Impeachment en Brasil, Cuba y el Programa Mais Médicos

Conducido por el presidente del Supremo Tribunal Federal (STF), Ricardo Lewandowski, el senado brasileño cumplió el trámite –el resultado era ya sentencia pretérita– y por 61 votos a favor y contra 20, aprobó la semana pasada la destitución de la presidenta democráticamente electa de Brasil, Dilma Rousseff. Ocupa su lugar, Michel Temer (PMDB), su vicepresidente durante este segundo período de mandato y al que no me atrevo a catalogar ni siquiera como ex aliado de la mandataria.

El analista de política internacional Pedro R. Brieger ha resumido lo acontecido en el senado brasileño con la frase: votada por 54 millones. Destituida por 61. Si bien la aritmética de este resultado es más compleja –muchos de esos votos se deben a la mencionada fórmula Dilma-Temer que la expresidenta presentó en su candidatura de 2014–, la frase tiene un núcleo central incuestionable. La aprobación del proceso de impeachment se traduce inmediatamente en el hecho de que Brasil será dirigido por un político que, de efectuarse elecciones generales en este momento, obtendría sólo el 5 por ciento de los votos. Es más, Brasil está dirigido hoy por un funcionario que no podrá ocupar cargos políticos cuando acabe su mandato, pues el pasado 3 de mayo fue condenado por el Tribunal Regional Electoral de São Paulo debido a la realización de donaciones de campaña superiores al límite legal.

Ante la incapacidad de demostrar los supuestos delitos fiscales, los crímenes de responsabilidad, único sustento legal para el proceso de impeachment, la Presidenta fue condenada por una mayoría de hombres blancos usando como mayor argumento el culto a Dios y a la familia, en su concepción más tradicional.

Es este el resultado de un país con más iglesias que escuelas, con más devotos que ciudadanos. Es también el resultado de una nación en la que el 54 por ciento de la población es negra, el 51 por ciento es mujer y sin embargo posee un sistema político constituido por instituciones como la Cámara de Representantes, donde el 90 por ciento de los diputados son blancos, el 90 por ciento hombres y menos del 1 por ciento mujeres negras. Esta, además, es la consecuencia de un proceso que fue liderado por políticos como Eduardo Cunha expresidente de la Cámara de Representantes, y Renan Calheiros, presidente del Senado, contra quienes están emitidas órdenes de prisión por el procurador general de la República, Rodrigo Janot.

En el sendero que ha conducido hasta aquí no han faltado errores de la (ex)guerrillera y del Partido de los Trabajadores (PT), que ellos mismos, en mayor o menor medida, han reconocido. Hubo fallos de conducción, fallos de identidad y de aptitud. Lo atestiguan las alianzas con varios de los conductores del impeachment, el lamentable episodio de la hidroeléctrica de Belo Monte e incluso la tímida respuesta y, a mi juicio, limitada lectura ante las movilizaciones de marzo de 2015 y 2016.

Resulta revelador el hecho de que incluso muchos de quienes votaron la salida definitiva de la expresidenta, inmediatamente después votaron en contra de retirarle sus derechos políticos.

Pero no existe sombra sin al menos trazas de luz. Más de 100 000 personas se manifestaron en São Paulo el pasado domingo exigiendo la salida de Michel Temer. En Brasil comienza a tomar fuerzas el llamado a elecciones generales como opción democrática al golpe parlamentario. Dilma Rousseff durante su primer discurso como expresidenta ha prometido la activación de una firme oposición al gobierno de Temer –téngase en cuenta que el PT posee 70 diputados (13,65 por ciento) en la Cámara, y 12 senadores (14,5 por ciento). Por su parte, el expresidente Luiz Ignacio Lula da Silva ha reactivado su participación en la vida política del país y ha propuesto la creación de un frente amplio de izquierda para enfrentar al gobierno de Temer. Según la más reciente encuesta de Datafolha Lula lidera la intención de votos en torno a elecciones presidenciales (22 por ciento).

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El futuro de Mais Médicos

Desde la instauración del gobierno provisorio liderado por Michel Temer, el pasado 12 de mayo, varios medios –sobre todo de izquierda– informaron sobre la posibilidad de un eventual cierre del programa federal Mais Médicos. Lanzado por Dilma en 2013, el programa tiene como objetivo principal suministrar atención médica a comunidades brasileñas con limitado o inexistente sistema de salud. Desde su inicio ha tenido que enfrentar fuertes críticas de Asociaciones y Colegios Médicos del país así como de figuras que acusan al PT de usar el programa como vehículo para realizar campañas políticas.

La oposición al programa ha sido particularmente agresiva en torno a la participación de los médicos cubanos. Hace algunas semanas el senador Cássio Cunha Lima (PSDB), calificó a Mais Médicos como una ingeniosa maniobra del PT y sugirió que los profesionales cubanos podrían actuar adoctrinando ideológicamente a las poblaciones pobres. Por su parte, el senador Mário Couto (PSDB) criticó el acuerdo con Cuba debido a que “se establece con una dictadura”. Por demás, desde la instauración del proceso de impeachment se han sucedido enfáticas declaraciones del nuevo Ministro de Relaciones Exteriores brasileño, el senador José Serra (PSDB-SP) rechazando la posición asumida por los países miembros del ALBA, con particular mención a Cuba, Venezuela, Bolivia y Ecuador –estos tres últimos acaban de anunciar la retirada de sus embajadores de Brasil–.

Concretada la destitución definitiva de Dilma Rousseff ¿cuál es la situación actual y el futuro del Programa y particularmente de la participación de los médicos cubanos?

Según datos publicados recientemente por Folha de São Paulo, 11 429 cooperantes cubanos se incorporaron al programa Mais Médicos a partir de agosto de 2013, representando el 62,65 por ciento de los 18 240 profesionales que actuarían en Brasil. Las disposiciones iniciales del Programa establecían una duración de tres años (2013-2016), período durante el cual los profesionales cubanos –extranjeros en general– podrían ejercer sin necesidad de revalidar su título. Transcurrido este tiempo, y en caso de prorrogación de Mais Médicos, sólo aquellos que revalidaran en universidades públicas brasileñas podrían continuar participando del Programa. Como ya se ha mencionado aquí, en medio del torbellino político que sacude a Brasil desde hace varios meses, no pocos conjeturaban sobre una eventual finalización del proyecto, potenciado por la destitución definitiva de Dilma.

Sin embargo, en abril pasado, entró en vigor la Medida Provisoria 723/2016 dictada por la expresidenta que eliminaba el requisito de revalidación para la continuidad en el programa de los galenos extranjeros. La medida fue aprobada por la Cámara de los Diputados y por el Senado brasileño, los días 22 y 26 de agosto, respectivamente. De esta manera el Programa Mais Médicos fue prorrogado por otros tres años. Dicha prorrogación incluye la participación de los profesionales cubanos, aunque el ahora presidente –no electo– Michel Temer y su Ministro de Salud Pública, Ricardo Barros, han sido enfáticos en que se comenzarán a tomar medidas para aumentar la incorporación de médicos brasileños y en consecuencia, reducir el número de profesionales extranjeros.

La extensión del Programa es una buena noticia que está más relacionada con sus incontestables resultados que con la voluntad política del nuevo equipo de gobierno. En Brasil, Mais Médicos es ampliamente defendido por un elevado porcentaje de la población, algunos gobernadores y sobre todo por las autoridades municipales (prefeitos y secretarios de salud). Estos últimos lideraron las presiones para que la Cámara, el Senado y el Gobierno Federal aceptaran prorrogar el Programa. Por otra parte los resultados de Mais Médicos han sido avalados por la ONU y por varias instituciones brasileñas.

Un estudio de la Universidad Federal de Minas Gerais en el que participaron 14 000 personas de 700 municipios brasileños informó que los médicos del Programa recibieron en media un nota de 9/10, 55 por ciento de los consultados dieron la máxima calificación y el 87 por ciento elogiaron el trabajo de los médicos. En la argumentación de la propuesta de prórroga del Programa aprobada por la Cámara de Representantes se mencionó además que cerca de 63 millones de brasileños, equivalente a cerca del 30 por ciento da población, han sido atendidos por el Programa. Es decir, el Programa, que cuenta con más de un 60 por ciento de participación cubana ha alcanzado excelentes resultados y en consecuencia pacientes y autoridades aspiran a la permanencia de esos profesionales cubanos en Brasil.

Foto: Eraldo Peres / AP.
Foto: Eraldo Peres / AP.

Hasta 2019

Aprobada la prorrogación, un elevado de número de médicos cubanos continuará colaborando con Mais Médicos hasta 2019. Sin embargo, todo parece indicar que no serán los mismos profesionales que inauguraron el Programa en agosto de 2013. En primer lugar porque los contratos individuales firmados entre los colaboradores y la Comercializadora de Servicios Médicos S.A. establecen que “el retorno de los cubanos que arribaron a Brasil a partir de agosto de 2013, se produciría pasados los tres años desde la llegada a la República Federativa de Brasil”. Por otra parte, las autoridades cubanas han decidido no prorrogar el contrato por otros tres años a las mismas personas que ya estuvieron allí y priorizar el envío de nuevos médicos. Así ha sido informado por varios medios en Brasil.

OnCuba pudo confirmar en conversación con varios profesionales pertenecientes a los grupos que arribaron a Brasil en 2013, que las autoridades cubanas ya han notificado sobre su retorno definitivo a la Isla a partir de noviembre próximo. Consultados sobre esta decisión –que contrasta con los elevados niveles de permanencia en el Programa de nuestros profesionales, informados por DataFolha (92 por ciento) – varios colaboradores comentaron que si bien la disposición ya fue comunicada, ellos esperan que sea reversible. No quieren marcharse. Comentan además que la negativa por parte del Estado cubano a que sean prorrogados para ellos mismos los contratos ha causado incomodidad en muchos médicos así como preocupación en la población atendida y en algunas secretarías municipales de salud.

Teniendo en cuenta los vínculos ya establecidos con los pacientes y autoridades brasileñas, los elementos culturales de la población y el precedente de la Misión Médica en Venezuela, en la que los contratos fueron extendidos hasta alcanzar, en algunos casos, más de siete años –agregan–, muchos creían que la opción iba a ser prorrogar el contrato a quienes ya estaban en Brasil.

Otros, sin embargo, comentaron a OnCuba que “entienden la lógica de que se brinde oportunidad profesional y económica, un aire, a los que están allá, siempre que esto no implique que haya que esperar cinco años para volver a salir de misión”, como ha comenzado a divulgarse extraoficialmente.

Más allá de la estrategia de reemplazo del grupo de profesionales iniciadores del Programa –en cualquier caso debatible–, la participación cubana en Mais Médicos, se extenderá, a pesar del proceso de impeachment. Así lo hizo saber la vice-ministra cubana de Salud Pública, Marcia Cobas Ruiz durante una reunión con el ministro brasileño Ricardo Barros y representantes de la OPS realizada en Brasilia, en julio pasado. Durante ese encuentro Cobas Ruiz aseguró que “Cuba respetaría los contratos iniciales firmados con Brasil y la OPS y continuaría su participación en el Programa, aunque existen una serie de factores que deben ser revisados”.

Uno de esos factores es la solicitud de un aumento del 30 por ciento en el salario de los cooperantes. La viceministra cubana justificó el pedido argumentando la desvalorización que ha sufrido la moneda brasileña (Real-R$) desde 2013, sin que se hayan producido reajustes. Actualmente Brasil paga R$ 10 513 a cada profesional extranjero que participa en el programa. Los médicos cubanos reciben cerca de un 33 por ciento de ese valor (R$ 3000). El resto es transferido por mediación de la OPS al gobierno de la Isla. La solicitud de aumento salarial solicitada por Cuba se encuentra actualmente bajo análisis.

Medios brasileños han informado que las autoridades de ese país han ofrecido un reajuste del 10 por ciento que en cualquier caso no se produciría en 2016. Se espera que de producirse el aumento en el salario “global” solicitado, se refleje también en el que reciben los cooperantes cubanos que no sufrió reajuste durante este trienio a pesar de la referida desvalorización del real brasileño.

Avalado por la Cámara y el Senado brasileño pero sobre todo por sus resultados que incluyen haber suministrado atención médica a cerca de 63 millones de brasileños (el 30 por ciento de la población), Mais Médicos ha sobrevivido al proceso de impeachment. Mais Médicos, continúa. Y lo hará, todo indica, con –renovada– participación de profesionales cubanos.

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Comentarios

El artículo esta bastante abarcador y gustaría de dar sólo una pequeña corrección y unos comentarios.
Michel Tener es miembro del Partido del Movimiento Democrático Brasileño o PMDB no del PSDB como aparece en la 4ta línea de este artículo. El PSDB es el partido de la opocisión al PT. El PT formó, desde que llegó Lula a la presidéncia en 2003, una alianza con el PMDB razón por la cuál Michel Temer era el vicepresidente de Dilma.
Respecto a la encuesta realizada por Datafolha en julio, y como puede ser constatado en el link que el autor coloca, Lula ganaría en una primera vuelta de las elecciones ante diferentes escenários (candidatos a la presidéncia) pero eso conduciría a una segunda vuelta en la que Lula perdería frente a todos los posibles contrincantes como aparece en ese mismo link. De cualquier manera en las elecciones del 2014 encuestas de Datafolha y otras empresas dedicadas a este ramo no fueron muy acertadas. La encuenta citada entrevistó a 2792 personas en 171 municípios, algo irrelevante frente a más de 100 millones de votantes en 5570 munícipios además de que dudo que surjan elecciones adelantadas como todos lo que se oponen al impeachment desean. La situación de popularidad/impopularidad de Temer, Lula etc… puedo cambiar bastante en 2 años. Si Brasil sale de la mayor recesion desde los años 30 del siglo XX el PT con Lula a la cabeza puede irse olvidando de regresar nuevamente al poder. Pues fué bajo el PT (claro con factores externos e internos que complicaron el panorama) que el país ha llegado a esta crisis económica con caídas del PIB por el sexto cuatrimes consecutivo.
Respecto al programa Mais Médicos resulta llamativo, aunque lógico, que del grupo del Alba, Cuba haya sido el único país en no cortar tajantemente relaciones con el gigante sudamericano quedándo sólo en un declaración del MINREX hecha pública. Declaración firme, con derecho a palabra “imperialismo” y todo pero palabras son palabras y retirar embajadores es harina de otro costal sobre todo si hacemos una pequeña cuenta usando los datos ofrecidos en este mismo artículo: 11 429 (médicos) * 0.77 * 10 513 (cantidad de dinero que la OPS repasa al gobierno cubano o el 77% de lo que le pagan al médico) = 92 517 869,3 R$ o al cambio de hoy dia 06/09 (1 $ = 3,207 $R) da la jugosa cantidad de 28 848 727,6 $ al mes !!! o sea casi 29 millones de dólares. Claro, un dia como hoy pero del 2013 el $ se cotizaba a 2,30 $R dando 40 millones mensuales en aquél entonces cuando comenzó el programa. Posiblemente se renegocíe el aumento del 30% pero dudo que quede en ese porciento pues las finazas Brasileras están críticas.
Finalmente quisiera que se actualizara la noticia sobre los familiares acompañantes que en su momento las autoridades Brasileras permitieron se unieran a los médicos cubanos lo que provocó una infeliz reacción del MINSAP forzando a los médicos a regresar (suspender la misión) si no le pedian a su familiar más cercano regresar a Cuba en no más de 30 dias. En que quedó eso ??

PURA DEMAGOGIA DE LOS GOLPISTAS, NINGUN MEDICO BRASILENO VA A IR A TRABAJAR A LOS LUGARES DONDE LO HACEN LOS CUBANOS, LA MISMA HISTORIA DE ECUADOR. LOS COLEGIOS MEDICOS DE LA REGION SON PURA REACCION, NO LES IMPORTAN LOS PACIENTES, SOLO SUS GANANCIAS, COMO LOS MEDICOS CUBANOS NO HAY.

Amilcar Pérez Riverol

7 septiembre, 2016

Estimado lector Amd:
Ante todo permítame agradecer su comentario y oportuna indicación del desliz relacionado con las siglas del partido al que pertenece el ahora mandatario brasileño, Michel Temer (PMDB). Desafortunadamente tratándose de siglas, el error “inercial” adquiere una connotación mayor. Ya fue corregido en el texto.
En cuanto a su comentario sobre la encuesta de Datafolha, quisiera acotar que los datos fueron citados solo para ilustrar la idea de que incluso en el actual escenario político brasileño “no existe sombra sin al menos trazas de luz”. En ningún caso intentamos sugerir la posibilidad de una victoria petista en el hipotético escenario de elecciones directas. Directas que por demás me parecen improbables a pesar de la presentación de la Proposta de Emenda Constitucional 28/2016. Ratifico, sin embargo que el hecho de que Lula -afectado por las recientes acusaciones que terminaron por transformarlo en acusado en la Operación Lava Jato y de los bajos índices de popularidad del PT-continúe liderando las encuestas entre los candidatos individuales, es una señal de luz. Más allá de Lula -soy partidario de los relevos- por las ideas que él representa. Concordamos en la afirmación de que si bien no existe claridad en quien ganaría unas hipotéticas generales ahora, o las de 2018, lo que sí parece evidente es la imposibilidad de que sea el PT. No habrá regreso a Planalto para el partido sin una profunda revisión de los errores, reestructuración y sobre todo sin la superación de la imagen en torno a que el PT y sus políticas son los principales responsables de la crisis económica que vive la nación. Eso lleva más tiempo que el cercano 2018.
Respecto a su pregunta relacionada con los familiares de los médicos sería impropio responderle sin una investigación seria y argumentada sobre el tema. Podría ser objeto de otro texto.
Saludos,
Amilcar

Muy interesante el artículo, pero quedaron puntos que no se tocaron , por ejemplo aquí en brasil hay más de 1000 médicos cubanos con residencia permanente que se han casado con brasileño o brasileña, y hay muchos que tienen hijos incluso mayores de 1 año, la pregunta que yo hago es la siguente que va hacer cuba con esos médicos , sin contar los que han optado por viajar a terceros países cifras que no se sabem pero debe ser bien alta .

Lo mejor de todo esto es que ya se está manejando trasfondo,reconocer los diplomas de los profesionales que lleven mas de dos años ejerciendo en el sistema de salud primario en Brasil,así que Cuba se apure en sacarlos porque de lis 11000 regresaran 1000,entre los casamientos arreglados,y el programa CMPP,retornaran a Cuba menos del 30%,no es secreto para nadie que muchos médicos ya se han acostumbrado al buen vivir en Brasil y retornar para el i infierno jamas .

Ahh en cuanto a la foto con la presidenta Filma que encabeza este artículo, hay 4 médico que ya se encuentran en los EEUU ,y dos doctoras casadas con brasileños que ironía mejor que doble moral del destino.

Buen artículo.
Lo ideal seria renovar a los médicos q ya trabajan en el programa.
Lo otro seria estimular conductas de diferentes, en la cuales casarse fue un prêmio.
Está generacion merece un estímulo después de multiples misiones, divórcios , problemas con los hijos, transtornos afectivos.
Acredito que hara una valoração general y profunda del tema

Comento que algunos secretária de saúde estan solicitando lá permanência de sus médicos y los prefeito los plantearon lo mismo.

Estimado Amilcar:
Gracias por su respuesta. Oficialmente, hasta donde sé, existen 34 partidos en Brasil y la inmensa mayoría de elllos usan siglas de 3 o 4 letras comenzando con la letra P, o sea que trocar una S por una M en PSDB por PMDB es muy factible y celebro qe haya sido corregido error “inercial”. Yo también pienso que la imagen del PT ha salido muy dañada especialmente porque la inmensa mayoría de los medios de comunicación Brasileros con el gupo Oglobo a la cabeza se encargaron de reforzar todos los errores a diferentes niveles (económicos, políticos, éticos, de comunicación y propaganda y un largo etc…) que el PT cometió en los años que estuvo en el poder. Dificilmente el PT entre a Plananalto en un período de tiempo de corto o mediano plazo. Yo concuerdo con usted en la renovación y en ese sentido pienso que puediese emergir la figura de Ciro Gomes (PDT) quién ya se postuló para presidente en 1998 y 2002. El PDT es un partido de centro izquierda y la imagen de la izquierda esta relacionada al PT obviamente y por tanto también dañada. Ciro aparece en la encuenta de Datafolha que usted refiere con bajos índices de popularidad, mas, el pueblo Brasilero parece ser muy visual y Ciro ha aparecido muy poco en la media últimamente por lo que podría explicarse la poca aceptación aunque, repitiendo, no confío mucho en Datafolha y menos a dos años de las elecciones en las que pueden cambiar varias cosas y se preveé que la situación económica comience a mejorar.
Respecto a la situación de lo los más de 11 000 médicos, que es lo más le interesa al lector cubano, le agradecería una investigación sobre el tema que le pregunté y un seguimiento del mismo, por ejemplo, cuando se aclare si permanecerán o no todos, la mayoría o la minoría, de los médicos que estan prestando servicios actualmente en Brasil.

No veo razón que para defender el programa de los médicos haya que tirarle tanto al gobierno de Brasil y a los brasileños. Lo primero que diría a su favor es que Brasil es una Democracia y ellos mismo han elegidos a sus gobernantes libremente, independientemente de sexo, raza, religión y demás. . El mismo sistema Jurídico que encausó a la Presidenta por considerar que había violado la Constitución es el mismo que también ha acusado a el ex presidente de la Cámara de Diputados Eduardo Cunha, de “detentar cuentas millonarias en el extranjero procedentes de los sobornos interminables de Petrobras”. En ambos casos llevados a cabo en absoluto respeto a lo que establecen las leyes y la Constitución brasileñas.
Tampoco nos queda claro si los brasileños que votaron al Partido de los Trabajadores durante todos estos años o cuando el ex-presidente Lula tenia un 80% de aprobación, los brasileños eran ya “devotos” o cuando fue que se produjo la conversión ni por que sucedió.
Me gustaría que los médicos cubanos se quedaran en Brasil si así lo desean, pero no me parece muy acertado tirarles piedras al tejado del vecino, cuando el de uno es de cristal.

Amilcar Pérez Riverol

10 septiembre, 2016

Estimado Tony:
Ante todo le agradecemos su lectura del texto y posterior comentario. Permítame realizar un par de observaciones al respecto. Usted coloca en la ecuación una condicionalidad que nunca fue incluida en este trabajo. Nadie está defendiendo a Mais Médicos sobre la base de atacar, ni al gobierno -concepto que sobrepasa las fronteras de Cámara y Senado- y aún menos -mucho menos- al pueblo brasileño. Entre otras muchas cosas porque Mais Médicos, como plantea el texto, se defiende por logros propios, no con ataques a entidades externas. Brasil posee estructuras, instituciones y sistema de gobierno democráticos, ya que funcione como una democracia como a la que me imagino usted se refiere, es otro tema. Una vez escribí que una democracia no lo es, hasta que cada ciudadano, o la mayoría de los ciudadanos del país no esté lo suficientemente preparado para usarla. Brasil, estimado Tony, no es el caso. Yo te podría dar un gran número de datos, pero extenderían mucho esta argumentación. Le dejo el link de un texto que publiqué con la revista argentina Nodal que compila varios de esos argumentos. http://www.nodal.am/2016/05/impeachment-en-brasil-oleo-de-una-crisis-politica-por-amilcar-perez-riverol/
Con respecto a las piedras sobre el tejado ajeno, supongo que usted no sea lector asiduo de esta revista. Pocas publicaciones cubanas miran tanto a nuestro tejado -no para lanzarle piedras sino para curar sus goteras- como OnCuba. Le recomiendo la lectura de varios de nuestros columnistas, los actuales y los pretéritos, y si no fuera suficiente, lea algo de quienes sistemáticamente nos apedrean, por correr el riesgo de subirnos al tejado e intentar curas el vidrio quebrado o agujereado. Y ya por último, le recomiendo que se acerque a la cobertura de medios tan prestigiosos como CNN, El País, The Huffington Post, y encontrará varios análisis en torno a la actual situación de la democracia brasileña muy semejantes a los expuestos aquí. Saludos, Amilcar

Señor Almicar:

Creo que debió escribir dos artículos separados. Uno sobre Brasil y otro sobre los médicos cubanos. Lo que me llamo la atencion de su respuesta fue lo que usted llama ahora, “eso es otro tema”, Cuando es precisamente, El Tema. Mi principal critica a su articulo:

“la Presidenta fue condenada por una mayoría de hombres blancos usando como mayor argumento el culto a Dios y a la familia, en su concepción más tradicional.”

” este el resultado de un país con más iglesias que escuelas, con más devotos que ciudadanos. Es también el resultado de una nación en la que el 54 por ciento de la población es negra ……”

No se a otros lectores, pero por lo menos a mi su escrito me dio la impresión que estábamos asistiendo a un linchamiento en Alabama por el KKK en los años 20 del siglo pasado y no a una votación de un Senado Democrático donde entre los que votaron a favor del Impeachment son senadores aliados del propio Partido de los Trabajadores del cual es miembro la señora Rousseff. Valga decir también que no veo nada malo en argumentar a favor de Dios y la Familia.

Su afirmación que el 54% de la población brasileña es negra también me evoca los Estados Unidos, donde cualquier persona aun los que tienen de negro y pasan por blanco son considerados “Negros”. En EEUU no existe el mulato, el mestizo. Esto de blancos y negros solamente es o de norteamericanos o de países europeos ex-coloniales, (“Colour people”). En EEUU el 52% de los que llaman negros son mestizos y tiene de blanco y de negro (1). Según el Censo de 2010 en Brasil el 47.73% son blancos, el 43.13% son mestizos y solamente el 7.61% negros. Es Brasil precisamente el único país de Sudamerica que se enorgullece de su mestizaje.

He buscado el dato donde aparezca que en Brasil “hay mas iglesias que escuelas” . No lo encuentro por ninguna parte. Si le puede informar que en el año 2013 los católicos representaban el 64% de la población de Brasil y el total de iglesias católicas era de 10,218. Ese mismo año solamente en Educación Básicas el total de escuelas en Brasil era de 190,706. Cifra que ha aumentado en los últimos años. No he contado todas las iglesias Protestantes, Evangélicas y otras, pero por mucho que hayan aumentado ultimate no creo que lleguen a una fracción de las escuelas. Aunque dichas con mucha convicción y pasión son estas afirmaciones erróneas lo que hace que su articulo se empañe, no por otra cosa. Sobre sus sugerencias de lecturas le daré mi opinión mas adelante si tengo tiempo. Saludos.

(1) Si la mayoría de los afro-descendientes norteamericanos se llaman “black”, es por un cuestión de orgullo racial, no porque lo sean.

Osvaldo Fonseca

11 septiembre, 2016

Hola Amilcar, muy buen artículo y muy buena respuesta al comentario de Tony. Estoy en Brasil desde hace algún tiempo y he visto como funcionan las diferentes fuerzas políticas aquí. Puede ver casi todo el Juicio Político contra la Presidente Dilma Russeff. Por tanto, concuerdo con el análisis que haces en la primera parte del artículo, además, este tema también es así visto por gran parte de los brasileros que conozco. Mi opinión es que lo que aquí ha sucedido es que un montón de bandidos han llegado al poder de manera muy sucia, arrancando de la presidencia a uno de los pocos políticos honestos que hay en este país.

Amilcar Pérez Riverol

11 septiembre, 2016

Estimado Tony:
No pretendo extender este intercambio porque creo firmemente que sería más saludable visitar las referencias. Sólo un cuarteto de observaciones adicionales. Cuando escribí “ese es otro tema”, estaba simplemente utilizando una frase coloquial similar a “ya eso son otros cinco pesos”. Quise expresar que una cosa es que se tengan las estructuras, instituciones, leyes democráticas, y otra muy diferente, que funcione la democracia.
Usted como lector tiene toda la libertad para interpretar el texto en la dimensión que quiera otorgarle. Yo le dejo un grupo de datos relacionados con lo que usted llama senado democrático, sistema democrático brasileño. De los 513 diputados que votaron en la Cámara la apertura del proceso de impeachment en abril pasado, 298 (58%) ya fueron condenados o respondían a procesos judiciales de alguna naturaleza en Brasil -incluidos Paulo Maluf, ex prefeito de Sao Paulo que es buscado por la Interpol y el hoy reo del Supremo Tribunal Federal, y presidente de la Cámara en el momento de la votación, Eduardo Cunha- Sigo. Según un artículo de El País -fíjese El País, no Granma, Rebelión o Telesur-, http://brasil.elpais.com/brasil/2016/04/18/politica/1461006801_815888.html el 49% de los diputados elegidos en 2014 y que conforman la Cámara hoy, tiene algún antecedente familiar en esa casa. Antecedentes que en algunos casos se remontan a la época colonial y a los que el artículo llama, Las Dinastías de la Cámara. Supongo que no necesite extenderme en explicar que democracia y dinastías no suenan a sinónimos. Si vamos al Senado el cuadro no varía mucho. Nuevamente El País -http://brasil.elpais.com/brasil/2016/05/10/politica/1462910494_551515.html- nos dice que cerca del 60% de los senadores que juzgaron a Dilma tienen temas pendientes con la justicia. Le recomiendo especialmente ese texto para que lea de senadores sustitutos (11) que no fueron elegidos por votos y que probablemente son donadores de campañas -según Andrei Roman, politólogo formado en Harvard- El propio Renan Calheiros, presidente del senado, es objetivo de once investigaciones, muchas de ellas relacionadas con la Operación Lava Jato. ¿Entiende a qué me refiero cuando digo tener estructuras, instituciones, leyes como parte de un diseño democrático es una cosa, pero que la democracia en realidad funcione, “es otro tema, son otros cinco pesos”
Finalmente, en torno a su análisis sobre los datos étnicos de Brasil, en efecto ese 54% incluye a los que el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística -no yo- define como negros (pretos y pardos). En todo caso, no blancos que siendo mayoría en la población tienen entre un 10-20% de representación en la Cámara. Saludos, Amilcar

jose dario sanchez

13 septiembre, 2016

por que el autor si puede no me dice como no vieron antes de elegir al vicepresidente que malo era ??No sera que el partido del vicepresidente era esencial para que ganara Dilma?? O es que el autor cree que Brasil es Dilma y Lula ???

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