Cuba: Una ventana que se abre

Desde el 2010, la economía cubana había comenzado a cambiar, al permitirse una nueva era en los negocios privados, y publicarse el decreto sobre (el aun “eufemismo”) trabajadores por cuenta propia, cuya cifra al cierre de 2015, debe acercarse a las 510 000 licencias vigentes.

Y aunque es difícil escuchar las palabras microempresas o pequeñas empresas, la realidad está demostrando que no es una cuestión teórica; en la práctica existen, en tanto se legaliza el trabajador contratado.

La implementación de las cooperativas no agropecuarias continúa: ya en diciembre de 2014 operaban 314 en actividades económicas que, en su mayoría, antes eran estatales, y en la actualidad están funcionando unas 355. Se aprobaron en unos primeros cuatro grupos cerca de las 500 cooperativas, sin embargo, el quinto grupo parece detenido en el tiempo. Las cooperativas que funcionan están atravesando dificultades especialmente en los mercados de insumos para sus producciones.

Y en cuanto a la empresa estatal, se ha intentado desregularla, conferirle más autonomía, facilitar la descentralización y conceder mayores atribuciones a los gerentes en la toma de decisiones. Pero aún los resultados no son los óptimos, lo cual indica que continúa requiriendo atención.

En lo concerniente a la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM), a partir del relanzamiento de la inversión extranjera directa en Cuba y considerando las ventajas fiscales que se otorgan, aún el ritmo de aprobación es lento: en dos años de puesto en vigor el decreto ley 313, solo se han aprobado 7. Pero las autoridades pronostican, para el 2016, una aceleración en las aprobaciones de los más de 400 proyectos presentados hasta el presente.

Aunque el ritmo de crecimiento económico cubano muestra resultados favorables, aun las tasas son bajas para las condiciones de Cuba. Al menos un soplo de esperanza proporciona el estimado de incremento de más del 4 por ciento del PIB en 2015.

Foto: Alain L. Gutiérrez Almeida
Foto: Alain L. Gutiérrez Almeida

El déficit fiscal está presente en el balance presupuestal del país pero, con cifras manejables por el Estado que lo cubre con emisión monetaria y deuda pública, el déficit presupuestario del 2015 estaría en el entorno del 6 %.

La duplicidad del tipo de cambio del peso cubano es un factor que ha complicado la eliminación de la doble moneda en la economía cubana, más la necesidad de contar con elevadas reservas monetarias, entre otros factores, especialmente incrementar la oferta de bienes y servicios en el país, que debe estar relacionado con los incentivos al trabajador.

La deuda externa asciende a 16,620 millones en moneda convertible, y es de la máxima prioridad del ejecutivo honrar las deudas pendientes.

El desempeño de la economía cubana durante los últimos años, evidencia que es muy complejo recuperar las exportaciones, en el corto y mediano plazo. No obstante, el aprovechamiento al máximo de las potencialidades del sector exportador tradicional, conjugado con otras reservas en otras ramas de la economía, pudiera ser decisivo en el relanzamiento futuro de una economía que intenta transformarse cualitativamente y dejar atrás los tantos fardos inhibitorios que la han caracterizado.

El turismo, como actividad económica, ha tenido buenos resultados en indicadores como: arribos de visitantes internacionales y construcción de capacidades habitacionales. Así, la llegada de visitantes de Estados Unidos superará en el año 2015 el 70 % de incremento, lo que permitirá que el país crezca en 2 dígitos al cierre del 2015, ya que en octubre el indicador del país supero el 19 % por encima de las cifras del 2014.

Al total de estas capacidades del sector estatal, hay que adicionar 19,890 habitaciones del sector no estatal (casas particulares), distribuidas en todo el país, las cuales complementan la oferta de alojamiento.

Otro rasgo insólito del país es que, teniendo una economía pobre y aún muy vulnerable, Cuba paradójicamente ha privilegiado con grandes esfuerzos el desarrollo social de su población, con un sistema de salud universal, que muestra indicadores similares a los del mundo desarrollado, y un sistema nacional de enseñanza gratuito e inclusivo, que ha ensanchado la instrucción e inteligencia colectivas.

La reactivación de relaciones comerciales y financieras entre Cuba y Estados Unidos muestra escenarios a corto y largo plazos en los que se pueden apreciar diferentes alternativas, aunque siempre corresponderá a los norteamericanos una mayor incidencia, tomando en cuenta sus propias restricciones. En este contexto, son numerosas las iniciativas presentadas al Congreso de EE.UU. recientemente. Y de prosperar algunas de ellas, servirían de alivio a los intereses económicos de ambas partes.

De todas las dimensiones que entraña el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos, resultan muy interesantes las posibilidades que se abrirían para la Inversión Extranjera Directa (IED) de Estados Unidos en Cuba, teniendo en cuenta escenarios de diversos plazos, tanto en la Zona de Desarrollo Especial Mariel como en el resto del país.

Los sectores de mayor interés, a corto plazo, para los hombres de negocio de EE.UU. estarían enmarcados en el turismo, la hostelería y los servicios de viaje; el transporte marítimo, las telecomunicaciones, la industria de los materiales de construcción y la agricultura.

Foto: Rolando Pujols
Foto: Rolando Pujols

Otras potencialidades a considerar por Cuba se refieren a los productos farmacéuticos de la biotecnología, así como al trabajo de elaboración de software en las TICS y la posibilidad de desarrollar exportaciones agrícolas de alta calidad para el mercado estadounidense, entre otros renglones.

A ellos hay que sumarle la industria y venta de materiales de la construcción, la transportación aérea de carga y de pasajeros, entre otros.

Cuba atraviesa una nueva etapa en su desarrollo económico y social a partir de la combinación de dos procesos simultáneos, derivada de las reformas internas del presidente Raúl Castro y la normalización con Estados Unidos, incluido el restablecimiento de relaciones diplomáticas y la apertura de ambas embajadas.

Hay, además, nuevos y muy importantes procesos internos en los próximos años en Cuba, que afianzarían una evolución equilibrada de los cambios, sin rupturas traumáticas y con estabilidad: un nuevo Congreso del Partido en 2016; una anunciada Nueva Ley Electoral; una posible reforma en la Constitución del país, y la conclusión (en 2018) del mandato presidencial de Raúl Castro, anunciado por él mismo.

* Economista. Coordinador de investigaciones y Profesor Titular del Centro de Estudios de la Economía Cubana (CEEC)

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Comentarios

muchas cooperativas pero el cuartico sigue igualito o peor,lo unico que piensa el cubano es irse echando de su pais que triste la realidad ,

muy buen articulo

Mas bien lo que saco de conclusión del articulo es; Cuba: Una ventana que no se acaba de abrir.

rosa muy mala tu generalización, como todas las generalizaciones, que algunos cubanos piensen en irse del pais es la misma realidad que afrontan los ciudadanos de todos los paises que quieren mejorar su calidad de vida, si pueden ir para Estados Unidos sería lo mejor ya que no es lo mismo vivir en el primer mundo que en el 3ro o 4to como quieran llamar, a la parte que no pones es que los cubanos tienen luz verde para quedarse en Estados Unidos, una super ventaja que tienen sobre los demas…. muy buen articulo.

Yordan

8 mayo, 2016

Eso si es verdad todos lo cubanos el 90% lo único que Piensa es irse de Cuba es lo mejor para ese 90%

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