¿Seré una madre antivacunas?

Tengo un malestar provocado por la reactivación de la vacuna toxoide tetánico. Febrícula de unos 37 grados Celsius, un cansancio atroz, desgano. Soy blandita por 48 horas. Soy dependiente. Mi bebé se mueve molesto, imagino que por mi indisposición.

Me ha ocurrido lo mismo con las dos dosis de esta vacuna reglamentaria para mujeres embarazadas en Cuba, si no las has reactivado en 10 años.

Se trata de inmunizarte al inocular la toxina bacteriana del tétanos, atenuada por procedimientos químicos, como productos o calor, una práctica de principios del siglo XX (1909 para ser exacta), para prevenir una enfermedad grave producida por un bacilo que penetra, usualmente, por heridas y ataca al sistema nervioso, entre 6 y 25 días después de entrar al organismo.

Los síntomas de la enfermedad son horribles: fiebre, contracción dolorosa y permanente, dolor de cabeza y crisis convulsivas. Una vez enfermos, la primera manifestación es una contractura muscular que impide abrir la boca hasta la posibilidad de una muerte por asfixia.

Para prevenir el tétanos, se traza un calendario de vacunación para la madre (también para nuestros hijos). Además de otras vacunas previstas y garantizadas por el sistema de salud cubano, como la antigripal, que decidí no reactivar ante la alerta de mujeres embarazadas cercanas con gripes fuertes tras la vacunación.

Pero no quiero escribir sobre tétanos o gripes, sino del creciente movimiento mundial antivacunas. Aclaro que aún no me he situado en ninguno de los dos bandos, aunque comienzo a valorar los argumentos a favor y en contra de la vacunación.

Si las vacunas comenzaron a proliferar tal como las conocemos a inicios del siglo XVIII, el movimiento antivacunas primigenio está relacionado con las iglesias anglicanas, luego de que el científico británico Edward Jenner descubriera esta solución para la viruela, erradicada totalmente 70 años después del descubrimiento de la vacuna, según declaración oficial de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Sin embargo, los primeros grupos antivacunas organizados surgieron en Reino Unido, a mediados del XX, en respuesta a la obligatoriedad de la vacunación, establecida por medio de leyes punitivas para los padres que no quisieran someter a sus hijos al método preventivo.

Hoy, si bien no es homogéneo, se sabe que el movimiento antivacunas está más arraigado en unos países que en otros. En países desarrollados está liderado por familias con un nivel cultural superior a la media.

Algunos de los grupos más radicales alegan razones ideológicas que se relacionan con estilos de vida naturistas en tipos de crianza, dietas y costumbres.

Otros, rechazan algunas vacunas o aspectos relacionados con la vacunación, como el empleo de timerosal en los preparados; o la obligatoriedad de esta práctica en los países que, como Cuba, lo tienen legislado.

Los motivos de tales oposiciones van desde las creencias religiosas hasta la percepción creciente de falta de transparencia de la industria farmacéutica, de gestores políticos y expertos, la crisis de institucionalidad circundante; así como dudas sobre la eficacia, riesgos y consecuencias de la vacunación.

Otra vez no consigo datos cubanos para documentar esta polémica. Así que, según encuesta a 4,000 padres estadounidenses, 72% vacunan a sus hijos como está establecido, 28% expresan dudas. Entre los dudosos, 9% acepta la vacunación a pesar no estar seguro de haber hecho lo correcto, 13% la atrasa y 6% la rechaza.

Una pesquisa electrónica entre pediatras europeos revela que 93% estima que el rechazo total a las vacunas se da en menos del 1% de los padres. El rechazo parcial lo ubican entre 1% y 5%.  La respuesta de estos médicos es de enfoque conciliador para tomar decisiones compartidas en 69%.

¿Qué hago, entonces? No lo sé. Siento que tengo poco tiempo para tomar esta decisión. Aunque, en mi balanza, las reacciones de mi propio cuerpo, mis conceptos más naturistas de vida, mi descreimiento en la institucionalidad, mi fobia a la imposición, me hacen propensa a ser una madre antivacunas.

¿Qué has hecho tú con tus hijos? ¿Qué harías de estar en mi lugar? Dos preguntas que buscan auxilio. Y, también –por qué no–, abrir este debate en nuestra isla.

Solo me queda, a manera de coletilla importante, recomendarles a mujeres que planean ser madres y no están en el bando radical contrario, que mantengan su hoja de vacunación al día, para que sus efectos secundarios no provoquen malestares ni en ellas ni en sus criaturas.

Artículos Relacionados

Comentarios

Habanero

21 agosto, 2018

No se vacune compañera, ojalá que no se infecte con el bacilo tetánico…Suerte… y en favor de usted y de su salud, espero no se incorpore al bando radical de los que creen en la pseudociencia y se piensan que eso es estar a la vanguardia y en contra de las instituciones, porque eso es lo que está de moda… la ciencia es por defecto, un proceso destinada a explicar fenómenos, y las relaciones entres hechos y está mas que probado que las vacunas si ayudan. Si no lo sabe, hay quienes dicen que nos vacunan ya con el germen del consumismo y que es una de las cuestiones que tiene al planeta como lo tiene, puras boberas, pero usted ya es grande y sabe decidir… Ni que decir de la salud de su bebé… Una cosa es ser feminista y escribir a favor de los derechos de las mujeres a la igualdad, con los que estoy totalmente de acuerdo, y otra es declararse propensa a ser madre antivacunas, en cuyo caso usted estaría entrando en franca contradicción… Pero que cosa no somos sino seres contradictorios que se regodean unas veces con sus buenas acciones, mientras otras veces bajamos la cabeza o miramos de ladito para que no nos afecten los serios problemas que estamos causando. De nuevo, mucha suerte con su propensión a lo estúpido…

jorgealejandro1

21 agosto, 2018

Si en pleno siglo XXI con todos los avances alcanzados en la medicina tienes que haceerte esa pregunta, entonces la que está muy mal, muy desinformada y demasiado ideologizada eres tú. Y ten mucho cuidado, que todos los extremos son malos, y más cuando lo que está en juego es la salud de un hijo que, ni comparte tus prejuicios, ni puede elegir si se vacuna o no. Acuérdate que los resultados de la ciencia no son solubles en ninguna ideología. Tú puedes pensar como te parezca, pero dos más dos son cuatro; y eso no es ninguna “imposición”, sino una verdad universal.

Reutilio

21 agosto, 2018

OnCuba

Hace un tiempo teniamos que aguantar por aqui a Eduardo del Llano y sus aburridas cronicas sobre musica rock , despues aparecio una mujer no recuerdo el nombre con cronicas sobre su vida de preuniversitario y ahora tenemos a esta señora y su embarazo, tendremos que estar 9 meses oyendo lo mismo ? denme un lugar a mi para escribir cronicas sobre tenedores que vuelan o liebres que hablan.

La postura de no vacunarse es una postura raigalmente egoísta. La vacuna no protege solamente a quienes la reciben, sino a todo el entono social en que se desenvuelve el sujeto. Los que deciden no vacunarse y enarbolan como trofeo el no estar enfermos, olvidan que no se contagian porque quienes los rodean sí están vacunados y por tanto la enfermedad potencial no existe en su entorno. Ciertamente esta moda snob “En países desarrollados está liderado por familias con un nivel cultural superior a la media.”, quienes viven en un entorno en el cual estas enfermedades han sido básicamente erradicadas gracias a . . . las vacunas!!!!

Poner en duda la efectividad de las vacunas es más loco que creer que la tierra es plana. Si no son suficientes pruebas a favor la erradicación de la viruela y la efectividad probada en la prevención de efermedades entonces no hay nada más que decir.

Hola, la decisión de ser anti-vacunas es cuando menos irresponsable, aunque quizás criminal sería un mejor modo de ponerlo. Primero hay que aclarar que no existe ninguna polémica ni debate científico acerca de las vacunas y su importancia, tampoco sobre sus efectos ni consecuencias. Por supuesto esto no incluye a las que están en fases de pruebas y aún tienen que demostrar su efectividad y seguridad. El no vacunar a tu hijo no solo lo pone en riesgo a él, sino que además aumenta el riesgo para los demás niños. En Reino Unido y EUA ha habido brotes recientes de sarampión, después de décadas sin existir, debido a la disminución de la cobertura de la vacuna por padres que se oponían a ellas. Estos brotes son peligrosos incluso para los niños vacunados porque ninguna vacuna es 100% eficaz. Puede que algunas personas tengan motivos religiosos o de otro tipo (me gustaría saber cuáles en cualquiera de esos casos) pero eso solo les permitiría, en el mejor de los casos, negarse a ser ellos mismos vacunados. No creo que ninguno de estas opiniones, ninguna de ellas basada en la ciencia, puede argumentarse para decidir sobre la vida de otros, o sea, sus hijos (o el mío, o el de los vecinos). El gran salto en la esperanza de vida durante el siglo XX no se dio debido a los carros, aviones y PC, sino en las vacunas y antibióticos que redujeron drásticamente la mortalidad infantil. Por lo tanto, si bien considero tu pregunta válida mi respuesta sería, si madre es aquella que se preocupa por el bienestar de su hijo, entonces “madre anti-vacunas” es un completo oxímoron.
Nota: La vacuna de la gripe tiene una efectividad limitada debido a la tremenda variación que sufre el virus en cada temporada, aun así sigue siendo mejor que nada. De todas maneras, si buscas una opinión científica de un asunto esta no puede lograrse a partir de anécdotas personales.

Si ya me parecían superficiales muchas de las reflexiones que, sustentadas en ideas importantes como es el feminismo, eran banalizadas por la “periodista”, ya este artículo llego al colmo. No sé como en nombre de la libertad de expresión le da un medio como este le da voz a ideas seudocientíficas y retrógradas como la de estar en contra de las vacunas.

No tengo mucho q decir pues las opiniones anteriores hablan por mí.Pero centrándome en tu pregunta.Fácil!mudate para un país q no vacune seguro no te será difícil.te respondo pq preguntas….

Nada para agregar. Los comentarios son buenísimos.

Atanasio

21 agosto, 2018

Cuidado con copiar del exterior tendencias por el simple hecho de “estar en la onda”. Los pocos que deciden no vacunar a los hijos son los mismos que se creen que el gobierno los quiere exterminar o que los extraterrestres van a venir a cambiar el mundo. Es bueno que Cuba se habra al mundo, pero hay que seleccionar lo bueno y no la porqueria que abunda por fuera. Feminismo, el nombrecito de afrodecendiente, la injeccion de grasa en los musculos y todas esas guanajadas no dan idea de desarrollo sino mas bien de ignorancia.

Javier el otro

21 agosto, 2018

Las vacunas han demostrado ser un metodo efectivo y relativamente barato para la prevencion de muchas enfermedades que fueron flagelos para la humanidad. Enfermedades tan terribles como la viruela, la fiebre amarilla, el tetanos, la tuberculosis, etc son algunos ejemplos. Que tienen efectos secundarios? Cierto, pero son ligeros y transitorios, pero mucho menos que enfermarse. Por favor, no dejes de protegerte a ti y a tu hijo.

alfredo

21 agosto, 2018

Reutilio qué manera de reírme con tu comentario… con tanta comedera de mierda… si el hijo no le sale anormal es un milagro…

Rayser Bosch Veliz

22 agosto, 2018

A ver, la teoría sobre la que se basaba el tema de las vacunas (para no ponerlas), resultó ser una farsa. Así que, vacune señora y proteja a su hijo. Se va viendo eso de que durante y después del embarazo disminuye el CI

José Alberto Gómez Pérez

22 agosto, 2018

Hola Martha, que triste lo que acabas de escribir. Te remito más que nada a lo que escribió Darel en este post, y de verdad, de corazón, como padre y científico te digo que ese debate no existe en ningún sitio de nuestro planeta, al menos desde el punto de vista científico. No existe un científico que lo sostenga y revista alguna que publique algo al resprecto. Ese debate no es más que un oscurantismo barato que solo muestra desconocimiento sobre este tema en particular, con independencia del nivel cultaral de las personas que lo profesan.
Honestamente no necesitamos ese debate en nuestra isla.

Slds,
José Alberto

Hola Marta Maria,
Es bueno y controversial el tema que pones sobre la mesa. Leí sobre el si o no a las vacunas en «the science of mon», ese libro del que ya te hable.
Soy padre y la decision de las vacunas es una de las tantas a tomar una vez que empiezas a leer sobre todos estos temas.
Mi decisión, como alguien de ciencia, fue la vacunación. Porqué? Pues las campañas de vacunación han sido uno de las cosas que mas ha impactado positivamente en nuestra vida moderna. Miles de gente han evitado enfermedades mortales gracias a ella. La salud de tu bebé dependerá de esta decision. Ten en cuenta que no vives en una sociedad naturistas. Viven con cienca y tecnología a tu alrededor. Quieres privar a tu bebe de lo que tu disfrutaste?
Tengo mucho que decirte, pero entiendo que al final vacunaras a tu bebé y este artículo es solo para saber que piensa la gente…

Yo vivo en Canada y si vacune a mi hijo. Hubo una epoca en que no se vacunaba, los partos eran en las casas y la comida era natural, se le llamo edad de.Piedra y el.promedio de vida era de 30 anos

Tomado de Google donde se destaca el incremento del sarampión en Europa: “El infame estudio Wakefield, publicado en 1998, aseguró que la vacuna MMR causó autismo en niños que recibieron la vacuna. Los resultados del estudio resultaron ser falsos y Andrew Wakefield, uno de los autores del estudio, tuvo su licencia médica revocada.

Pese al fraude médico, el mito persiste, y muchos escépticos de la vacuna creen que sus hijos desarrollarán autismo si son inmunizados.

Los comentarios hablan por si solos, el debate, aun mejor. En lo personal no comparto las dudas de la autora del trabajo, pero bueno ella es dueña de su vida, aunque no de la de su bebe, realmente es una cuestion muy complicada esto del egoismo y de ser tan etereo de que si soy diferente y voy contra la corriente soy de otra galaxia y de una raza superior, el FUNDAMENTALISMO de cualquier ideologia o tendencia de vida siempre va a traer consecuencias negativas.
Por otra parte, hay varios que comentan que no dejen escribir estas cosas, a esos les digo, esta es una revista, no es un periodico, para sensura y mandar a cerrar bocas esta Granma, Cubadebate y etc, por favor, no se las den de sensores que ya bastante mordaza tenemos en la realidad. Yo era seguidor de los Articulos de Eduardo del LLano, me cuadraban las cronicas “Leninistas” de Laidi Fernandez de Juan…y respeto aunque no ocmparta la opnion y las vivencias desde su perspectiva del embarazo de la autora del trabajo…..Caramba es que nos han dividido de tal manera que las opiniones y el debate sano casi no existe…..y he ahi un ejemplo de fundamentalismo, los cubanos sea del tema que sea queremos imponer nuestro criterio…..la solucion simple, no te gusta Oncuba, no entres, no te gusta uno de sus escritores, simplemente fijate en el autor y cierralo…….ya SE HAN BOTADO BASTANTES SOFAS EN ESTA ISLA (60 AÑOS HACIENDOLO)…..Gracias

Ernesto

22 agosto, 2018

Leer este articulo de ElPais.es: Un brote ganado a pulso de sarampión…La vacuna es segura, eficaz y barata. Tenerla y no usarla es injustificable
Ni a propósito lo podrían haber hecho los europeos mejor para tener un brote de sarampión. En la amplia y dispar región se juntan países quebrantados por la crisis (Grecia, por ejemplo), los conflictos (Ucrania) y las modas (Alemania e Italia). Y el resultado, del que ha alertado la Organización Mundial de la Salud (OMS), es a estas alturas del año 41.000 casos y 37 muertes por una enfermedad fácilmente prevenible en una de las zonas más prósperas, en términos generales, del planeta.
Por si a alguien le cabe alguna duda, hay que insistir en ello: la vacuna del sarampión está inventada desde los años sesenta, es segura (no, las vacunas no provocan autismo), eficaz y barata (en EE UU calculan que cuesta menos de un dólar por niño; en España, donde se comercializa junto a la de las paperas y la rubeola en la triple vírica, menos de 40 euros).
Así que solo hay una excusa para no usarla: no disponer de ella. Puede entenderse que el grueso de esta crisis recaiga en Ucrania, que lleva años inmersa en un conflicto con Rusia. O que Grecia, con el sistema sanitario devastado después de los años de recortes que acabaron oficialmente ayer, haya tenido problemas con su distribución. Es lo que sucede aún en muchos países pobres, donde se concentraban, hasta ahora, los peores efectos de esta y otras enfermedades prevenibles (casi 90.000 muertes por sarampión en 2016 en el mundo, según la OMS). La otra posibilidad es que se tenga la vacuna, pero no se pueda o quiera pagar. En este sentido, la OMS menciona las “peculiaridades” del sistema sanitario francés, que es tanto como señalar al copago. La conclusión es que tener la vacuna y no usarla es injustificable.
El problema con estos medicamentos es que, incomprensiblemente, cuesta hacerlos populares. Su principal beneficio es que salvan vidas (la del sarampión, según la OMS, 20 millones desde 2000, cuando empezó el proyecto de vacunación universal), pero como llevan más de medio siglo haciéndolo, se nos ha olvidado lo que era el mundo antes de ellas. Además, es verdad que hay niños que sin recibirlas no enferman, pero eso es porque los pequeños y mayores de su entorno sí que se han vacunado, y ellos impiden que les llegue el patógeno.
Y, para colmo, en los últimos años, a las vacunas les ha salido una competencia mucho más atractiva: lo natural, lo alternativo. Cuando no se tienen niños, o mientras estos están sanos, debe de ser gratificante ser de los listos, los que conocen la verdad oculta, los que se salen del rebaño de los que someten a sus hijos a tratamientos que solo sirven —eso dicen— para enriquecer a la malvada Big Pharma. Es fácil ser original cuando los que no lo son nos cubren las espaldas. Como dijo Stanley Plotkin, el inventor de la vacuna contra la rubeola, en una entrevista el año pasado a este periódico: “Los antivacunas no tienen base científica, les gusta sentirse especiales”.
Obviamente, estar así, en general, contra las vacunas es un capricho de ricos. Como el de beber leche sin pasteurizar (¿alguien ha planteado beber agua sin potabilizar?). En los países pobres están deseando que les lleguen estos medicamentos (y todos los demás).

Roberto

22 agosto, 2018

El problema con los movimientos antivacunas es que ponen en riesgo al resto de las personas, es una gran irresponsabilidad. Adicionalmente los argumentos de las personas antivacunas se basan en suposiciones o estudios de una universidad X (nunca dicen el nombre). Señores míos, la ciencia ha ido demostrando lo beneficioso de esto, lograr una esperanza de vida de 75/85 años algo normal hoy era impensable antes de las vacunas.
Respeto a las estadísticas de vacunación en USA, también es el país con el % más alto de adultos que creen que en ángeles.

En Europa enfermedades como el sarampión ya están cobrando su cuota de muertos (gracias antivacunas):
https://www.abc.es/sociedad/abci-record-casos-sarampion-europa-41000-seis-meses-201808201242_noticia.html

Lo peor no es una persona no decida vacunarse, lo peor son los que tienen que vivir en el entorno de esos irresponsables poniendo en riesgo su vida y la de su familia por la idiotez de unos cuantos.

anti_estupidez

22 agosto, 2018

Como dijera Humberto Eco:
“El drama de Internet es que ha promovido al tonto del pueblo como el portador de la verdad”
Por favor On Cuba es que no tienen nada más que publicar??? Por favor ….. deja mucho que decir el artículo del editor/es .

Marta, suelo leer sus artículos pues me siento muy identificada con su condición, toda vez que hace muy poco pase por similar proceso, pero sinceramente nunca me ha parecido que merezcan un comentario de mi parte, sin embargo me ha preocupado tanto la polémica que lanza, que solo la justifico si trae tras de sí, como parece, una avalancha de criterios a favor de la vacunación. Si quiere un consejo más, y luego de subrayar su condición de cubana, le diría que no deje que su sana afición por la polémica le deje sobrepasar limites nada saludables para sus lectores, mucho más en su condición de embarazada.
Como mínimo, la actutid de un ciudadano responsable con su entorno y aún más con su criatura, es que a la altura del siglo 21 apoye la vacación. Para sostener ese criterio no me bastan los argumentos que sobre este tema brinda la OMS, sino haber conocido las secuelas que enfermedades prevenibles con solo un pequeño pinchazo y nada graves reacciones adversas, dejaran en muchos individuos que a pesar de la suerte de sobrevivir quedaron incapacitados para toda su vida. Luego, cuando usted tenga la bendición de ser madre, segura estoy que respirará tranquila en cada ocasión que su hijo experimente esos mismos síntomas de malestar que usted describe, porque sabrá que ello significa que su hijo nunca será victima de fatales consecuencias y dará gracias a dios o a la fortuna de que miles de hombres dedicaron años de sus vidas a lograr esa victoria sobre las enfermedades, para que ni usted ni su hijo vean afectada su felicidad por un acontecimiento tan trágico, y también dará gracias de que ese hijo suyo nació en Cuba, donde a pesar de ser un país del 3er mundo el paquete completo de vacunas es totalmente gratis. Por suerte para él su madre será lo suficientemente amante como para estar a su lado y darle todo el consuelo necesario para que esas reacciones adversas sean un sufrimiento menor. Bendiciones para usted y su hijito.

Estimada periodista:

Le dejo de forma resumida algunos conceptos básicos que debe conocer sobre la vacunación y mi criterio personal sobre su artículo.

– Después del suministro de agua potable, es la acción de salud que más muertes previene a nivel mundial.

– Las vacunas, más que proteger a un individuo, crean inmunidad “de rebaño”; así que si no lo hace por su hijo, vacúnelo por el bien de los demás.

– Los efectos adversos de las vacunas no son comparables con las muertes que causan las enfermedades que protegen.

– Los intentos de relacionar la vacunación con las enfermedades del espectro autista no tienen fundamento científico y han sido desmentidos con argumentos sólidos.

– Las madres transfieren anticuerpos al feto a través de la placenta para protegerlo en los primeros momentos de la vida, lo que se conoce como inmunización pasiva; luego es importante que el niño cree sus propios anticuerpos a través de la vacunación o inmunización activa.

– Las trasnacionales ganan dinero con la producción de vacunas, pero en el esquema de Cuba no hay ninguna que no esté justificada; además se utilizan varias de producción nacional, como la antimeningo y la pentavalente, siendo esta última en realidad cinco vacunas en una misma formulación.

Sembrar las dudas sobre la importancia de la vacunación es un acto irresponsable. Una madre cualquiera podría cuestionarse si vacunar o no a su hijo, pero una que escriba de forma profesional, debería haberse informado y respondido primero la pregunta antes de escribir el artículo.

Alejandro

26 agosto, 2018

Un poco más de lo mismo: Señora, no se puede creer cuanto cuento nuevo hay por ahí por “innovador” que parezca. Si la escritora hubiera sido un poco más responsable y curiosa, y hubiera investigado un poco seguro habría desistido de escribir el artículo. La evidencia a favor de las vacunas es abrumadora y los consejos que le han dado lo demuestran. Sobre los malestares que tiene actualmente, seguro un médico le podrá explicar con lujo de detalles porque ocurren para que no la incomoden y seguro son preferibles a fiebre, contracción dolorosa y permanente, dolor de cabeza y crisis convulsivas. Sobre la imposición, pues véalo de esta forma: no le imponga a su hijo su modo de vida natural, aunque sea dele la opción de llegar a la edad de decidir. Y para poner el parche antes que caiga la gotera: no se le ocurra sustituir las vacunas con remedios homeopáticos que son otra de las tantas manifestaciones de pseudociencia. Si realmente la autora quiere hacerle bien al mundo y a su hijo debería hacer un artículo sobre qué es la pseudociencia y de las manifestaciones de esta en el mundo y en Cuba (que hay muchas).

Jose Ramon

26 agosto, 2018

Yo adoro los a los antivacunas como prueba de la selección natural. Mueren los niños de los padres más estúpidos. Lo cual es excelente para la salud intelectual de la especie.

alfredo

26 agosto, 2018

este artículo… más que nada… tiene un mensaje subliminal… una protesta silente… que es… la necesidad de tener internet en Cuba…

Martha, te aclaro tus dudas:
– Vas a vacunar a tu hijo porque en Cuba la vacunación es obligatoria.
– Si tu hijo muere antes de los 5 años por una enfermedad que las vacunas previenen, vas presa por homicidio.
– La vacunación es obligatoria para evitar el contagio a otros niños. En otros países puedes optar por encerrarte tu hijo y tú en tu burbuja antivacunas y no pasará nada; pero como aquí la educación es pública y obligatoria hasta la Secunadaria, simplemente TIENES que vacunarlo.
– Puedes irte a vivir a otro país.
– Nuestras “multinacionales farmacéuticas asesinas” serían el CIGB, BioCubaFarma… qué sé yo cuál más y esos investigadores viven con tanto o más trabajo que tú. Y no sudan porque trabajan con aire acondicionado, pero se joden mucho para crear nuestros medicamentos buenos, baratos y efectivos.
– Hay otras mamás que te leen. Y que te respetan. Sugiero que te documentes un poco mejor para lanzar opiniones tan conflictivas como esta.
– Esta estadística me la estoy inventando, pero asumo que el 90% de los que “dudan” sobre la efectividad de las vacunas, si les detectan cáncer de pulmón corren como locos a ponerse CIMAvax-EFG.
– Otra estadística inventada: El 98 % de los antivacunas que niegan el desarrollo médico y farmacológico, si lo necesitan usan lentes. Y no se lo cuestiona.
– Y otra cosa que asumo… mucho antivacuna, pero tienes flujo vaginal y no dudas en automedicarte óvulos. Tienes amigdalitis y tomas antibióticos. Te duele la cabeza y tomas duralgina. Entonces?
Y ya. No voy a dedicar más tiempo a una discusión a la que no encuentro sentido.

Marta María Ramírez

28 agosto, 2018

En longaniza para seguir mi costumbre impuesta por la conexión malita… Buen movimiento provacuna que tenemos. Buen movimiento de padres provacunas. Destaco, satisfecha, la participación masculina en estos temas. Hasta ahora, creo, esta es mi nota más comentaba, también en la que más ataques personales he recibido. Imagino -siguiendo las enseñanzas de semiótica del italiano citado aquí, Umberto Eco- que eso la hace útil para lxs lextorxs, para lxs comentaristas… Eso, aún con las ofensas, aporta a mi felicidad. Pido disculpas por la demora en responderlxs. Fue semana de doctores, aguaceros y una migrañita incómoda…

Habanero, del toxoide y de otros demonios que tienen sus vacunas, estaremos libres mi bebé y yo, por ahora. Ser feminista no está relacionado con la actitud pro o antivacunas, ni siquiera para lxs expertxs que han decidido estudiar ambas posturas o para lxs feministas. Espero tomar buenas decisiones. Le agradezco su respuesta, aunque no, su ofensa. La considero, como a todos los insultos, inútil para la comunicación.

Jorgealejandro, todo, incluso la ciencia, está ideologizado. No es mi aporte; menos mi descubrimiento. En lo personal, no creo en verdades universales ni absolutas.

Reutilio, Eduardo del Llano es gran amigo de años. Laidi Fernández de Juan, a la que se refiere también desdeñosamente, otra persona queridísima. Ambxs, intelectuales a lxs que valoro, mucho más en nuestro contexto. Si quiere, 9 meses y poco más, podrá leerme acá. Suerte con la búsqueda de espacios para sus temas con editorxs de OnCuba!!! Viva su libertad de expresión y viva la mía, la nuestra, la de todxs.

ElZapo, ahí vamos. Pero no deja de ser real el movimiento antivacunas. Así que hay mucho para conversar y acciones por hacer, más allá de mis decisiones personales.

Javier, pareciera por el movimiento antivacunas que crece y por las propias estadísticas que ustedes y yo esgrimimos, que sí queda por decir. De eso se tratan los debates.

Darel, los brotes de sarampión a los que se refiere, en países desarrollados, indican que se hace necesario este debate. Cuba, que ostenta parámetros salubristas como los de los países a los que cita y ha logrado la vacunación a todxs obligatoria, no está exenta ni de ideologías que se oponen ni de personas que descreen la institucionalidad ni de otras que están en desacuerdos con la obligatoriedad… Gracias por sumar criterios.

Rene, le es más fácil culpar al feminismo?

Yanet, no me es fácil mudarme de país, porque no quiero. No ahora. No todavía. Quizá nunca. Gracias por responderme.

Bruno, sin las ofensas -siempre innecesarias- sí, estoy de acuerdo con usted.

Atanasio, qué le agrede del feminismo o de los movimientos antidiscriminación por color de la piel?

Javier el otro, graciassssssssssssssss

Alfredo, hasta ahora mi bebé goza de buena salud. Gracias. “Anormal” es un término políticamente incorrecto por discriminatorio. Ría mucho, es recomendable con respeto por lxs demás.

Rayser Bosch Veliz, si leo bien el CI que disminuye es el mío como mujer embarazada? Cómo le he ofendido!!! Usted dirá…

José Alberto, no podemos tapar el sol con un dedo, ni siquiera de científicx. Existe el debate (no creo que Cuba esté exenta, como le comentaba antes a Darel), conozco a madres y padres que son fervientes antivacunas. Tenemos que hablar de lo que nos preocupa y ocupa, sin miedos a ser agredidxs por preguntar, por dudar, por querer más información. Agradezco su preocupación y su comentario.

Ray, gracias por leer mis intenciones y mis acciones sin decodificaciones aberrantes (así las llama Eco, para seguir citándolo…) Ya pedí el libro que aún no llega, pero tengo en la cola inmediata de lecturas apenas aparezca. Me he vacunado, confieso que excepto con la vacuna antigripal, porque no la considero totalmente efectiva bajo prescripciones médicas, y con la del papiloma virus, por recomendación de mi ginecóloga. Seguimos…

Fernan, já. Suerte…

Bruno, la vacunología es una ciencia nuevita aún. El autismo resultante todavía se estudia. Lo achacaban en gran parte a timerosal en los compuestos vacunales, producto que ya ha sido prohibido en algunos países. Si bien me inclino ante los beneficios, no dejo de ver otros hallazgos para decidir, en este y otros temas.

Drillo, no tener verdades absolutas y confesarlo, no nos hace fundamentalistas, solo seres humanxs. Gracias por defender las libertades de prensas, de expresiones, de lecturas… también de lxs comentaristas de esta columna.

Ernesto, gracias por el análisis. He ido respondiendo a su comentario en los anteriores. No se ofenda. Es para de ganar tiempitos que dedicar a mi bebé.

Roberto, gracias miles por su comentario. Ojalá encontremos consenso en la libertad con responsabilidad, que lograremos con transparencia y sin imposiciones, creo.

Anti estupidez, ufff…

Anay, la polémica es necesaria, es justa. Lxs provacunas están salvadxs en una isla como esta. Lxs antivacunas necesitan ser escuchadxs también, aun cuando sus razones le parezcan espurias. La gratuidad no es suficiente, créame. Tiene que venir acompañada de campañas educativas, de transparencia, y de elegir con toda la información ser libremente responsables, insisto. Gracias por los buenos deseos para mi bebé y para mí. Para usted, que entiendo es madre, toda la felicidad y las aventuras.

Ale, como ya he escrito, las dudas no las siembro yo. No tengo esos poderes. No los quiero. Ya se sabe que el periodismo no hace la magia de la aguja hipodérmica, como con la que nos vacunan a nosotrxs y nuestrxs hijxs. Gracias por los puntos que aporta.

Ya leo y respondo a lxs comentaristas siguientes si hay algo que no haya escrito antes a ustedxs…

Marta María Ramírez

29 agosto, 2018

Para Yemly y a los puntos que aportaría algo más con mi respuesta… A eso exactamente me refería, a la obligatoriedad punitiva. Voy a vacunar a mi hijx porque es una decisión personal con la que comulgo antes incluso de este debate, incluso con mis dudas. Si lee bien, mi cartilla de vacunación demostrada está completa.
Me pongo como ejemplo porque cumplo gran parte de los requisitos para ser una madre antivacunas y no solo para madres que me leen, sino para padres (que acá parecen ser mayoría). Con toda la responsabilidad que el tema merece, pretendo que tomemos –lectorxs y yo- decisiones no porque iremos presxs o porque seremos consideradxs asesinxs de nuetrxs hijxs. Se trata de comunicarse bien, de entender… Pensar en el castigo como la causa de una decisión semejante, me parece injusto. Sobre todo, en una sociedad que dice apostar por educar no por castigar.
Nuestrxs profesionales de esas empresas cubanas a las que usted pone el calificativo de “asesinas”, trabajan duro y, con los recortes de energía que sufre el país, a veces, hasta sin aire acondicionado. Mis respetos para todxs y cada uno de ellxs, como para todxs las personas que trabajan con gusto y responsabilidad en lo que lxs tocó.
Nunca me automedico.

Grettel

29 agosto, 2018

Yo no recibí esa vacuna durante mi embarazo en España, pero sí la de la tosferina. Probablemente haya vacunas que con el tiempo se hacen innecesarias pero de ahí a no poner vacunas… sobre todo a un@ niñ@, que no puede decidirlo…. Me alegro de que en Cuba sea obligatorio, realmente. Gracias al movimiento antivacunas, básicamente sectario, místico y ridiculamente conspiranoico, han reaparecido en Europa enfermedades ya superadas y desaparecidas.
Hay mucho por cambiar en nuestros procesos maternales y de crianza, pero no la cojamos ahora con la ciencia y las medidas preventivas para la salud.

Marta María Ramírez

5 septiembre, 2018

Grettel, hay que demandar de la ciencia y cuestionarla. Hay que cuestionarse todo. Eso desde mi posición de intento de intelectual. Pasaremos por extremos, sobre todo, cuando tenemos en países como el nuestro garantizado el acceso a ciertos logros. Es un riesgo en una humanidad tan joven, tan injusta aún. No comulgo con la obligatoriedad en ningún caso (incluso cuando soy yo la que trata de imponerla), sí con la justicia y el acceso público, gratuito, con educación para todxs sin distinciones de ningún tipo.

wow que debate! Si me pides mi opinión considero que las vacunas son necesarias…

Marta María Ramírez

10 septiembre, 2018

Kriss, graciassssssss

LAS NOTICIAS EN TU BUZÓN

Suscríbete a nuestros boletines para que estés al tanto de los artículos más relevantes publicados en OnCuba.

LAS NOTICIAS EN TU BUZÓN

Diario

Semanal

Breaking News

Publicidad

Incontenible

Opinión Gráfica