Ricardo Hernández Pérez confía en que sus collares lo protejan mientras trabaja en la reposición del sistema eléctrico de Baracoa. “Me dan seguridad”, dijo a OnCuba, mientras identificó cada uno de sus accesorios y los apretó con la misma fuerza de su fe.

“Este es el de Orula, el otro es el de la Virgen de la Caridad y aquel es para la salud”, dijo.

Aguardaba el pasado 7 de octubre por la salida para Baracoa, desde el Instituto Preuniversitario Vocacional de Guantánamo.

Ya son casi diez labores de recuperación por huracanes en las que Hernández Pérez ha participado. Hoy lidera una de las brigadas de inversiones de la Unión Eléctrica de Ciego de Ávila. Él y sus muchachos –“más duros que cualquier ciclón”– tienen experiencia de lo mortales que pueden ser, tras los vientos de un huracán, los tendidos eléctricos.

Matthew arrasó con la normalidad cotidiana, y se llevó la conexión de la gente con esta era. Por eso Ricardo piensa que actuar rápido es el mejor gesto ante la desolación en tiempo de ciclones.

Su trabajo consiste en “restablecer el servicio para que la gente tenga corriente eléctrica en sus casas”.

Ricardo Hernández Pérez (a la izquierda), junto a sus colegas de la Unión Eléctrica de Ciego de Ávila. Foto: Denise Guerra
Ricardo Hernández Pérez (a la izquierda), junto a sus colegas de la Unión Eléctrica de Ciego de Ávila. Foto: Denise Guerra. 

¿Tu familia acompaña tu decisión de irte?

Ellos están preparados. Ya llevamos años en esto. Mi mamá, mi mujer y mis hijos saben ya cómo es esto.

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Hombre de pocas palabras y sensible cuando comprueba los destrozos de Matthew en Baracoa, Alexei Rodríguez se alista en tiempos de huracanes para recorrer Cuba y ayudar como liniero a menguar los estragos provocados por esos fenómenos. Procedente de Ciego de Ávila, Rodríguez ha dado trabajado en la recuperación luego de tres ciclones: Gustav (Pinar del Río), Sandy (Santiago de Cuba) y Matthew (Baracoa, Guantánamo).

Alexei Rodríguez. Foto: Denise Guerra
Alexei Rodríguez. Foto: Denise Guerra. 

¿Qué te impulsa a correr ese riesgo?

El agradecimiento de la gente. Este es nuestro trabajo y es más riesgoso en este tiempo. Mira, muchacha, en Santiago de Cuba, cuando Sandy, nos regalaron una ‘Yutong’ como agradecimiento.

¿Una guagua?

Chica, una botella de ron Santiago.

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Dariel de Dios Rodríguez no le teme a la electricidad. “Uno se prepara para eso, estudia… Pasas el curso. Si te gusta (el trabajo), te quedas”, asegura resuelto. En diez años ha socorrido comunidades luego de tres ciclones desde su trabajo en la Empresa Eléctrica de Ciego de Ávila.

 

Dariel de Dios Rodríguez. Foto: Denise Guerra
Dariel de Dios Rodríguez. Foto: Denise Guerra.

Aunque hay una obligación laboral, igual se puede declinar, sin embargo, vienen tras el ciclón. ¿Por qué?

Es el sentimiento de ayudar a otra persona, porque nosotros sabemos también lo que es pasar días sin corriente. Me sucedió en Ciego de Ávila, cuando Sandy estuvimos ocho días sin luz y fuimos para Santiago de Cuba.

¿Cómo es el ritmo de trabajo en Baracoa?

Eso es sábado, domingo, lunes, martes… Hasta que logremos restablecer el servicio eléctrico.

Foto: Denise Guerra.
Foto: Denise Guerra.

El caudal del Toa

Las estructuras desnudas del puente que atraviesa el río Toa y conecta a las provincias de Holguín y Guantánamo son una huella elocuente de Matthew. Desde las riberas, puede apreciarse cómo el río más caudaloso de la Isla derribó dos secciones de esa mole de concreto, la cual había resistido muchos vendavales, según los lugareños que ahora utilizan pequeños botes como medio seguro de transporte.

La creciente provocada por el huracán también arrastró el cable de fibra óptica, esencial en la comunicación en la región. Sin embargo, todo quedó restaurado gracias al trabajo de dos brigadas de trabajadores de comunicaciones –una de Holguín y otra de Guantánamo–, auxiliadas por vecinos.

Raúl Capote Fernández, director de comunicación institucional del Ministerio de Comunicaciones, contó a OnCuba cómo fue. “Se les ocurrió utilizar una barcaza, fijar un tensor y pusieron dos postes de un lado al otro del río”, relató Capote, quien destacó que la acción se llevó a cabo con las condiciones de un río crecido.

“Gracias a eso hay comunicaciones en Baracoa: la red fija y la celular, que se refuerza con la traída de una base y la fly away, que permite aumentar la capacidad”.

¿Han contabilizado los daños?

Han sido grandes, tanto en el tendido eléctrico como en la parte de las comunicaciones. Lo que pasa es que se ha actuado con mucha rapidez, por la experiencia de otros huracanes. La de Sandy fue muy importante y se tomaron medidas significativas. La más osada fue la de bajar las parábolas. Nunca se había hecho, siempre se ha sostenido la tesis de que se deben mantener hasta último minuto, y no tenía sentido. El daño hubiera sido mayor, como ha ocurrido otras veces. Lleva años recuperar los equipos. Ya tenemos a San Antonio del Sur, Imías, Baracoa, y se trabaja en Maisí.