Fidel Castro: el comienzo de una era

Cuando en 1960, el gerente del Hotel Shelburne le puso como condición a la delegación cubana de visita a la ONU el pago en efectivo de un depósito para asegurar su estancia en el hotel, Fidel Castro amenazó con acampar en frente a las Naciones Unidas, lo cual por supuesto causó gran revuelo. Pero la solución final al conflicto fue de un impacto mediático aún mayor: alojarse en el modesto Hotel Theresa en Harlem, donde se encontraría con Malcolm X en momento icónico para ambos líderes. Miles de afroamericanos le aclamarían en las calles, en solidaridad con el gesto que venía a visibilizar y reivindicar su causa.

Fidel, el estratega, hizo entonces lo que siempre supo hacer mejor: “convertir el revés en victoria”. Y cuando quisieron callarlo y humillarlo tratándolo como un ciudadano de segunda clase, revirtió el ataque a su favor, ganándose la popularidad y aprobación de las masas, aun en terreno adverso.

Ha muerto Fidel Castro el viernes 25 de noviembre y su muerte parece llegarnos de la misma forma: como una inesperada estrategia de contra-ataque. Cuando el tema de Cuba comenzaba a perder interés y a ser nuevamente invisibilizado en el contexto de unas elecciones ganadas por las tendencias más conservadoras y reaccionarias de EE.UU., Fidel coloca a la Isla de nuevo en el centro de atención internacional; cuando congresistas y senadores (anti)cubano-americanos iniciaban una vez más la recitación de su desgastado mantra de “hay que salir de los Castros” para que haya cambios, Fidel, con su salida final a los 90 años, parece quitar justificación a aquellos que usaron su existencia como pretexto al odio.

Fidel Castro anduvo lejos de ser una figura monolítica. Su accionar estuvo marcado por momentos radicalmente progresistas, así como por otros conservadores. Los últimos estuvieron provocados en muchas ocasiones, por la circunstancia de Guerra Fría y hostilidad que le tocó enfrentar.

Su llegada al poder fue recibida con desagrado por las élites más conservadoras del país, quienes, prontamente exiliadas en Miami, harían todo lo posible por derrocarlo, ya fuera a través de acciones concertadas entre terroristas convictos y confesos, y la CIA, o a través de las maniobras anti-cubanas de senadores y congresistas de origen cubano. Resistió con estoicismo y gallardía cada uno de los 638 atentados librados en su contra.

Contribuyó de manera orgánica a la emergencia de un nuevo imaginario para América Latina. Dinamizó regionalmente las fuerzas nacionalistas y antiimperialistas, posibilitando la ocurrencia de un nuevo bilateralismo que obliteró previas relaciones de dependencia y subordinación de los países latinoamericanos hacia los EE.UU.

Fue gestor imprescindible del internacionalismo solidario y del postcolonialismo. Desde la década de los 70 hasta principios de los 90 desplegó en el continente africano operativos de misiones internacionalistas, en el que más de 300 mil cubanos prestaron sus servicios como maestros, doctores o profesionales de otros campos.  Dirigió las tropas cubanas en Angola en apoyo a las fuerzas del ejército angolano. Juntos, lograron la derrota de la UNITA en la histórica batalla de Cuito Cuanavale, y la expulsión de las tropas apartheid sudafricanas. “Cuito Cuanavale –expresaría Nelson Mandela– fue el viraje de la lucha de liberación de mi continente y de mi pueblo del flagelo del apartheid.”[1]

Conservó una claridad meridiana respecto a los temas relativos a la niñez, la distribución desigual de las riquezas, el calentamiento global, los derechos de acceso a la educación y a la salud, entre otros. La tuvo también en sus apreciaciones sobre los EE.UU., ya sea sobre las fallas del modelo democrático norteamericano, el racismo, la violencia policial, o la obscena cultura del desperdicio y el consumismo más radical que predominan en esta nación, en detrimento de modelos altruistas de desarrollo.

Tuvo fallas, como cualquier ser humano, y también supo rectificar. Cuando en entrevista para La Jornada le preguntaron: “¿Quién fue el responsable, directo o indirecto, de que no se pusiera un alto a lo que estaba sucediendo en la sociedad cubana? [se refiere la entrevistadora a la persecución a los homosexuales] ¿El Partido?”, respondió: “No (…). Si alguien es responsable, soy yo… (…) Es cierto que en esos momentos no me podía ocupar de ese asunto… Me encontraba inmerso, principalmente, en la Crisis de Octubre, en la guerra, en las cuestiones políticas…” (…) Nosotros no lo supimos valorar… sabotajes sistemáticos, ataques armados, se sucedían todo el tiempo: teníamos tantos y tan terribles problemas, problemas de vida o muerte, ¿sabes?, que no le prestamos suficiente atención.”[2]

Una evolución similar ocurrió con respecto a la religión. Bajo el amparo de Fidel Castro se promovió durante los 60s y los 70s una epistemología ateísta, y sobre todo anticlerical. Sin embargo, ya desde los 80s,  Fidel evolucionaría hacia una posición de mayor tolerancia hacia la religión, tal como quedó plasmado en sus conversaciones con el fraile dominico Frei Betto, resumidas en Fidel y la religión. “Hay 10.000 veces más coincidencias entre el cristianismo y el comunismo que entre el cristianismo y el capitalismo”, expresaría.[3] A partir de 1991, los religiosos que así lo desearan podrían ingresar en la filas del Partido Comunista de Cuba.

Tuvo fallas como cualquier ser humano, y como cualquier ser humano, no siempre las rectificó a tiempo, o simplemente, no las rectificó. Tal hecho explica, en mi opinión, la demora con que llegó la restructuración del modelo económico puesto en marcha por Raúl Castro a partir del 2009. Quizás la irremediable crisis de los 90 hubiera podido ser contrarrestada con la estrategia de reformas que hoy, 20 años después el colapso del socialismo, son parte de un transformado escenario de economía mixta y modelos paralelos no estatales.

En los últimos tiempos, Fidel vio el proceso de normalización como positivo, aunque también alertó sobre las nuevas formas de injerencismo de la política de Washington hacia Cuba. No le faltó razón. El Departamento de Estado de los EE.UU., aún después de iniciado el restableciendo de relaciones, ha ratificado dentro de su presupuesto, al menos $20 millones anuales para la “democratización” de Cuba.

Quienes criticaron y critican la obliteración de los principios democráticos durante el mandato de Fidel, debieran tomar nota de que la democracia no florece en una circunstancia de presiones, de amenazas, de intervensionismos, ni de operaciones de cambio de régimen.

Estamos viviendo tiempos donde predominan las fuerzas oscuras de un individualismo enajenante, del racismo, el fascismo y la fetichización de las relaciones humanas, tal como se ha visto en EE.UU. tan sólo a unos días de la victoria de Trump. Quizá la mejor manera de preservar el legado humanista que parece verse progresivamente amenazado, no sólo en Cuba, sino a nivel mundial, es avanzar en las reformas en la isla, hacia transformaciones que propicien, de manera gradual, funcional y responsable, la inserción de nuestra nación en dinámicas económicas globales que aseguren un mínimo de prosperidad. Esta inserción, a su vez, no debe estar reñida con la preservación y promoción de modelos de autogestión y otras formas cooperativistas / no alienantes de desarrollo. Pero la expansión de negocios no-estatales a través de la pequeña y mediana empresa, puede solucionar déficits concretos que afectan a la población cubana hoy y debe asumirse sin prejuicios.

Preservar ese humanismo supone también imaginar nuevos mecanismos de aceptabilidad legal que, aún en las condiciones de asedio como las que ha vivido y probablemente seguirá viviendo Cuba, acompañen la complejidad del nuevo conjunto de actores de un país que es ya más plural. Esto ayudaría a eliminar esa brecha entre viejos modelos restrictivos y realidades que son ya más inclusivas, desde las bases nacionalistas en que se afincó la propia Revolución.

Muchos claman hoy que con el deceso de Fidel, terminó una era. Su muerte, por el contrario, sella un nacimiento. Pasarán muchos años quizás, antes de que la humanidad imagine y busque poner en práctica nuevamente, proyectos equitativos globales e inclusivos que pongan en el centro al hombre, y no al capital. Por ahora, contamos con la constatación de que al menos, como intento, fue posible.

Notas 

[1] Angola 1988: La guerra después de la batalla.” Pedro Antonio García.  Revista Bohemia. 7 de junio de 2016. http://bohemia.cu/historia/2016/06/angola-1988-la-guerra-despues-de-la-batalla/

[2] “Soy responsable de la persecución a los homosexuales que hubo en Cuba.” Entrevista por Carmen Lira Saade. La jornada. Martes, 31 de agosto de 2010.  http://www.jornada.unam.mx/2010/08/31/mundo/026e1mun

[3] Fidel y la Religión. Conversaciones con Frei Betto. Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado. La Habana, 1985.

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Comentarios

si matar es un error humano… si encarcelar y golpear a los que piensan diferente es un error humano… si prohibir el enriquecimiento personal y una vida digna es un error humano…
La nueva comenzara cuando Oncuba deje de censurar completamente los comentarios!

Uno de los comentarios mas atinados que he leido en Oncuba.
La historia nos va ir ensenando del por que funcionaron las cosas como fueron frente a las circunstacias.
con sus errores y aciertos.

Un lindo artículo, digno de una linda cubana, muchas gracias.

si matar es un error humano… preguntar en vietnam, granada, panamá, yugoslavia, afganistán, irak, siria…
si encarcelar y golpear a los que piensan diferente es un error humano… preguntar a los prisioneros que llevan años en guantánamo o a los negros de USA frente a la policía, o a Snowden, Assange, Manning
si prohibir el enriquecimiento personal y una vida digna es un error humano… preguntar a los millones que perdieron le medicare al ser privatizado…
en fin preguntar y documentarse…

Muy buen artículo. Preciso, concreto y acertado. Gracias por estas acertadas reflexiones.

Exelente articulo, mas claro ni el agua y muy buen comentario de Ultra.
Saludos.

si Ultra, en fin preguntar y documentarse…
Aqui nos interesa lo que pasa en cuba!

Muy buen analisis, objetivo y serio, me encantó por que no se endiosa ni se demonisa a Fidel, sölo como lo que fué: un hombre que tomó un desafio y puso todo de si, para que las cosas resltaran lo mejor posible, a pesar del poderío de sus adversarios

Pienso que es un buen artículo en general, porque devela la inmensidad política y humana de una persona como Fidel(aunque también cometío errores)ninguno irreparable.

Yo quiero preguntar que plan concreto tienen los que vaticinan una nueva era para Cuba,que desean para Cuba:
Un Obamacare que es una imposición al precio que les de la gana a ellos?,supuestamente es para beneficiar y te ponen unos deducibles peores casi que estar sin seguro medico.si no te vinculas alla va la multa este año 695$ o el 3% de tu salario,lo que sea mayor,ya ahorita no te devuelven nada,negocio redondo.
Que desean para Cuba,unos seguros de autos que cada vez cobran mas aun cuando cumplas la ley y no tengas accidentes,otros si y pagas tu por ellos,rentas que ofrecen la misma cantidad de metros cuadrados y siguen subiendo y las personas con los mismos salarios,medicos que ordenan y ordenan mandan y mandan para sacarle cada vez mas a los seguros,un medicare que cada vez cubre menos y demanda mas copagos de personas que trabajaron toda su vida,compañias de tv o internet,que luego de engancharte con un precio,te suben por x razones….nunca lo que se hablo al principio y con lo que estuviste de acuerdo,solo que no hay contrato e imponen sus condiciones lo
Tomas o lo dejas,si seguimos no paramos,diganme un plan concreto de lo que planean,y si me van a mandar a regresar,por lo menos diganme donde puedo parar,mi familia no desea saber de nada como eso,luego de haberlos ayudado por años,recuerden escucho propuestas.

Alexander

2 diciembre, 2016

Omite hechos que contradicen la capacidad autocrítica de Fidel: él hizo renunciar al ministro del Azúcar que advirtió la inviabilidad de la zafra de los 10 millones. Aún después del fracaso de ese fiasco, Fidel nunca rehabilitó a ese compañero, ni mucho menos pidió disculpas. Con el tema de la UMAP fue igual. Habrá reconocido su responsabilidad de cara a algún periodista extranjero; pero nunca salió tal declaración en Granma, que sin embargo llegó a publicarla cuanta reflexión escribiese por initeligible que fuese. Y además es cierta que la Revolución no ha puesto en el centro al capital; pero tampoco a los individuos humanos sino al Estado y su burocracia.
¿Quién es el responsable del colapso azucarero y de toda la agricultura en Cuba? ¿Es el bloqueo yanki?

Buen artículo!!, (después de “Response laico…”, revindica a Oncuba).
María Isabel, muy humano tu escrito. Para muchos Fidel será como un Dios de los pobres, pero considero que si algo lo hiso realmente inmenso es que, como quedó demostrado, fue un simple mortal, y aclaro, la simplificación no se la hago yo, para nada, se la hizo el mismo haciéndose estandarte del decir de su maestro, “Toda la Gloria del mundo cabe en un grano de maíz”.
Si, Fidel fue un simple mortal que al partir nos dejó una obra comparable a la de mil titanes (la tareas de Hércules se vuelven simples trabajitos extra clases de estudiantes). Y se equivocó, sí, pero muchos de los que se ensañan en sus errores no dicen que no pocos de ellos fueron por deficientes trabajos de quienes debían informarle, y el pueblo sabio así lo entendía por lo que manifestaba su plena confianza él cuando en no pocas oportunidades expresaba; “Esto Fidel no lo sabe”. Pero como bien dices María Isabel, si algo realmente hacia resplandecer su persona era la capacidad de no evadir su responsabilidad.
A Ultra, ultra buena respuesta antídoto para el veneno de las espinas de esa Rosa. Hago mías tus palabras.

TM.61 Mis palabras no son ni veneno ni espinas, son verdades! pero yo entiendo que muchas personas estan realmente afectadas por la muerte de este hombre despreciable, que definitivamente supo torcer las entrañas de medio pueblo. nos esclavizó hasta en el pensamiento!

Fidel esta muerto y de nada vale tantos reproches ni alabanzas. Es cierto que hizo cosas positivas a costa de perjudicar otras, pero tampoco se le pueden echar todas las culpas a su persona. Era el pueblo quien gritaba Paredon! a principios de los 60, era el pueblo quien respondia”se ñamaba” cada vez que el pronunciaba el nombre de una empresa nacionalizada, fue el pueblo el que tiro huevos y grito “que se vaya la escoria” en los 80. No traten de hacer ver a Fidel como el responsable de todo pero tampoco digan que “el no sabia lo que pasaba”. Si asi fuese aqui tambien se aplica aquello de “el desconocimiento de la ley no te exonera de las culpas”.

Si mi muy buena señora Rosa Marchita, un pueblo esclavizado según Ud que ha acudido en masa a despedir a su eterno líder, tal vez para sus ojos sean obligados a todo lo largoooo del recorrido de la carretera central por más de mil kilometros, tal vez para Ud también sean obligados aquellos que lloran que tal vez no se haya fijado pero son de todas las generaciones, tal vez todos seamos obligados a su forma de ver las cosas, o tal vez pagados, puros mercenarios, en ese idioma que solo los de su jardín de espinas entienden

Rey, ese odio y esas formas fueron exaltadas por fidel, en sus discursos acalorados, no le nacian al pueblo asi porque si. se fomento el odio desde un inicio contra cualquier persona que no pensara como el. Ultra, la masa no dice nada, cuantos se atreven a no ir a la reunion del comite!? por favor, la gente por estar en buena, ademas de haber sido ‘convocados’ en los centros de trabajo y en las escuelas, fueron a la calle para no marcarse. es verdad que algunos lo lloran de verdad, como ya dije, el trastocó la cabeza de muchos, sobre todo los mas ancianos y mientras mas para el campo también. Pero le propongo que se fije que felicidad habra este fin de año en cuba, como la gente de alguna forma, terminara expresando un alivio, incluso inconsciente. las fotos de los niños llorando, realmente es una pena que sus padres se presten para semejante manipulación. y dejese de definirme que usted a mi no me conoce, a mi nadie me paga por decir libremente lo que pienso. yo quisiera saber como usted logra tener internet y postear aqui.

marco velazquez cristo

2 diciembre, 2016

Al que comenta sobre la industria azucarera cubana, debe si lo entiende leer en el sitio Zona exclusiva, el articulo “La tarea Álvaro Reynoso como proceso estratégico de desarrollo empresarial y de participación comunitaria”, autor: Dr. Arístides Pelegrín Mesa (Doctor en Ciencias Económicas, Licenciado en Economía, Profesor Asistente. Dirige la Disciplina de Costos en la Facultad de Economía de la Universidad de Camagüey. Profesor Visitante de las Universidades de Islas Baleares y Valencia, España. Presidente de la Sociedad de Economía Ambiental de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba. Miembro del Consejo Científico de la Facultad de Economía, verá que en el 2002 los precios del azúcar llegaron a estar a 7 centavos la libra, llegando a bajar hasta 5 centavos, mientras el barril de petróleo estaba en 41 dólares, como se puede apreciar esto resultaba insostenible, Fidel en el discurso pronunciado en el acto de inauguración del programa de superación para trabajadores azucareros en octubre de 2002 expresó: ….Se abrirán en las próximas semanas escuelas para no menos de 90 mil trabajadores del sector azucarero, cuyos empleos se reducen a partir de la reestructuración de esta industria, debido a los bajos y ruinosos precios de ese producto en el mercado internacional que ocasionaban en el país elevadas pérdidas netas en divisas convertibles recibirán una remuneración decorosa basada en el salario que devengaban a la vez que adquieran amplios conocimientos generales y profesionales y serán muy beneficiosos para el trabajador y el país …..puede encontrar este discurso y su evaluación en el sitio EcuRed. Sobre la actitud de Fidel ante la zafra de los 10 millones, lo remito al sitio La Tabla, para que vea la Crónica de Eduardo Galeano del discurso del Comandante Fidel Castro Ruz informando el fracaso de la “zafra de los 10 millones” en la Plaza de la Revolucion de La Habana el 26 de julio de 1970, se titula, “Fidel, el fracaso de la “zafra de los 10 millones” y el coraje de la verdad, el titulo habla por si solo.
En cuanto a la UMAP (Unidades Militares de Ayuda a la Producción), que le responda el propio Fidel, con lo expresado a Ignacio Ramonet en el Libro Cien Horas con Fidel, se lo pongo textual:
Ignacio Ramonet (IR) Uno de los reproches que se le hizo a la Revolución, en los primeros años, es que se dice que hubo un comportamiento agresivo, un comportamiento represivo contra los homosexuales, que hubo campos de internamiento donde los homosexuales eran encerrados o reprimidos. ¿Que me puede usted decir sobre ese tema?
Fidel: En dos palabras, usted está hablando de una supuesta persecución a los homosexuales. Yo le debo explicar de dónde nace eso, por qué nace esa crítica. Le puedo garantizar que no hubo nunca persecución contra los homosexuales, ni campos de internamiento para los homosexuales.
I.R: Pero hay bastantes testimonios sobre eso.

Fidel: ¿Que tipo de problema se produjo? Nosotros, por aquellos primeros años, nos vimos envueltos en una movilización casi total del país, ante los riesgos de agresión inminente por parte de Estados Unidos que realmente tuvieron lugar: guerra sucia, invasión de Girón, Crisis de Octubre. En toda aquella etapa hubo muchos presos.
Se creó el servicio militar obligatorio. Nos encontramos con tres problemas: la necesidad de un nivel escolar para prestar servicio en las Fuerzas Armadas, debido a la tecnología sofisticada, porque tú no puedes entrar con segundo, tercero o sexto grado, tenías que tener por lo menos siete, ocho o nueve grados, y después más. A algunos hombres teníamos que extraerlos de las universidades e incluso utilizar a muchos graduados. Para manejar una batería de cohetes tierra-aire tenían que ser graduados universitarios.
I.R. En ciencias, me imagino.
Fidel; Usted lo sabe muy bien. Eran cientos de miles de hombres, todo eso afectaba las distintas ramas, no solo los programas de preparación, sino también ramas importantes de la economía. Había personas que no tenían capacidad y el país necesitaba de ellas por Ia gran sustracción que se hacía a centros de producción. Ese era un problema a enfrentar
Había a su vez algunos grupos religiosos que, por principio o por doctrina, no aceptan Ia bandera o no aceptan las armas. Eso a veces lo tomaba alguna gente como pretexto para crítica u hostilidad.
Por último, estaba la situación de los homosexuales, que no eran Ilamados al servicio militar. Usted se encuentra con problemas de resistencia fuerte contra los homosexuales, y al triunfo de la Revolución, en esa etapa de que estamos hablando, el elemento machista estaba muy presente en nuestra sociedad y prevalecían aún ideas contrarias a la presencia de los homosexuales en las unidades militares.
Estos tres factores determinaron que no se les llamara a las unidades militares; pero adicionalmente aquello se convertía en una especie de factor de irritación, ya que eran excluidos de tan duro sacrificio y algunos usaban el argumento para criticar aún más a los homosexuales.
Con aquellas tres categorías de los que por una razón o por otra estaban excluidos, se crearon las llamadas Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP), donde participaban personas de las categorías mencionadas. Eso fue lo que ocurrió.
I.R ¿No eran campos de internamiento?
Esas unidades se crearon en todo el país y realizaban actividades de trabajo, principalmente de ayuda a la agricultura. Es decir, no afectaba sólo a la categoría de homosexuales, aunque si ciertamente a una parte de ellos, a los que eran llamados al servicio militar obligatorio, una obligación en la que estaba participando todo el mundo.
De ahí nace el problema, y es cierto que no eran unidades de internamiento, ni eran unidades de castigo; al contrario, se trataba de levantar la moral de los que ingresaban en esas unidades, presentarles una posibilidad de trabajar, de ayudar al país en aquellas circunstancias difíciles. Estaban también muchas personas que por razones religiosas tenían la oportunidad de ayudar de otra manera a la patria; prestaban el servicio no en las unidades de combate, sino en unidades de trabajo, e incluso recibían en el orden material los mismos beneficios que cientos de miles de reclutas incorporados a las Fuerzas Armadas en virtud del Servicio Militar.
Claro, después, en una visita realizada a Camagüey, recorriendo uno de sus planes agrícolas, conocí de Ia distorsión en algunos lugares de la idea original, porque no te puedo negar que había prejuicios con los homosexuales. Indique personalmente revisar este tema. Aquellas unidades apenas duraron tres años.
Más adelante, después de superadas las deficiencias iniciales, surgió nuestro prestigioso Ejército Juvenil del Trabajo que tiene ya más de 30 años de fundado. Sus integrantes realizan una preparación militar previa y el resto del tiempo lo dedican a producir para la población. Han laborado en la construcción de viviendas, de escuelas, la reparación y construcción de vías férreas y otras tareas de carácter económico y obras de infraestructura. También ha sido decisiva su participación en la producción agrícola en aquellas regiones donde existe déficit de fuerza de trabajo. Su meritorio papel en los momentos difíciles del período especial, les ha ganado el reconocimiento del pueblo. ¿Complacido?.

Brian Dorman

25 enero, 2017

Hola, soy un estudiante estadounidense en Colorado. Para mi clase de inglés, estamos obligados a contactar a alguien del país que elegimos para estudiar. ¿Cómo es la vida en Cuba ahora comparada con la vida en Cuba hace 50 años? ¿Puede decirme algo sobre su cultura? ¡Gracias!

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