Que se la guarden

Por lo menos una vez en el día las mujeres reciben una puntuación masculina. En la calle hay una multitud de hombres-jueces prestos a emitir sus diagnósticos en una amplia escala que va de “linda” a “abusadora”.

Se espera que las mujeres asimilen estas evaluaciones con gratitud, más si las palabras son amables y no soeces. Gratitud por “el cumplido, el halago”; cuando este contacto no parece buscar un efecto en la autoestima ajena tanto como la afirmación de la propia.

Por otro lado, los hombres que expresan su veredicto en palabras amables no se consideran a sí mismos acosadores, como si el empaque cambiara el hecho de que evalúan, de que necesitan tirarle encima a la hembra la noticia del deseo que les provoca, lo mucho que los arrebata.

En Cuba por lo general piropean a mujeres de entre 12 y 60 años, o más, según la calidad estimada de la belleza. Los piropeadores serán prototipos de macho entre los 8 y un número indeterminado de años. Está comprobado que se puede acosar sin fuerza, y aun sin dientes.

El macho acosador aparece en la vida de una mujer cuando su sensibilidad sigue siendo la de una niña, aunque su cuerpo ya no lo sea tanto. Será la señal abrupta de que está entrando en una etapa donde es deseable y su sexualidad, además de dar placer, será algo íntimo que deberá proteger de la voracidad de otros.

Mientras tanto, a ellos siempre los acompaña la seguridad de que generan simpatía y son carismáticos; siempre harán notar su hallazgo en voz alta, si fuera posible con un chiste. Es fácilmente comprobable que, ante una respuesta inesperada, el macho cubano –que puede ser lo mismo un pionero preadolescente que un oficial de la policía– es capaz de ofenderse, y reclamar su “derecho” a que su evaluación se celebre o, al menos, se tolere y se acepte.

Luego parece que es cultural, que los cubanos somos así y a las cubanas nos gusta. “Aquí es así, mi amiga”, le dice una mujer a la escritora española Tania Panés, que salió a la calle habanera con una cámara y una pregunta.

La hembra cubana que no tiemble de placer y orgullo ante la reacción de un macho, debe tener algún tipo de desorden sexual, es malagradecida o es muy aburrida, muy amargada, la pobre. Ella no gusta de la gozadera.

Pero curiosamente ninguno de los encuentros sexuales que la mayoría de las personas tiene en su vida comienza en una situación de acoso. ¿Por qué iba a ser seductor que cualquiera opine sobre los ajustadores que tienes o no tienes puestos? ¿O que, completamente ignorante de lo que provocan, te hagan lidiar con su desborde de testosterona?

Están los gendarmes de las buenas maneras femeninas, los yo-marido-tuyo-no-te-dejo-salir-con-ese-vestido… Miembros de una cofradía que sienten el deber de velar por el interés de su congénere desconocido y reparar el fallo de que alguna mujer haya escapado al ojo vigilante. El peso de la censura que no cayó en la casa, caerá implacable en la calle.

¿Cuáles son los motivos de ellos? Aquí los cuentan…

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Comentarios

Estimada Monica,
Apoyó parar el acoso contra la mujer, en todas sus formas. Sin embargo, pecas de generalizar todas las situaciones como acoso y caracterizar como una necesidad de reconocimiento propio y un acto de autoestima que un hombre diga culaquier piropo a una mujer.
La mayoria estarian fuera de tono y serian acoso, pero es cierto en todos los casos?
Si solo tomas una postura y nos das matices mas amplios, tu análisis de la situación sienpre será parcial, deficiente y menos atractivo

#metoo es muy desagradable salir a la calle y sentir ese acoso aplastante

Diavolo

4 abril, 2018

Al paso que vamos ya no se podra hablar con las mujeres..pasaremos a ser robots que solo contesten si o no.Todo es acoso.Podrian ponernos en escarapates(a los hombres) como en Amsterdan y esperar a que alguna femina se digne a querer tener sexo con nosotros.Pero lo mas lindo es que cuando dejan de recibir atencion masculina en forma de piropos halagos,invitaciones..etc se ponen nerviosas.Yo,como conozco ese hecho,no piropeo a nadie..y he comprobado,que en asuntos de ligue lo que mas funciona es la indiferencia.Una vez sali con dos amigas muy bellas que se molestaron porque no las elogie cuando pase a recojerlas.Lo que me molesta de este feminismo trasnochado que se esta tratando de imponer en Cuba y que ya esta en Europa es que parte del relato que los hombres somos malos por naturaleza y unos violadores en potencia todos.Y por el contrario todas las mujeres unas victimas inocentes,candidas criaturas que no manipulan,ni sacn ventajas de su belleza(las que lo sean).Yo apoyo la igualdad en las cosas que seamos iguales.no tengo problemas en que la mujer trabaje,gane dinero,tenga el mismo sueldo que yo o mas(si es mejor que yo).Es mas.. se me da mal el papel de macho proveedor y doy demasiada libertad a mis relaciones.Me encantan las mujeres fuertes,independientes,profesionales y que ganen dinero..pero advierto por ciertos articulos en la prensa que ya estan haciendo intentos por imponer en Cuba un tipo de feminismo que yo considero equivocado en algunos de sus postulados…

Mike L Palomino

4 abril, 2018

El feminismo es tan pesao como el machismo. Todo ese problema del piropeo se esfuma en una sociedad donde todo el mundo está para el trabajo y ensimismado en sus propios líos. Aunque cuando uno vive por más de veinte años en una sociedad de trabajo de cierto modo echa de menos esas cosillas de un pueblo jodedor como el cubano. Por acá las mujeres viajan con su Dildo en la maleta y se visten provocativamente pero si las miras te acusan de acoso.
En Cuba el 90% de las conversaciones entre mujeres el tema es sensual o sexual; las madres visten a sus niñas de mujercitas; adoran las flores, que son los órganos sexuales de las plantas.
No sé, huele un poquillo a hipocresía este articulito.

Mónica Rivero

4 abril, 2018

Diavolo, las mujeres que rechazan el acoso no son monjas ni célibes (aunque a estas también las molestan, por cierto). La seducción implica complicidad y lo que ocurre en la calle no tiene nada que ver con la seducción, sino con la libertad que se toman los hombres de puntuar a las mujeres, al margen de que estas lo deseen o no.

Adrián

4 abril, 2018

-Permiso, compañera, me permite piropearla –
-Adelante
-Gracias, Esta Ud. tan bonita como la Plaza de la Revolución. Pudiera decir más pero temo que me acuse de acoso sexual.
(diálogo imaginado).
(A este paso, hasta las palabras calientes que se cruzan cuando se está haciendo el amor o teniendo sexo, pueden ser fuente de acoso).
Y lo escribe uno que piropea sin acudir a malas palaras ni groserías, ni siquiera el de “Mamita, to eso es tuyo?”

delarosa

4 abril, 2018

El piropo realmente molesta,he hablado con mujeres y me han dicho que después del tercero los piropos se vuelven insoportables,no es fácil ir por la calle y tener ese acoso todo el tiempo.

Adrián

4 abril, 2018

delarosa, el piropo molesta cuando no es un piropo. Sino una grosería. O cuando el lugar es inadecuado. O cuando realmente el carácter de quien lo recibe no lo asume. Por cierto..las mujeres también tiran piropos, aunque como típico de una sociedad aún patriarcal, menos que los hombres.
Y en estos tiempos…las mujeres han descubierto el mejor remedio contra la grosería: Un par de audífonos !

Diavolo

4 abril, 2018

Monica,lo que me preocupa es que derivemos hacia una sociedad tipo España(y eso lo se por amigos cercanos que viven alli) donde las relaciones hombre mujer estan tan dañadas por culpa del feminismo extremo que la natalidad ha caido brutalmente,indice de divorcios altisimos,todo es acoso,acusaciones falsas sobre maltratos etc.
Lo que pasa es que realmente hombres y mujeres si tenemos nuestras diferencias,no somos iguales,en derechos si..pero diferimos en comportamiento,sexualidad,manera de ver la vida y mil cosas mas.Somos seres complementarios.Y hay que aprender que la vida es asi,no es color de rosa ni el mundo es ideal,hay piropos groseros,otros ocurrentes,pero no llevemos la cosa al extremo de tipificar en el Codigo Penal un piropo como acuso.Es una situacion extrema,pero es mi miedo..que la cosa derive hacia ahi..y puede ser mas facil de lo que se cree.

Roberto

4 abril, 2018

No conosco a una mujer al menos en Cuba que no le gusten los piropos agradables, eso realmente no molesta , que mujer no le gusta que le digan que es bella , atractiva, sobretodo a la cubana que estan vanidosa, no importa si es gritado o no, aqui la cuestion es cuando ya se sale de la linea para convertirse en una falta de respeto y la persecucion sin medida (aqui es cuando entra el movimiento me too) entonces ya estamos hablando de palabras mayores.A mi una señora mayor cuando compre helado una vex me observo y me dijo que rico daba lengua……y si……….Como lo interpreto como un alago ,una falta de respeto o un acoso.

Angela

4 abril, 2018

Es tan frustrante que ninguno se dentenga a pensar en nuestro punto, y en que ninguno tiene derecho de hacer de nosotras objetos sobre los cuales opinar. El piropo, sea del tipo que sea, es una opinión no pedida, y no bienvenida. Si yo quisiera la opinión de cualquiera sobre la manera en la que voy vestida, o sobre las dotes que me dió o no la naturaleza se la pediría. Mientras tanto, no gracias, guárdense sus opiniones para ustedes o para quién se las pida. La mayoría de los que se valen de los piropos en la calle son desagradables a la vista, feos, antipáticos, etc., o no… pero yo no se los voy diciendo, no porque no quiera, sencillamente porque no es mi derecho. Acaso eso es tan difícil de entender????

Piropo Hernández

4 abril, 2018

Lo que pasa es que a las mujeres cubanas les gusta que la piropeen los hombres que a ella le impresionan, los bonitillos, no los feos, que son los que normalmente piropean mas. Es que esos bonitillos tienen las mujeres “a pululu” y no necesitan estar improvisando con desconocidas, incluso siendo bellas.

Gerardo

4 abril, 2018

Felicidades a Diavolo por el comentario, muy certero, yo honestamente no leí el artículo, ya sabía el enfoque desde que ví el título y la foto de la periodista, y fui directo a los comentarios. Tan común estos días. Créanme chicas sigan escuchando a esas reprimidas sexuales y van a terminar pagando por mal sexo como las europeas, americanas y canadienses. Abuso, subvaloración, falta de respeto y maltrato no, no y mil veces no. Pero campañas para limitar la libertad sexual de la gente normal que disfruta del juego de los sexos en su forma más pura y saludable no, no y atengase a las consecuencias. Esto es solo una campaña mediática más para limitar una libertad cultural que además de ser un proceso local cubano y no global, es identitario y mantiene a los cubanos lejos de padecer uno de los peores flagelos de la humanidad hoy “la espornosi”. La educación en el respeto y el consenso hacia la sexualidad es lo correcto, que es cierto que frecuentemente el hombre busca violentar los límites, pero eso es parte del juego, el hombre empuja lo más que puede con lo que tiene, la mujer elije y controla, como es que no lo entienden a esta altura.

Mónica Rivero

4 abril, 2018

Gerardo, habla muy mal de ti declararte abiertamente ligero. Tu comentario es propio del tipo de persona ignorante que no entiende de qué va este asunto. Gracias por aportar tu criterio, eres un caso de estudio indispensable.

Mónica Rivero

4 abril, 2018

El acoso callejero no tiene absolutamente nada que ver con las relaciones sexuales. El que acosa en la calle no está procurándose una pareja, un encuentro sexual ni muchísimo menos.

diavolo

4 abril, 2018

Ahi le has dado Monica…y cito “El acoso callejero no tiene absolutamente nada que ver con las relaciones sexuales”..ese es el problema,que no es acoso..es un simple piropo,desagradable o no,mas bien elaborado o no,pero no es acoso,y corremos peligro que se tipifique como tal.Acoso es que alguien te siga a tu trabajo,averigue tu telefono,te llame todos los dias,te persiga..etc.Pero que un hombre te diga “Mami que rica tu estas”..no es acoso.Sigue tu camino y a otra cosa,mientras no te coja del brazo,violente tu espacio.Realmente quisiera entenderlas,pero no entiendo tanta molestia por simples piropos,Yo no es que sea Brad Pitt pero soy atractivo,las mujeres de mi trabajo joden mucho conmigo,me dicen de todo..incluso me tocan..para hablar politicamente correcto..de manera inapropiada..je,je.y yo no me molesto.. son juegos de seduccion.No se me ocurriria catalogarlo de acoso.

Gerardo

4 abril, 2018

Gracias por hacerme lucir más interesante de lo que realmente soy, te acepto el piropo. De hecho soy ignorante y psicólogo de profesión así que de periodismo no sé mucho y de sexo tampoco solo el que me ha tocado, observó fenómenos que no se ven tan claros, como la forma en que on-cuba te usa para su agenda destructiva de la sociedad cubana por una miseria, veo represión y odio, veo tu inexperiencia entendiendo la sociedad que te dio un espacio privilegiado como el de ser periodista, y tu residencia al anonimato y la mediocridad. Tu título es obsceno, y tú artículo un bodrio sexista, es lo único de lo que puedo dar fe. Piensa un poco en cuál debería ser tu roll como periodista y si lo has estado haciendo bien, porque a mí nunca me importa si tengo la razón, me importa la consecuencia de lo que digo o hago para hacer mejor la vida de los otros. Y la forma en que usas el término “macho acosador” es tan inapropiada, como la peor de las groserías que hayan dicho, para mí, un simple barón respetuoso y correcto que no pierde la oportunidad de celebrar la feminidad y la belleza. Y a propósito, de va el asunto entonces, porque los cubanos sabemos leer por arribita y entre líneas?

100% de acuerdo con el artícuo. 50 % de acuerdo con Piropo Hdez. con la salvedad que esos que piropean más no son sólo los feos, sino también los marginales, lumpen, con mal aspecto y pésima conducta que saben que ninguna mujer decente los mirará. El problema no es solo que te evalúen sino que, al no tener éxito en llamar la atención de una, sale la violencia psicológica y entonces tienes que oir cosas como: fea, pesada, lesbiana, no eres sencilla, no eres natural, entre otros horrores que no mencionaré. Y todo esto con total impunidad.

Pandiame

4 abril, 2018

Significado de Piropo según la Real Academia Española de la Lengua:
Dicho breve con que se pondera alguna cualidad de alguien, especialmente la belleza de una mujer.
A Mónica Rivero se le olvidó, que aunque en menor medida, las mujeres también piropean en Cuba, pero el artículo en un tono militante feminista, importado de las llamadas “sociedades avanzadas” va contra el hombre, contra el macho, está de moda ir contra lo masculino y vale cualquier cosa, vale todo, el piropo es una de las excusas.
Se trata de educación, esa es la cuestión. Hay que diferenciar al mal educado, al acosador, al falta de respeto y al violento y no generalizar metiendo en el mismo saco a todo el mundo, si lo que pretende la escritora es convertir a los cubanos y cubanas en témpanos de hielo andante, que no sentimos ni padecemos, pues le va a salir el tiro por la culata. Los extremismos y la hipocresía feminista europea no caben en mi isla.
Por último no llames a los demás ignorantes, utiliza argumentos, porque al menos yo, sé perfectamente de que va la cosa.

Le preguntan a un hombre si le gustaría que otro hombre le dijese un piropo. La pregunta correcta creo que sería que si le gustaría que una mujer le piropease, porque nosotras también podemos hacerlo, no sé si lo sabías. Lo que hace que me pregunte, qué sentirías si una mujer te dijese un piropo?
Monica Rivero no sólo los hombres puntúan a las mujeres, nosotras también lo hacemos entre nosotras y con los hombres, al margen de que ellas o ellos lo pidan o no.

Ramiro

4 abril, 2018

Me contaron hace poco una anécdota con la que me reí mucho, resulta que una conocida cubana cuando sale a la calle y en trescientos metros no le dicen un piropo regresa a casa y se cambia de ropa.

Angela: el piropo puedes verlo cómo una opinión no pedida, pero entonces tendríamos que censurar muchas cosas. Un ejemplo sería este artículo o mi comentario, ya que nadie los pidió. No obstante, como mujer me gustan los piropos y los agradezco, al menos lo que entiendo como tal. Las groserías sencillamente las ignoro.
Tú defiendes el derecho a vestir como quieras, yo como mujer orgullosa de mi cuerpo y mente, y para nada monja o célibe, no estoy de acuerdo. Para mí hay una premisa sencilla: si quiero que me respeten, pues me doy a respetar.
Por otra parte, te molesta que los hombres, en general, te halaguen o es sólo cuando lo hacen esos a los que tú consideras desagradables a la vista, feos, antipáticos, etc?

Michel

4 abril, 2018

Mónica:
¿Este debate lo has traído tú a Cuba o forma parte del sentir cotidiano de las mujeres cubanas?

Michel

4 abril, 2018

En Europa ese pensamiento de catalogar el piropo como acoso está cogiendo fuerza, pero la mujeres cubanas que conozco en el norte de España extrañan los piropos cubanos, por eso quiero saber si a Cuba está llegando esta tendencia de ofenderse al ser piropeada.

Gerardo

4 abril, 2018

Paula mis respetos, nunca dejo de aprender de la inteligencia femenina, ha sido mi escuela desde madre, abuelas y tías, mis maestras y auxiliares hasta hoy. No te preocupes que si te veo en la calle te voy a decir algo que te va a cambiar el día… Por una noche de sábado llena de estrellas y un par de cervezas una para ti y otra para el afortunado de tu preferencia…

Mónica Rivero

4 abril, 2018

Descuiden Gerardo y los demás, era de esperar que pensaran así. Si el atraso que se puede comprobar en las calles cubanas no tuviera defensores y simpatizantes, no sería tan generalizado y aplastante como en efecto es. Ojalá un día entiendan. Mientras tanto, aprendan que a muchas personas les desagrada esta situación y tienen motivos razonables. Intenten razonarlos.

Robertico

4 abril, 2018

Estimada Mónica, quién fue el que quiso andar como bus por las curvas de tu corazón y choco en tu mente como acosador?. Así me muestras como las mujeres tambien llegan a puntuar a las mujeres, al margen de que estos lo deseen o no, como acosadores, en lugar de como simples piropeadores. Tambien el adjetivo de “persona ignorante que no entiende de qué va este asunto” es una forma de puntuar, como si al decirlo sin argumentos se es más inteligente.

Robertico

4 abril, 2018

Disculpa el error, quise decir: Así me muestras como las mujeres tambien llegan a puntuar a las hombres,

El pensativo

4 abril, 2018

Leyendo este articulo no queda más remedio que concluirlo: la cultura cubana nació con el acoso sexual: el de Céspedes y Fornaris cantándole a Luz Vázquez en una ventana de una calle en la villa de Bayamo. Hay que ser ciego/ciega para equiparar galantería y donaire con acoso. Cuidado con los dogmas y el puritanismo, que contagian como los elefantes y suelen ir de la mano como el casco y la mala idea.

Piropo no es grosería. Piropo no es acoso. La mejor muestra de igualdad es que las mujeres digan piropos también. Esa es la batalla que hay que dar. No al puritanismo! No somos anglosajones! Basta ya de copiar la última moda de Gringolandia

Taíno

5 abril, 2018

Pues Robertico lleva razón. Las mujeres puntean a los hombres tanto o mas que ellos, es mas se puntean constantemente entre ellas mismas. Nunca verás a un hombre criticando a otro por la indumentaria o la forma de caminar. Las mujeres la hacen casi de forma instintiva.
Hay que darse cuenta de una vez que cualquiera que sea el “…ismo” del momento, todos son perjudiciales, porque coartan las libertades del ser humano. Lo que a unos les gusta a otros no. Lo difícil es encontrar los puntos medios, pero los fundamentalismos no llevan a nada bueno.

diavolo

5 abril, 2018

Disculpa Monica pero quiero llegar a una sociedad tipo Alemania donde un amigo mio fue advertido de no mirar dos veces seguidas a las mujeres a los ojos pues podrian sentirse ofendidas(historia real).Imaginense, mi amigo estaba en una Universidad,y las alemanas segun me dijo son bellas.Mira consulte este asunto con mi hermana,puede ser que yo estuviera equivocado,y llegamos a la misma conclusion:el piropo acoso no es,puede que te desagrade al oido,pero de ahi a catalogarlo como acoso va un gran trecho

Babujal

5 abril, 2018

A veces hay que tener cuidado con lo que se desea!!! Nos quejamos de que la sociedad nos enajena, que la tecnología ha destruido nuestra preciada interacción personal que como seres humanos nos hizo exitosos ante la adversidad. Nos reimos cuando en una tira cómica se ve a dos chicos “textiándose” uno al lado del otro en vez de hablarse y disfrutar de esa posibilidad única que tenemos las personas, pero tiramos a todo tipo de interacción social dentro de un mismo saco, olvidando la escencia misma de la tan reclamada igualdad de género.
Queridas amigas, la misma repulsión que les puede causar a ustedes el ser objeto de un piropo de mal gusto o obseno, ese mismo repudio nos causa a nosotros los hombres, no es problema de ser hombre o mujer, es algo diferente, se trata de educación. Pero siempre he estado orgulloso de poder decir algo gracioso, irreverente pero no ofensivo, sin invadir el espacio personal de cada cual y obtener una sonrisa de vuelta. El dia que el piropo sea penado por la ley, entonces todos vamos a llorar de añoranza. Saludos

Otro mas

5 abril, 2018

El sabado tuve la suerte de ir al concierto de Buena Fe, allí Israel dijo que el 40 % de la violencia intrafamiliar se genera contra los niños y hombres??? Bueno que pasa cuando mi mujer me grita en la casa porque si, porque no y por si acaso, voy a la estacion de la PNR y la acuso de maltrato, amenazas, etc etc etc, y alla va a ir Mónica a defenderme…… no me parece. El acoso en los piropos si existe, en eso estamos de acuerdo, pero no todos los piropos son acoso, el galanteo no es acoso, y me afilio a la posicion de la actriz francesa que estuvo entre las firmantes de la carta “contra el metoo”. Por favor que alguien me diga que hago cuando entro en un grupo de señoras mayores y todas empiezan a tocarme los brazos y meterse conmigo, a donde voy Monica, a donde me dirijo, quien me proteje de tanto acoso, quien saca un articulo para defender mi derecho a que no me acosen… a verdad soy hombre y por ser hombre esas cosas me tienen que gustar y no me puedo quejar y etc, etc, etc

Angela

5 abril, 2018

Paula: No me gusta entrar en este tipo de ciberdebates porque siempre, inevitablemente, se sacan cosas de contexto, porque lo que yo escribo puede ser malinterpretado y no existe la posibilidad de entender los tonos en los que se dicen las cosas a través de las modulaciones de la voz, etc. No obstante, el tema me toca de cerca y me arriesgué. Con respecto a si alguien pidió el artículo o no, me imagino que sí, o al menos después de escrito a alguien le pareció que debía ser publicado, si a nadie le hubiera interesado no estaríamos teniendo este intercambio. En última instancia, por lo general, los artículos periodísticos se hacen de temas polémicos, de los que es necesario hablar. Así que de cierta forma sí, hay al menos un sector de la sociedad que sí está pidiendo a gritos artículos como este, y si yo no me considero entre las personas a las que le puede interesar, sencillamente no lo leo y ya. No sucede lo mismo cuando alguien en la calle te dice algo a pocos centímetros de tu oído, o te coge la mano, o hacen casi cualquier cosa para que no puedas disimular más que los estás ignorando y llamar tu atención a toda costa. Este artículo si quiero no lo leo y ya, él no me obliga a leerlo, como sí me obligan a escucharlos los ‘piropeadores’ de la calle. Ya lo del comentario va más allá. Ciertamente nadie pidió ni mi comentario, ni el tuyo, pero es un foro abierto para que el que quiera lo haga, los que entran al debate conocen las reglas y las aceptan, una vez que decido comentar estoy aceptando que otras personas interactúen conmigo, con mi comentario, lo apoyen o lo refuten. No sucede así en la calle, yo no salgo de mi casa con ese objetivo, yo no soy un foro abierto para que todo el que quiera deje su comentario. Así que por favor no hagamos analogías que no tienen lugar.
A ti como mujer te gustan los piropos, pero a mí no, y tengo derecho a que eso se me respete. Además quién marca la línea entre lo que tú entiendes como piropo y lo que entiendes por grosería? Quién le marca esa línea a los piropeadores? Porque muchos de ellos creen que están halagando cuando en realidad lo que están haciendo es denigrando. Ciertamente que te digan linda, por poner lo más sencillo, no le hace daño a nadie, pero cuando en 7 cuadras ya van 10 o 12 que te lo dicen te dan deseos de poner los ojos en blanco, y lejos de levantar la autoestima, a mí por lo menos me hace sentir incómoda. Tan incómoda que ya hasta un ‘Dios te bendiga esa belleza’ me molesta, porque yo no creo en Dios, no entiendo por qué me tiene que bendecir; o un ‘Felicidades’, porque no es mi cumpleaños, y porque en ese momento, lo que me están felicitando, que es supuestamente mi belleza, no me brinda precisamente felicidad, sino incomodidad.
Sobre el derecho a vestir como quiera, en efecto es mi derecho, y nadie me lo va arrebatar. Y cuando defiendo esto, no estoy defendiendo salir a la calle con un minishort con media nalga afuera, la que lo quiera usar también tiene derecho a hacerlo, pero no es a eso a lo que me refiero aquí Paula. Me refiero a ponerme unos jeans, como los hay a montones en las calles, y que no me estén haciendo alusión a lo que puede haber debajo de esos jeans, entre mis piernas; o a ponerme un vestido, holgado y casi hasta la rodilla y que me digan q así es más fácil atrabancarme en una esquina; o a ponerme un pulover, nada de escotes, y que me digan que mis pechos están pa hacerles una pila de cosas. Cuando digo que no quiero la opinión de cualquiera sobre la manera en la que voy vestida, me refiero a eso, a que yo tengo espejo en mi casa y no necesito que me digan en la calle si la blusa me queda bien o mal, si el color rojo me favorece o no. Entiendes??? Yo me doy a respetar, muchas veces incluso me tildan de pesada por eso, como ahora. Y por eso no puedo dejar de defender mi derecho a que se me respete en la calle. Tú, como mujer que dice darse a respetar, debería entenderlo y tener el mismo sentir. Pero cada cual se da a respetar como le parece, ese tema no me incumbe.
Por último, me molesta que hombres que no conozco de nada se sientan con el derecho a opinar sobre mí, y a hacérmelo saber, porque que lo hablen entre ellos, o que lo piensen ya es otra cosa, pero yo no necesito saberlo; y además, que pretendan, porque se sienten en ese derecho, que tengo que escuchar atentamente, agradecer, y ser amable. A mi pareja, a mis amigos, a mis compañeros de trabajo, a las personas con las que entablo relaciones a diario, de cordialidad y respeto, yo las halago y ellas lo hacen conmigo, porque hay una relación de base que permite esa interacción. No soy una nerd antipática y sociópata. Pero cualquier extraño en la calle, con el que no tengo relación de nada, ni confianza, ni trato alguno, ese no tiene porqué incordiarme con su comentario.

Manuel

5 abril, 2018

y Zumbado?

Taíno

5 abril, 2018

Iba a hacer un chiste jocoso, pero después de leer los últimos comentarios, mejor que no. Evitemos herir susceptibilidades de ciertos caracteres nórdicos acá presentes. Estoy seguro que si proponemos a las cubanas erradicar los piropos una mayoría estaría en desacuerdo, pero como el otro porcentaje también tiene derecho propongo aquí en la asamblea que se pongan alguna prenda que se pueda distinguir en la distancia para que los piropeadores se abstengan de decirles cosas. Lo que si no puede ocurrir es que se pretenda hacer conciencia de eliminar la libertad (latina) de expresarle cosas bellas a una mujer (u hombre), algo que es tradición de muchos siglos atrás y que además iría en contra de los deseos de la mayoría. Muchas féminas darían lo que tienen por sentirse medianamente halagadas por piropos que en ocasiones van a parar a otras que los tienen en menos consideración. Dicho pues: Sea la paz!

Mike L Palomino

5 abril, 2018

Se están comentando cosas que nada tienen que ver con el piropo y su aceptación. Hay mujeres a las que les molesta el piropo porque viven en una gran ciudad. A lo mejor les gustaría vivir en Marcané.

El Guajiro

5 abril, 2018

No es correcto en mi opinión igualar el piropo al acoso. Creo que la periodista se perdió en esa curvita. Coincido con Diavolo para no repetir, quise decir.

Angela: Amén! Estoy de acuerdo contigo.

No sé porqué es tan difícil entender que no a todas las mujeres les gusta que le digan cosas en la calle: muchas lo disfrutan y lo necesitan, pero muchas no. Y para esas (las que no), no necesitan de los piropos de un hombre (que no conocen) para tener la autoestima alta; les resulta muy incómodo y desagradable y no tiene que ver con ser fría, reprimidas sexuales… ni ninguno de esos adjetivos denigrantes que se ha dicho por ahí. Porque yo soy todo lo contrario, y mi esposo (y ex) puede dar fé sobre eso (sí, soy modestísima) y me molesta tener que cruzar la calle cuando veo un grupo de hombres que se les ve en la cara las intenciones de soltar alguna barbaridad porque de 10 piropos 8 son grosería; me molesta que me digan todo lo que quieren hacer con la lengua; me molesta que me digan todo lo que quieren hacer con las manos…y todo lo demás; y cuando llega el punto del piropo agradable, entonces me molesta. No puede ser de otra manera, como tampoco puede ser diferente el ser humano, y como la proporción entre piropo-agradable/piropo-grosero es muy grande prefiero que no me digan ninguno.

diavolo

5 abril, 2018

Dani…estoy de acuerdo contigo en que te moleste que te digan groserias..pero el punto es que no se puede catalogar como acoso,porque este es delito e implica carcel y sanciones y es el peligro de seguir por esa via.A mi me molesta que me digan canillu,pero creo que no es necesario acusar a nadie por eso…je,je..

Philipa

5 abril, 2018

De haberlos , haylos.Hay piropos y piropor, algunos SI rayan en el acoso. En particular no me produce ninguna satisfacción que alguien que no conozco me invada para calificar la forma en que ando vestida, si tengo el pecho de “este tamaño” o aquel y lo que pueden hacer con él,
Estoy en total acuerdo con la periodista y si parezco nórdica, creo que es algo bueno que debemos copiar de esa cultura.
¿ Qué derecho asiste a un hombre desconocido que se cruza conmigo en la calle a emitir un mensaje que no solicito?Muchas veces me han hecho sentirme un pedazo de carne¿ porqué tengo que tolerarlo.
Tengo la autoestima alta y me siento satisfecha de cómo soy y cómo me visto. Mi sexualidad es plena y no necesito de esos aportes callejeros por cubanísimos que los consideren.

El acosador.

6 abril, 2018

El piropo.
Me tiro de la guagua 82 en la parada frente a la Lonja del Comercio. Empiezo a caminar por Oficios hasta el Templete. De pronto, frente a mí, un espectáculo impresionante. Está a unos seis o siete metros. Tiene una saya corta. Minifáldica. Y una blusa a rayas verticales, verdes. El pelo recogido atrás. Zapatos de tacón alto. La cintura es breve. Breve. Y las caderas generosas. Camina con música. Y tiene la piel canela. Claro. ¡Es una mulata! Un poco hacia lo alto. Estatuaria. Una especie de diosa griega caminando al compás de una corneta china.
Eso es lo grandioso. La manera de caminar. Las caderas ondulan como el mar. Pero a ritmo de tumbadora. Inevitablemente, pienso en el viejo piropo:
–Si cocinas como caminas ¡me comería hasta la raspita!
Y en eso, frente a ella, un tipo que de pronto se para en seco y se lleva las manos a la cabeza. Lo veo venir. Es ese cubano escandaloso, jacarandoso –sin el menor pudor ni miedo escénico-que grita al mundo sus emociones.
Efectivamente, el tipo abre los ojos, los agita, da una patada en el suelo, vibra, se retuerce un poco, y levantando los ojos al cielo, exclama:
–¡Caballeros! ¡Pero qué cosa es esto!
Y la mulata imperturbable, sigue su camino.
Yo he visto mujeres caminar por Caracas, Por –au-Prince, Washington, Madrid, Turín, Praga, Ginebra…. Mujeres elegantes, vistosas, atractivas, deslumbrantes, sensuales, rítmicas….
Pero quée va. Esto es otra cosa. Esta forma de caminar. Inquietante, melancólica, azucarada. Esto es otra cosa. Aquí hay una bolá distinta.
Y entonces viene un camión. Frena un poquito. El chofer,-con el bigote cuidado y un tabaco en la boca- saca los ojos por la ventanilla. Otra explosión:
–¡Mima!
Genial. Una sola palabra. A Shakespeare nunca se le hubiera ocurrido.
El piropo en Cuba es así. Explosivo, Siempre tiene un significado de admiración. Porque el cubano es eso. Comunicativo. Extrovertido. Abierto.
Y ahora veo a otro tipo que viene hacia ella. Este es el elegante. El castigador. Una especie de Beau Brummel con diente de oro. Y con mucha malicia. El tipo se le queda mirando. Baja los parpados y se empieza a acercar, a acercar, a acercar, -como hacia Manolete con los toros- y cuando ya la tiene bien cerquita, cuando ya siente que el pelo de ella casi le roza el bigote, entonces le susurra magistralmente:
–¡Cosa rica!
Y otra vez Shakespeare se estremece en la tumba y se muere de envidia.

H. Zumbado.

someone

6 abril, 2018

Monica, vieja amiga, ni te enredes respondiendo a todos los comentarios… es un tema demasiado complicado para que se entienda a traves de un ”casi chat”… no existe aca ese tipo de cultura, se desconocen los terminos que se dominan hoy en dia sobre acoso, aca sabes que acoso es caerte atras por la calle ”piromenadote”, y sabemos que no es asi, que el acoso es mucho mas que eso, pero no es un tema de debate aqui y no existe toda la informacion. Lo unico que me procupa con el tema #metoo es que muchas veces, no es el caso tuyo por supuesto, se crea un espectaculo con el tema del acoso, y cuando algo es espectaculo pierde seriedad. Pero claro que se tiene que empezar a hablar del tema.

Un abrazo monik

iCarly

6 abril, 2018

Bah..para que opinar; a este paso; primero lo que todos sabemos y todos callamos y tenemos que aguantarlo porque si y ya….; ahora los piropos porque dos o tres periodistas quieren ir con las corrientes mundiales en busca de un reconocimiento a golpe de hasthag…..,luego los niños acusando a los padres por el gaznaton que todos recibimos en algun momento y ahora lo recordamos como uno de los mejores momentos de aprendizaje de nuestras vidas….; bah.. para que opinar si ya sabemos a donde vamos a parar… la sociedad europea con la economia africana..

Manuel

6 abril, 2018

Karly así son las cosas puro postmodernismo tropical con altas dosis de surrealismo, menos mal que rememoraron a H. Zumbado. El piropo no es grosería y la grosería no es acoso.

Macho Inseguro

6 abril, 2018

Mónica, creo que en la escuela te fue muy mal, debes haber tenido tu primer novio a los 35 o novia, frustrada igual y juntas pues arremetieron contra lo que no tuvieron, algo así como que si el mundo te da la espalda dale una patada en el c—. Pero todos tenemos derecho a opinar, si te veo por la calle va y te piropo para que tengas la experiencia.

Franko

7 abril, 2018

Como hombre, creo que si existe espacio para el debate sobre este tema en nuestra sociedad. Sobraría decir que estoy a favor de la posición anti-acoso (pero en los últimos meses es mejor dejarlo claro para que no haya dudas), la cual en mi opinión no debería ser lo mismo que una posición “anti-piropo”, aunque como bien mencionan otros comentarios, los límites entre uno y otro, de momento, no quedan muy claros; pero, ¿que está claro hoy en día en nuestra sociedad, si es que nos estamos redefiniendo como sociedad?
El problema, esto es cuando me salta la chispa, es con el enfoque del artículo aportado por la periodista, pues me recuerda al tipo de discurso tipo “tribuna condenatoria” que se ha enquistado en cuba (quizas provenga de la propia creación de nuestra identidad isleña afro-española) que demoniza todas las opiniones que no siguen al pie de la letra al/la iluminad@ que nos guía el camino por el que todos debemos transitar sin rechistar; en este caso, la posición “anti-piropo” así, en su expresión mas básica y general, sin matices/ conceptos/ variantes: Posición frontal a todo lo fálico y representante de metáforas de dominación masculina, incluido el piropo, en todas sus expresiones. Así, matando de un golpe lo que pudiese ser todo tipo de contacto informal desde donde tambiés es posible convocar al amor. Lo he visto, me lo han contado, y si sucede: dos personas que comenzaron su interacción social con un piropo; y las historias han sido en ambas vías, esto es que incluye el piropo femenino.
Uno de nuestros mayores problemas como sociedad es que aún no hemos aprendido a debatir en búsqueda de una solución para el tema en cuestión, mas allá de “tener la razón”.
como ejemplo, adjunto un artículo de la propia revista, de temática similar, que considero de mejor factura y enfoque:
https://oncubamagazine.com/columnas/metoo-toca-puerto-cubano/
por último, reseñar que las respuestas de la Srta. Mónica Rivero a los cometaristas dejan mucho que desear, tanto a la buena educación como a la profesionalidad. Le ruego se pase por blogs mas candentes como CartasdeCuba, para que entienda cual debería ser su posición como creadora/moderadora de debates.
Pero igual el problema lo tengo yo, que padezco de dolores de cabezas contra los istmos en sus versiones mas extremistas.

Si el piropo es algo tan sano y tan inocente, que solo pretende halagar y realzar la belleza o alguna cualidad femenina distintiva, ¿por qué sólo se piropea a las mujeres cuando van solas, o en grupos exclusivamente femeninos? ¿Son las mujeres más feas cuando van acompañadas de un hombre? ¿O son menos merecedoras del piropopo cuando tienen un hombre a su lado? ¿O será que se respeta más a la mujer que lleva un hombre al lado? ¿Por qué a ese hombre que le hace compañía a una mujer sí hay que respetarlo como para no atreverse a decirle nada a esa mujer que va a su lado, y si la mujer va sola no se le respeta de la misma manera?

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