viejo tema”, es una de sus inéditas preciosas q esperamos algún día salgan a la luz. Este es el texto:

VARIACIONES SOBRE UN VIEJO TEMA

A Eduardo Castañeda, en memoria

¿Dónde se es feliz que no haya un río
arrastrando piedras y señales?
¿Dónde hay un retrato que lleve puesta
la figura de toda la vida?

¿Dónde el suicidio quedó inutilizado?
¿Dónde se ahogan todas las encrucijadas?
¿Dónde termina una canción inquisitoria?
¿Dónde hay amigos de los cuerpos, finalmente?

Venga el futuro,
venga la muerte en optimismo,
para aquellos que yo sé que, como yo,
nacieron para navegar.

¿Qué cosa decir y hacernos buenos
cuando terminemos de soñarnos?
¿Con qué ortografía se escribe
la canción que abre las siete puertas?

¿Con cuál disparo correremos jardines,
llenos de humilde sensación de maravilla?
¿Con cuántas lámparas de aceite alumbraremos
el nacimiento de ese gran desconocido?

Venga el futuro
como el gran descubrimiento
de la ciudad que guarda sueños y habitantes.

Tendremos niños en los ojos,
y al percibir la vida
tendremos sangre en las uñas.
Pues ¿cómo ser feliz
sin dejar una huella?

(1969)

Roque Martínez

10 marzo, 2016

Es increible cómo se desfigura la historia más reciente, unas veces por ignorancia y otras por contarla del modo más agradable a ciertos oidos. Estudien bien las cosas, las épocas y no se prejuicien tanto buscando mimetismo entre la Revolución cubana y otras anteriores, tan gloriosas como aquella pero que cometieron errores que la nuestra pudo eludir. Además, de los que respondem a la naturaleza individual de cada quién, que no por gusto somos cada uno diferentes desde el primero hasta´el último que ahora msmo está en el vientre de una madre. Aclaro, adicionalmente, que si el poema-canción de Silvio está inspirado en el Castañeda que se suicidó en esos años, nada tuvo que ver con SMO, UMAP ni cosa por el estilo, era un joven graduado de historia, laboraba en un pretigioso diario y nadie ha sabido la causa de su errónea conducta.

ESTIMADA PROFESORA CAROLINA. ADMIRO SINCERAMENTE SU VALENTIA PERSONAL Y CIUDADANA AL DEVELAR DESDE UNA RECONSTRUCCIONDE SU EXPERIENCIA PERSONAL TAN AMERGO EPISODIO DE NUESTRA HISTORIA. YO, COMO MUCHOS ALUMNOS SUYOS, SEGUIMOS ATENTOS A SU MAGISTERIO Y VIRTUD PATRIA. EXITOS CON SU LIBRO.

manuel fernandez

10 marzo, 2016

Claro que se mezclan muchas cosas; y es que la “revolucion” no lo mezclo todo???
Y sobre todo forzo a las personas a someterse al juego que pudieramos llamar “de doble identidad”. Algunas no tubieron escapatoria y a otras les gusto el coqueteo para mantenerse a flote.
Y con el perdon creo que este es el caso. Creo que no puedes analizar algo aislado.
Todos sabemos lo que habia que hacer en la Cuba de esos años para entrar a la Universidad y lo que habia que hacer para mantenerse.
Coincido con lo que escribio el Sr. Roque: otras por contarla del modo más agradable a ciertos oidos.
Lo siento pero esto es lo que a mi que vivi esos años en la Isla me impresiona;
“estoy redimiendo a mi hermano pero sin salirme de la linea…….”

Muy bueno carola

Para Manuel Fernández:
Que importa si nombró a su hijo por las escrituras(Sagradas para algunos) o si lo hizo por Abel Santamaria(También sagrado para algunos)??????
Es su derecho nombrarlo como le de la gana y por la razón que mejor entienda!!
A ver si aprendemos a respetar la forma de pensar de los demás…
Otra cosa: Si la autora del Libro es miembro del PCC o simpatizante del PCC y a la misma vez quiere hablar de las UMAP y de la tragedia que fueron para muchos, específicamente para su hermano, que tiene de malo?
Y si no fuese del PCC ni simpatizante de éste y quiere hablar de las UMAP, que tiene de malo?
Acaso hay sólo una manera de ver lo que pasa en Cuba o lo que pasó??? Quien determina que es lo correcto? Donde quedan los criterios de quienes piensen diferente?
To le ran cia Manuel Fernández, to le ran cia…

Alberto

12 marzo, 2016

Coincido con Stauff. Hace falta que militantes, no militantes, burgueses en ciernes, burgueses venidos a menos, negros, blancos, homosexuales, heterosexuales, asexuados… y todo el que tenga algo que contar sobre las UMAP, se anime a hacerlo. Solo así lograremos desentrañar un poquito la verdad de esta mancha en la historia de Cuba.

Muchas felicidades Dra Carolina, por su valor, su profesionalismo, su honestidad y su compromiso con la verdad. Seguramente será un libro muy valioso para los cubanos que busquen un mejor país y que historias como las de su hermano no se repitan nunca más.

jose dario sanchez

15 marzo, 2016

Alberto: se la contare de forma rapida,veridica y callejeramente,o sea,la verdad verdadera.En Cuba,con el proceso de instauracion del regimen comunista,ellos (los comunistas) hicieron lo que siempre han hecho,en todas partes…por no tener otra via instaurar el terror…fusilaron,concentraron a los campesinos,reprimieron de todas formas…para inmovilizar al pueblo,para sembrarles en su alma el miedo…y asi poder gobernar.La Umap no fue un acto homofobico,los homesexuales “revolucionarios” no fueron a la UMAP.fue un acto de repression politica y le mezclaron con la clasica ” homophobia”,clasificacion que cae dentro de todo el imaginario hipocrita humano.Comprendio??No hay verdades particulares,hay “La Verdad”….lo que a veces es dura decirla,cuesta enemistades y a veces es hasta peligrosa decirla

Alfredo Marty

15 marzo, 2016

Excelente Carola, en cuanto salga me lo leo! Abrazos

Victor Mozo

17 marzo, 2016

UNIDADES MILITARES DE AYUDA A LA PRODUCCION (UMAP)

manuel fernandez

1 abril, 2016

STAUFF, ciertamente nombrar a los hijos como quieran las personas y pertertecer al partido comunista lo puede hacer el que quiera .
Lo importante si usted no entiede bien es que se pone de manifiesto la doble moral y la hipocrecia de muchos que en mi pais han sido participes de todo las cosas que han dañado a muchas personas.
En otras palabras esta señora se callo el “dolor” por lo que le causo a su hermano la muerte, mientras le convino para ejercer una Carrera que en Cuba solo la ejercian los que estaban “bien” identificados” con el “porceso revolucionario”.
Esas personas que estubieron bien identificadas con el proceso todo el que vivio esa etapa en Cuba sabemos lo que hacian para mantenerse “identificados”
ahora saca un dolo escondido para contarlo de una manera parzializada.
Lea lo que escribio Alberto, “solo hay una verdad” se cuentan clara y llanamente.

Hacen falta muchas profes Carolinas en este mundo y este libro como otros que están por escribirse nos deben servir para entender procesos oscuros que no tienen razón de ser, pero que ahí están en la historia nuestra, nos guste o nó, conflictos y zonas oscuras que nos muestran cual es el camino, porque la homofobia, la intolerancia, el desconociemiento del otro, la desconfianza solo nos arrancan el corazón de la nación cubana.

Rubén Lopez

1 octubre, 2016

Conocí a Carolina en la delegación al 9no Fetival Mubdial en Argelia , Se suspendió pero hicimos un viaje a la URSS y Bulgaria y andamos mucho ella y yo , conocí a su familia . Luego su otro hermano estudió conmigo ingeniería eléctrica en la Cujse.Conozco un poco la historia de ellos todos , pero cuanfoblea el libro sera como profundizar en una época en la que todos llevamos grandes heridas algunas sin cerrar , tengo amigos y familiares también victimas de la UMAP , algunos terminaron como Benjamin . Otros como yo , me dejo una cruz pesada para toda mi vuda. No es un quinquenio gris , aún el periodo gris persiste, menos gris , pero presente y algunos gritos de incendios vuelven a surgir ahora, Y me pregunto nunca pudiéramos llegar a una vida de igualdad con el vecino del norte? ,hay que verlo siempre como nuestro enemigo, o es nuestro escudo para ocultar nuestros enormes problemas ?

Stinmia Sasturain

4 junio, 2017

Mi comentario tan solo proviene de recuerdos del comienzo de mi adolescencia y quizas mi opinion no es correcta, mas sin embargo he de expresar lo sucedido tal y como lo veo aun. Cuando finalmente impusieron el Servicio Militar OBLIGATORIO a una ciudadania la cual, estaba hasta ese momento muy lejos de semejante concepto, algo un tanto jocoso comenzo a suceder. Por supuesto, la homosexualidad era algo que excluia a cualquier individuo de ser reclutado. Pero como existia una multitud de hombres a los cuales ni remotamente les interesaba tomar parte en semejante proyecto, muy pronto con ingenuidad cubana comenzaron a buscar alguna forma de no participar en lo que muchos consideraban un desvario. Y asi fue como de la manana a la noche, para el asombro de algunos observadores y la irritacion del gobierno, la poblacion masculina homosexual comenzo a tomar proporciones desmesuradas. Recluta tras recluta se declaraba homosexual pensando que ello no tendria repercusion y que al mismo tiempo los libraria del problema. Pero lo que sucedio es que el gobierno se les adelanto y les puso como alternativa de que hacian el servicio militar regular o los mandaban a la UMAP, lo cual era algo de muy peores consecuencias. Por esa misma razon, tambien enviaron a los que utilizaban la excusa de ser Testigos de Jehova, los cuales se niegan a participar en ejercitos y a los Catolicos de capirote los cuales declaraban que ellos tan solo le servirian al Papa de Roma. Por supuesto que algun tiempo despues, la UMAP tambien hizo la funcion de Gulag para ciertos otros tipos de disidencia, incluyendo licencias poeticas y fugas musicales. Adonde voy con mi historia, es que la UMAP no fue exclusivamente creada para castigar la orientacion sexual, sino como una medida para forzar la participacion en el furor belico que se le trataba de inculcar a la poblacion. La Revolucion Cubana, al igual que la Alemania Nazi, la Grecia Clasica y los Marines (entre otros tantos) podia ignorar un cierto tipo de homosexualidad de escaparate tanto y como los hombres actuaran en publico como “hiper machos” y las mujeres aceptaran el papel de “lesbianas prenadas y con marido”.

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